Desde niños hemos pasado por varios cambios en nuestro ser, de niños a adolescentes, de adolescentes a adultos, de adultos a personas de la tercera edad… siempre habrán cambios en nuestra vida, esos cambios nos llegarán a marcar de tal manera que muchas veces dejarán grandes heridas o… grandes victorias.

Así como Pablo… el gran misionero de todas las épocas sufrió un maravilloso cambio en su vida que lo transformo en un gran servidor de Jesucristo…cuando Cristo le tenia preparado un gran encuentro con su Señor…

Moisés no se queda detrás, dejó todas sus riquezas que tenia en palacio de faraón, por liberar a pueblo de Dios y llegaría a convertirse en el gran guía que Dios tenia preparada, tuvo que aceptar el cambio que Dios hizo en su vida…

Jonás…huye de la presencia de Jehová, yendo a una ciudad que Dios no le estaba enviando, paso por varias circunstancias en su vida que al final… terminaron por hablarle a su corazón y termino por obedecer la voluntad de Dios, Jonás cambio al ser tocado por Dios, pregono el mensaje de Dios , en una ciudad que termino arrepintiéndose.

Dios quiere y desea hacer cambios en nuestra vida, y principalmente en nuestro corazón, Dios no quiere corazones vacios, corazones que solamente le busquen cuando están en problemas o sufriendo alguna situación difícil en su vida.

Dios quiere y busca corazones sinceros que desean ser tocados y cambiados por Cristo, solo el amor de Cristo puede regenerar a las personas y efectuar un maravilloso cambio, cambio que será eterno, eternidad que viviremos con Dios cuando ese cambio sea verdadero y sincero.

“confía en el Señor de todo corazón, y no en tu propia prudencia” Proverbios 3:5 (Versión Biblia al Día) un corazón humillado es el que Dios anda buscando, Dios quiere efectuar un cambio total en nuestra vida, dejando todo lo que queda atrás y que Dios haga ese cambio en nuestro ser completamente.

Podrá ser difícil dejar de lado el pecado… más no es imposible, cuando Dios hace ese cambio total en todo nuestro ser, somos liberados totalmente y libertados de todo pecado que pueda estar obstruyendo nuestra relación con Dios.

Un cambio total es el que Cristo desea hacer en nuestro ser, solo dejemos de vernos a nosotros mismos, dejemos de retener lo malo, soltemos lo que nos separa del amor de Dios, busquemos ese don maravilloso que Dios nos quiere regalar, haciendo en nosotros un cambio total que hará la diferencia en donde sea que vallamos, Dios anda buscando corazones dispuestos que le sirvan sinceramente.

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