Vamos en una barca navegando, vemos el paisaje que está alrededor nuestro, llevamos el chaleco salvavidas por que quizás no podemos nadar o tememos ahogarnos y quedarnos sin vida.

Los apóstoles que anduvieron con Jesús siempre lo tenían a Él a su lado, Él era quien los ayudaba, era quien les extendía la mano para poderlos salvar de todo peligro, y muchas veces los apóstoles despertaban a Jesús cuando estaba descansando y paz venia a ellos.

“escuchamos de Dios mas no hacemos caso” pastores, misioneros, evangelistas, conferencistas nos hablan del amor de Dios y simplemente hacemos oídos sordos a lo que ellos nos dicen sobre el amor de Dios hacia nosotros, porque el enemigo viene y nos roba lo que Dios ha plantado en nuestros corazones. (Marcos 4:14-15)

“somos de raíz débil” nuestro fundamento debe de ser fuerte, debemos de ser como la roca que no se mueve tan fácil, pero muchas veces somos una roca que cualquier tormenta, problema y dificultad que viene nos hace caer y no seguir adelante. Pero debemos de ser fuertes y oír lo que Dios nos diga. (Marcos 4:16-17)

“afanes de nuestra vida” todo lo queremos tener, el mejor empleo, la mejor casa, queremos tener todo lo que nuestros ojos puedan ver pero no es lo que Dios quiere para nosotros, Dios quiere lo mejor para nosotros pero debemos de ser fuertes y esperar el tiempo que Dios tiene para nosotros. (Marcos 4:18-19)

“buena tierra” el oír la palabra de Dios, el mensaje de Salvación es muy importante para nuestra vida, es mejor que ganar todo el dinero que podamos tener, es mejor que cualquier trofeo que podamos ganar, es mejor que tener todo lo que hemos deseado tener para nosotros y aún mejor, nos prepara para una eternidad al lado de nuestro Creador y Salvador en quien podemos confiar y estar preparados para cualquier situación que venga a nuestra vida, porque dependemos de Dios. (Marcos 4:19-20, Marcos 4:34-41)

“de cual somos” somos los de la buena tierra o los de la mala tierra que siembran en nosotros la semilla pero se seca muy rápido; o somos de la tierra buena que la semilla crece, y da buena cosecha, si somos de la buena tierra seremos bendecidos por Dios.

Siempre debemos de estar tomados de la mano de Aquel que aún el viento le teme, debemos de estar confiados de Dios, el único que ha resucitado y vencido la muerte para darnos vida eterna y vivir confiados de su poderosa mano, solo en Dios podemos estar seguros como un barco atraca en el puerto, nosotros somos ese barco que a veces se hunde y nuestro Dios es el puerto seguro al que podemos recurrir y descansar y olvidarnos de todo lo que nos asecha porque Dios tiene el control de nuestras, pero debemos de darle el control a Dios y Él actuará de la mejor manera para poder estar tranquilos y vivir confiados en Nuestro Salvador.

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