Siempre he visto a muchas parejas de jóvenes cristianas empezar una relación de noviazgo, todo se ve muy feliz, todo es alegría, todo es bonito y se ve que Dios esta con ellos en todo, leen la biblia juntos, oran juntos, y es una relación dada por Dios y para Dios; hacen y buscan la voluntad de Dios juntos, como si fueran a casarse o quedarse juntos para toda la vida.

¿Quién no ha soñado alguna vez un noviazgo como este?…Yo creo que todos lo hemos soñado alguna vez…pero muchas veces nos desviamos del camino y hacemos lo que nosotros queremos hacer y no lo que Dios quiere hacer en nosotros, en una relación de noviazgo, dicen los escritores cristianos que Dios debe ser el centro de toda relación de principio a final, mas en nuestro caso pasa todo al revés.

Nosotros buscamos al chavo o a la señorita y el final es desagradable, hay celos, hay problemas, hay enojos, hay duda, hay desesperanza, hay desconfianza del uno hacia el otro…eso sucede cuando la relación nosotros la escogemos y mucha veces hacemos eso por no decir que siempre….escogemos porque buscamos lo mejor según para nosotros, pero no sabemos que lo mejor según para nosotros…al final nos trae muchos problemas.

Desconfío de mi novia, o mi novio me engaña…eso sucede, que lástima que no sepamos oír la voz de Dios…todo acaba mal, muy mal, nos lastimamos, nos herimos, hacemos lo que no queremos hacer, y terminamos tristes y muchas veces con el corazón partido en mil pedazos diferentes, porque escogimos nosotros.

Si Dios escogiera, seria todo muy diferente, no habrían celos, ni duda, ni tristeza, no enojos, no desconfianza, ni besos fuera de lo común y no caeríamos en pecado que nos llevan al alejamiento total de Dios..no esperamos la voluntad de Dios porque para algunos llega tarde, para otros dicen que nunca llegara, en cambio habemos unos que estamos confiados en Dios, y sabemos que llegara o ya llego esa persona especial en el tiempo y en el momento de Dios, y cuando llega lo sientes en el corazón, en tu interior lo sientes y lo mejor de todo, que ella lo siente, y no desaparecerá nunca, porque viene de Dios, y lo que viene de Dios es bueno, es bendición, es alegría, es paz, es tranquilidad, es amor del bueno dado por Dios, es cariño del mejor que hay, hay un te quiero que te sale de lo mas profundo del corazón y Dios te lo da para toda la vida, para vivir felices para siempre.

Santiago 1:17 Dios nunca cambia. Fue Dios quien creó todas las estrellas del cielo, y es quien nos da todo lo bueno y todo lo perfecto.

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