En algunos países podrá ser muy fácil llegar a obtener la residencia para poder vivir, trabajar y poder gozar de los derechos que la residencia nos da, pero muchas veces llegar a obtener una residencia implica muchos trámites, muchos gastos.

Con tal de llegar a ser residentes en un país que no es el nuestro hacemos lo imposible para poder obtenerla, si es necesario no salir del país por un buen tiempo, lo hacemos porque queremos gozar de las oportunidades que ese pequeño papel nos da.

hay que luchar por llegar a obtener la residencia, y así gozar de muchas oportunidades…no hay que desmayar para alcanzar aquello que deseamos, debemos se fuertes, no rendirnos y así poder obtener lo que mas deseamos, y poder vivir tranquilos.

Así como hay quienes hacen lo imposible para poder obtener una residencia en algún país, debemos de luchar y esforzarnos para que nuestra residencia celestial, este fundada en la roca que es Cristo, esa residencia es incorruptible, nadie nos la puede quitar, nadie nos la puede dar en una hoja, o en un sobre.

Sino que Dios se fue a prepararnos una mansión en la que vamos a vivir eternamente, y no necesitamos ninguna nota que nos diga que somos residentes; lo único que Dios nos pide…es que seamos sinceros con él, seamos francos, seamos transparentes y sirvamos a las demás personas como Él lo hizo cuando estuvo acá en la tierra.

Tenemos el mejor ejemplo, el de Cristo; que dejando su trono…vino a esta tierra, nos hablo de su gran y maravilloso amor para que todos podamos vivir tranquilamente al lado de nuestro Creador; si queremos tener una residencia incorruptible, debemos de permanecer firmes en Aquel que nos ha llamado.

1 Corintios 10:12 “Así que, el que piensa que estar firme, mire que no caiga.

He aquí el secreto de obtener esa residencia y vivir en esa ciudad que Cristo fue a preparar, estar firmes. Ese es un requisito que debemos tener. El otro requisito, “Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios. 1 Juan 5:13.

El segundo requisito es creer en el Hijo de Dios para poder tener vida eterna y dejar que él nos gobierne y nos guíe, es un requisito muy que todos pueden cumplir, tener fe, y poder creer en Aquel que dio a su único Hijo para que nosotros tengamos vida eterna, solamente tienes que creer que hay Dios

“Pero sin fe es imposible agradar a Dios; porque es necesario que el que se acerca a Dios crea que le hay, y que es galardonador de los que le buscan. Hebreos 11:6