La riqueza en las personas ha sido por miles de años el problema central de sus vidas o todo gira alrededor del dinero, hay quienes hacen lo que sea por llegar a tener el dinero suficiente, incluso llegan a perder sus vidas y sus familias.

El amor al dinero es el problema de todos los males, entre mas tienes mas quieres, es verdad que con el dinero compramos lo que deseamos, viajamos, trabajamos por dinero, el dinero nos mueve, pero cuando estas enfermo se te puede ir toda tu fortuna en buscar la sanidad, y la sanidad nunca llega, porque el dinero no da la sanidad ni la felicidad.

“el dinero te puede arruinar tu vida” ha habido personas que han perdido a su familia y se han quedado solas en este mundo, sin amigos, viviendo en soledad, lo podrán tener todo, menos la felicidad, porque el dinero no te hace feliz, al contrario te trae problemas, te quita el sueño, pensando que el banco tal vez quiebre. (1 Timoteo 6:10)

“el dinero no te puede salvar” ahora en día hay muchas falsos pastores que te dicen que Dios te va a salvar o que Dios te va a bendecir grandemente si ofrendas tanto dinero, ¡Que mentirosos! La salvación no es por cuanto dinero tú des a la iglesia o cuanto diezmo des, la salvación es por fe, no es por cuanto dinero tú tienes. (Efesios 2:8-9, Hechos 8:20)

“Dios no te pide dinero, solo pide tu corazón” muchos creen que lo que nos hará salvos es cuando dinero ofrendemos, o a que ministerio estamos ofrendando o cuanto dinero podemos darle a la iglesia, Dios no nos pide dinero, ni que tantas posesiones tenemos, o si no tenemos nada, Dios solamente pide que nuestro corazón este disponible para que Él pueda vivir en nosotros, y así poder ser salvos por la gracia de Dios. (Efesios 2:8, Romanos 5:10, 1 Pedro 1:7)

“Dios esta a nuestra puerta llamando” la juventud que podemos tener para unos podrá ser excusa para no ser cristiano, porque creen que van a perder su juventud si tan jóvenes siguen a Dios, lo mas maravilloso es que en Dios podemos hacer lo que mas hemos deseado y soñado sin preocuparnos de nada, porque en Dios estamos completos, estamos llenos, nada nos hace falta, no tenemos necesidad de nada porque Dios conoce que nos hace falta y de que tenemos necesidad. Solo debemos de creer en Dios y aceptar a su voz que nos esta llamando y ofreciendo nueva vida juntamente con él. (Salmos 80:3, Isaías 45:22, Hechos 4:12, Apocalipsis 3:20).


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