Cuando se trata de ser la diferencia en algún aspecto de la vida, ser personas que propongan cambios a una nación, ser la diferencia en una sociedad que cada vez se hunde más y mas en la inmoralidad sexual, una sociedad que se hunde en la falta de personas con compromisos para mejorar un país.

Tal vez digas, pero como puedo ser yo esa persona que de la pauta o abra el camino para el cambio que necesita mi nación, hay muchos aspectos en los que puedes ayudar y servir a tu nación. Puedes empezar en tu trabajo, siendo honrado, siendo leal en la forma en que trabajas, siendo cumplido en todo lo que te pongan hacer.

Ser como José que fue la diferencia en un país que iba a sufrir una gran hambre y con la sabiduría de Dios pudo llegar a lo más alto de una nación que no era la de él, resistir a la tentación que el enemigo le puso frente a sus ojos y que con la ayuda de Dios prefirió ir a parar a la cárcel que caer en la tentación.

Podemos ser nosotros como José, fuerte, decididos a dar lo mejor de nosotros y poder resistir todo lo malo que pueda venir a nuestra vida y correr de la tentación, de los robos, de las malas actitudes y de decir no a lo malo que podemos ver y hacer.

Daniel, otro gran ejemplo de fuerza y de seguridad en Dios, siendo un hombre que estaba en lo mas alto de Babilonia, ostentar poder porque era uno de los 3 gobernadores que había en esa nación.

Puesto a prueba, querían que adorara a otro Dios que no era Su Dios, Daniel contra todo y todos, decidió decir no, “sepa o rey que no nos postraremos ni adoraremos tu imagen” esta decisión que Daniel tomo fue el ejemplo de los demás jóvenes para no adorar a otro dios que no fuera Su Dios.

Así como Daniel podemos vencer todo lo que se nos ponga en nuestro camino, aun cuando se nos obligue a servir a otros dioses, “dios es todo aquello que ocupa un primer lugar en nuestra vida, dinero, trabajo, posesiones materiales, esposo, esposa, novio, novia, todo aquello que nos separa de Dios”

¿A quien tengo en el cielo? ¡A nadie mas que a Ti! Contigo a mi lado, nada me falta en este mundo. Salmos 73: 25