Cuando tenemos problemas, nuestra vida va de un lado hacia el otro, vemos que todo lo que hacemos no nos sale bien, hemos dejado de sentir lo que sentíamos antes por una persona en especial; hemos cambiado, somos diferentes.

Los problemas que nos agobian, hace que nos ahoguemos en un pequeños problema que no vemos la salida, no hallamos como escapar, no vemos la salida a esos problemas que tenemos enfrente de nuestra vista, y se nos hace el camino muy difícil.

Al estar esperando que la salida vendrá a tocarnos a nuestra puerta, ¡que equivocados estamos!…la solución no vendrá a tocar a nuestra vida, simplemente tenemos que levantarnos del lugar que estamos y ver que la respuesta la tenemos enfrente de nosotros….pero no la vemos.

Cuando hemos caído en alguna tentación, hemos cometido algún error, hemos hecho algo indebido, hemos cometido algo que va en contra de la voluntad de Dios hace que nos sintamos tristes, desanimados, porque nuestro corazón se siente mal.

Aunque no seas cristiano, y has cometido algo que sabes que va en contra de tu propio cuerpo y en contra de tu propia vida, como haber hecho algo malo y lo pasas recordando todos los días, al final te sentís mal, porque tu corazón sabe que has hecho mal y tu mente te lo recuerda.

Y tú que eres Hijo de Dios, Si has hecho algo malo en tu vida, y te sientes mal por lo que has hecho, no te quedes viéndote la cara, no te quedes sentado pensando en lo malo que has hecho, reflexiona y ponte a pensar que has cometido un error y que los ojos de Dios están a tu lado viéndote y que Dios te puede perdonar.

Dios nos perdona a todos, cristiano o no cristiano, Dios es Dios perdonador, Dios amoroso, Dios bueno, solo vengamos a él y digámosle que hemos pecado, que hemos cometido un error y que nos sentimos mal por habernos equivocado, pero que sea de corazón y no volvamos a repetirlo, Dios nos perdona y nos ama siempre.

1 JUAN 1:9 Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.