Cuando estamos bien en nuestra vida personal, todo nos sale de lo mejor en todo lo que hacemos, sin importar lo que sea…pero siempre empezamos de nuevo, cuando nos equivocamos en un proceso en el trabajo, volvemos a empezar de nuevo, y al fin nos sale bien.

Con nuestra vida sucede igual, cuando cometemos un error, nos damos por vencidos porque creemos que hasta allí llegamos, pero no es así, cuando cometemos un error o nos equivocamos grandemente en algo, estamos dejando atrás las cosas para poder arreglarlas.

Cuando estamos tan cerca de Dios y por algún instante lo dejamos a él atrás o fuera de nuestra vida, y nos olvidamos un tiempo de Dios, todo pareciera que nos va muy bien, tenemos un buen trabajo, buenos amigos, en fin todo es gloria en nuestra vida y buena vibra como dicen por allí.

Pero cuando nos alejamos de Dios, nos sentimos solos, tristes, vacíos, es como si algo de nuestro propio cuerpo hiciera falta, mucha falta, nuestro corazón se siente solitario y triste y todo lo que hacemos pareciera que es bueno a nuestros ojos pero no lo es así.

Es necesario retomar de nuevo el camino recto y enderezar el camino de nuestra vida y que Dios sea quien nos guie y nos fortalezca, y dejemos que Dios nos ayude a caminar libremente y que Dios sea siempre nuestra guía en todo lo que hagamos

El resultado de volver a empezar de lado de Dios es el éxito de nuestra vida en todo lo que hagamos, empezar de nuevo con Dios en nuestro interior es lo mejor que podemos hacer y que mejor que empezar de la mejor manera, que Dios sea nuestro escudo y nuestra guía todos los días de nuestra vida.

Isaías 58:11 Jehová te pastoreara siempre, y en las sequías saciará tu alma, y dará vigor a tus huesos, y serás como huerto de riego, y como manantial de aguas, cuyas aguas nunca faltan