La mejor obra maestra es aquella que vale miles de dólares, miles de euros y es vendida al mejor postor cuando se pone en venta y todos tratan de hacer lo imposible por adquirir aquella obra que es expuesta en la subasta, y el que se haga con esa obra será reconocido por todas las personas que trataron de comprarla.

Nuestra propia vida fue hecha por el mejor de los carpinteros, fuimos hechas por el mejor de los artífices que este mundo conoció y el mismo mundo desecho, fuimos creados con tal amor que ni uno solo de nosotros es idéntico o tiene doble alguno.

Ese artífice vino un día a este mundo y hablo de el mismo, esa persona que nos formo hace años, creo cada parte de nuestro cuerpo extraordinariamente, todos somos capaces de hacer lo que nos propongamos, solo debemos reconocer de lo que somos capaces y de lo que no lo somos.

Nuestro maestro nos creo, nos formo, nos dio vida, nos dio corazón, nos dio sobre todas las cosas libertada, libertad para poder hacer lo que deseemos en la vida, pero nos puso un corazón en nuestro cuerpo para que podamos sentir que tenemos un dueño, a el le pertenecemos.

Todo en nosotros esta maravillosamente hecho, fuimos formados en lo mas profundo de las manos de Dios para podernos dar vida, para poder tener el cuerpo que ahora tenemos, nos dio vida para poder darle gracias a nuestro Creador por darnos y permitirnos vivir cada día.

Dios nos formo en secreto, Dios nos creo de tal manera que todo en nosotros esta en su sitio, nada en nosotros tiene error, todo es perfecto, Dios nos creo con tal amor que estamos maravillados de vernos, de tocar nuestras manos, nuestros ojos, todo nuestro cuerpo fue hecho por Dios y fue hecho para Dios, para ser alabanza de Dios, para honrarlo con nuestro cuerpo, con nuestros corazones, con nuestras mentes.

Dios te creo para que le alabaras solo a él, Dios te creo  te forma para que le sirvieras solo y exclusivamente a Dios, Dios te da vida siempre para que veas que Dios te ama todos los días con amor eterno.

Salmos 139: 16 Tus ojos vieron mi cuerpo en formación, todo eso estaba escrito en tu libro. Habías señalado los días de mi vida cuando aún no existía ninguno de ellos.

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