Mucho sufrimiento puede haber en nuestro derredor, tristezas puede inundar nuestra vida diaria, niños abandonados en las calles pidiendo dinero para poder comprar algo para saciar su hambre… ¡pero nos hacemos indiferentes!

Podemos ser como Job, siendo el hombre mas rico de su época…lo perdió todo de la noche a la mañana, pero aun así dio gracias a Dios por que “…Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de Jehová bendito” Job 1:21 (Versión Reina Valera 1909)

En esos instantes cuando Job pierde toda su riqueza, toda su familia… y aún no terminaba su aflicción…le viene una terrible enfermedad, y cuando Job deseaba ese apoyo de su esposa, ella le dice. entonces le dijo su mujer: ¿aun retienes tu integridad? Maldice a Dios, y muérete” Job 2:9 (Versión Reina Valera 1909)

“La enfermedad tiene una forma de hacernos reflexionar sobre nuestras prioridades y nos da tiempo para escuchar las lecciones que Dios quiere enseñarnos” (El Ministerio del Pastor Consejero, Editorial Mundo Hispano, 2003) Es en las enfermedades cuando buscamos a Dios, pero porque no buscarle cuando estamos sanos, para darle gracias por todo lo que nos ha regalado.

Siempre en las enfermedades es cuando nos acordamos que Dios existe, es allí cuando Dios nos enseñara lecciones grandes que nos harán reaccionar, nos harán saber que Dios siempre esta pendientes de nosotros, y nos humillamos de tal forma… que solamente queda darle gracias.

Es en los momentos de prueba, cuando realmente aprendemos a oír la voz de Dios, así como Job que sufrió, sus amigos le vinieron a escarnecer, cuando sentían pena de el por la condición en que estaba…pero aún así Job no dijo nada malo en contra de Dios, porque sabia que le levantaría.

“Yo sé que mi defensor vive, y que él será mi abogado aquí en la tierra” Job 19:25 (Versión Dios Habla Hoy), Job sabía que Dios le levantaría de donde el estaba, sabia que Dios le ayudaría y que lo que estaba viviendo solo era un pequeño paso para ver la grandeza de Dios sobre su vida, Job llegaría a ver a Dios y a oír a Dios tal como él es.

“De oídas había oído habla de ti, pero ahora te veo con mis propios ojos” Job 42:5 (Nueva Versión Internacional) Las luchas de esta vida son tales que solamente una fe dinámica en Dios puede dar motivación verdadera para vivir una vida en todo su esplendor (El Ministerio del Pastor Consejero, Editorial Mundo Hispano, 2003)

Así como Job tuvo fe en Dios que le levantó al término de toda su enfermedad, también nos podrá levantar a nosotros de donde estemos, nuestra fe y nuestra confianza deben estar puesta en Dios.

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