Confiar en las persona es el error mas grande que podemos cometer como seres humanos capaces y llenos de habilidades por descubrir, podemos tener amigos sinceros, amigos que nunca nos dejarán solos, pero hay momentos en que nadie estará a nuestro lado; ¿podemos confiar en alguien y sentirnos seguros y tranquilos?

Hay amigos más unidos que un hermano en tiempo de angustia dice el proverbista, y en verdad lo hay, pero hay que tener sabiduría por parte de Dios para poder hallar a esos buenos amigos, porque cuando los encontremos será amigos para toda la vida, pero hay que confiar más en Dios que en nuestro mejor amigo.

“nunca nos abandonará” Muchos hombres de Dios pusieron sus ojos en Aquel a quien nunca habían visto y que nunca vieron, mas podían escuchar su voz en el viento suave, en la oración de la mañana, en los cantos de las aves, simplemente confiaban es Aquel que los había llamado a su servicio y a sus caminos, y nunca los defraudo.(Job 31:35, Salmos 40:4, 1 Juan 2:28)

“descansemos en Dios” El hombre que tiene amigos, ha de mostrarse amigo y amigo hay mas unido que un hermano, las personas nos fallan, pero hay amigos que siempre estarán con nosotros y podemos confiar en ellos, son personas comprometidas no con personas sino con Dios, en ellos podemos confiar porque su vida esta consagrada y dedicada a Dios, cuando necesitamos de ellos, allí estarán, Dios los pone para podernos bendecir y mostrarnos que el mejor amigo que tenemos es Cristo Jesús. (Jeremías 17:7 2 Samuel 22:3)

¿Podemos confiar en Dios? Tienen su vista puesta en alguien que no puede hacer nada, confían en personas que no tiene poder ni para salvarse ellos mismos, en candidatos políticos, en presidentes, confían en personas que tiene sus manos atadas que no pueden ver mas allá donde su vista alcanza, en los problemas, en las dificultades podemos ver la mano de Dios, cuando nos vemos atrapados en un callejón sin salida, es cuando Dios aparece a tu rescate y te dice puedes confiar en mi que Yo estoy a tu lado siempre, pero me has dejado a un lado por confiar en alguien que no te puede ayudar, Yo soy el único Dios que existe, fuera de Mí no hay otro que pueda Salvar” nuestra ayuda, fortaleza, nuestra confianza debe de estar puesta en Aquel que resucitó al tercer día, pongamos nuestra mirada y nuestra vida en Aquel que nos liberó de toda maldad y que es sabio, poderoso, maravilloso para podernos salvar. (Job 11:18, Proverbios 14:26, Proverbios 3:26)

Pongamos nuestra mirada en Aquel que venció al diablo, pongamos toda nuestra vida en las manos de Aquel que guió a su pueblo en el desierto, descansemos en Aquel que fortaleció y que nunca dejo a sus profetas, dejemos que Dios sea quien nos fortalezca y que nos bendiga grandemente, dejemos que Aquel que es dueño de todo sea el dueño de nuestra vida. (Hebreos 11:26-38)