Todos desean ser personas fuertes en el campo que se desempeñan en su caminar diario, ventas, informática, educación, música, misiones, enseñanzas. Ser fuertes es lo mas difícil para unas personas y para otras es lo más fácil que puede haber. Pero ser fuertes no se trata del poder físico, sino del poder interno que cada uno de nosotros tenemos.

En la Biblia se mencionan grandes nombres de personas que hicieron de la oración el arma más poderosa en su caminar diario, y no necesariamente por pasar horas, días enteros en plena oración, Daniel fue hombre de oración, Pablo, gran misionero y ferviente en la oración, Jabes, el mismo Jesucristo; quien nos dejó el modelo de la oración para poner a temblar al mimo infierno.

“te ruego que me des tu bendición” esta pequeña frase de Jabes, te ruego que me des tu bendición…quizás podrá sonar una petición un poco egoísta la que este joven le hace a Dios, pero pensemos que Jabes quería ser bendecido por Dios, y si Jabes era bendecido por Dios todo su pueblo iba a ser bendecido a través de él, Jabes estaba pidiéndole un favor a Dios, que lo bendijera, ¿Cuántos de nosotros no queremos la bendición de Dios en nuestra vida?..Pidámosela a Dios y Él nos bendecirá grandemente en su momento. (1 Crónicas 4:10 Proverbios 10:22)

“que ensanches mi territorio” Él querer ser mas para Dios no es orgullo, es querer tener mas responsabilidad y oportunidades para servir a Dios. Todos queremos servir a Dios con nuestras habilidades y poder ayudar a miles de jóvenes que conozcan a Dios, por eso debemos de pedirle a Dios que haga crecer nuestra área de trabajo, que haga crecer nuestras habilidades y hacer la diferencia en donde otros no pueden ir, vamos acompañados de Dios.

“que tu mano este conmigo” la mano de Dios siempre está con nosotros, el problema es que nosotros no vemos la mano de Dios en nuestra vida, porque no queremos aceptar la ayuda de Dios en nuestra vida, cuando dejamos que Dios nos ayude, nos guíe, nos gobierne, todo nuestro entorno cambia, toda nuestra vida es diferente. Depender de Dios hace héroes a personas comunes, como Jabes, usted o yo. Clamar a Dios es parte de la oración de Jabes que hace que liberemos el poder de Dios para cumplir su voluntad y darle Gloria a Dios.

“Oh si me guardaras del mal” debemos de confiar ciegamente en Dios, y no preocuparnos de nada, ni de lo alto, de lo profundo, ni de las fuerzas de maldad en las regiones celestes, estamos tomados de la mano de Dios y nada nos hará daño, Dios no permite que nada ni nadie nos toque ni nos separe de su inefable y maravilloso amor. (Romanos 8:28-37,1 Pedro 3:11, 1 Crónicas 4:10c)