Fuente: http://www.cristianosunidos.com

José Juan es un hombre común y corriente que creció en el seno de una familia cristiana y por lo tanto fue educado desde temprana edad en las cosas de Dios, de hecho él siente amar a Dios e incluso participa activamente en su Iglesia, sin embargo muchas veces ha tenido el firme deseo de suicidarse pues siente que ya no puede más, pues va mas allá de sus propias fuerzas la atracción que siente por los hombres, y aunque lo disimula muy bien, está cansado de ello, el tiene necesidades afectivas y quiere al igual que muchos “liberarse” que su familia y el mundo sepan que él es “Gay” y que no lo señalen ni lo marginen y que lo dejen ser feliz con otro hombre, sin embargo conoce la palabra de Dios que dice: “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios? No erréis; ni los fornicarios, ni los idólatras, ni los adúlteros, ni los afeminados, ni los que se echan con varones, ni los ladrones, ni los avaros, ni los borrachos, ni los maldicientes, ni los estafadores, heredarán el reino de Dios.” (1 Corintios 6:9-10),

Que triste panorama, José Juan sabe que Dios no acepta el pecado de la homosexualidad y entonces se pregunta ¿Dios mío, por que me hiciste así?. Lo que José Juan ignora, es que Dios NO lo hizo así, y José Juan tampoco acepta que su sufrimiento es parte misma de su naturaleza pecaminosa. Generalmente las personas discriminamos a los homosexuales y a las lesbianas, difícilmente alguien se preocupa por ellos pues “ya están perdidos” y mucho menos se pone a pensar que muchos de ellos están sufriendo realmente pues como José Juan, están consientes que su actitud va en contra de la naturaleza y que la Palabra de Dios es clara respecto a su destino, y no saben que hacer. Lo primero que debemos considerar, es que “al principio, varón y hembra los hizo, y dijo: Por esto el hombre dejará padre y madre, y se unirá a su mujer, y los dos serán una sola carne” (Mateo 19:4b-5), Dios hizo hombres y mujeres cuya naturaleza sexual está perfectamente definida, de ahí que la atracción correcta es hombre con mujer y viceversa, jamás hombre con hombre o mujer con mujer. Lo siguiente que debemos tomar en cuenta, es que el pecado es un verbo, y como tal exige una acción, esto significa que en este caso el pecado consiste en la practica del homosexualismo, la Escritura dice “los afeminados” es decir aquellos que siendo hombres asumen actitudes de mujer, y “los que se echan con varones”, aquí alude a las relaciones sexuales entre personas del mismo sexo. En ambos casos se trata de ACCIONES.

Esto es sumamente importante, ya que si una persona siente atracción por otra de su mismo sexo, pero no esta ni actuando como persona de un sexo diferente ni esta teniendo ningún tipo de relación intima entonces NO ESTA PECANDO.

El homosexual “pasivo” no existe como tal, y es mas bien una asignación que le da el mundo para que tal persona se sienta homosexual, aunque en realidad no lo es pues no esta practicando las acciones propias de ese pecado. Llama poderosamente mi atención la experiencia que vivía Sodoma y Gomorra. La Biblia narra en que era tal la degeneración de esos pueblos, que los hombres se echaban con los hombres y las mujeres con mujeres; de hecho cuando supieron que dos varones (ángeles) estaban en la casa de Lot, la muchedumbre pretendía violarlos, incluso Lot les ofreció a sus dos hijas vírgenes y la muchedumbre las despreció, su mente estaba entenebrecida y lo que deseaban era tener relaciones sexuales con esos dos hombres nuevos en la localidad a quienes no habían visto antes, leamos los siguiente: “1Llegaron, pues, los dos ángeles a Sodoma a la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma. …. 4Pero antes que se acostasen, rodearon la casa los hombres de la ciudad, los varones de Sodoma, todo el pueblo junto, desde el más joven hasta el más viejo. 5Y llamaron a Lot, y le dijeron: ¿Dónde están los varones que vinieron a ti esta noche? Sácalos, para que los conozcamos (VIOLARLOS). 6Entonces Lot salió a ellos a la puerta, y cerró la puerta tras sí, 7y dijo: Os ruego, hermanos míos, que no hagáis tal maldad. 8He aquí ahora yo tengo dos hijas que no han conocido varón; os las sacaré fuera, y haced de ellas como bien os pareciere; solamente que a estos varones no hagáis nada, pues que vinieron a la sombra de mi tejado. 9Y ellos respondieron: Quita allá; y añadieron: Vino este extraño para habitar entre nosotros, ¿y habrá de erigirse en juez? Ahora te haremos más mal que a ellos. Y hacían gran violencia al varón, a Lot, y se acercaron para romper la puerta.” (Génesis 19:1-10) La Biblia enseña que “….los hombres de Sodoma eran malos y pecadores contra Jehová en gran manera.” (Génesis 13:10), La característica de ese pueblo fue su degeneración sexual y por ello fueron destruidos. Para dejar más en claro que Dios no se agrada de las relaciones entre dos personas del mismo sexo lee lo siguiente: “24Por lo cual también Dios los entregó a la inmundicia, en las concupiscencias de sus corazones, de modo que deshonraron entre sí sus propios cuerpos,… 26Por esto Dios los entregó a pasiones vergonzosas; pues aun sus mujeres cambiaron el uso natural por el que es contra naturaleza, 27y de igual modo también los hombres, dejando el uso natural de la mujer, se encendieron en su lascivia unos con otros, cometiendo hechos vergonzosos hombres con hombres, y recibiendo en sí mismos la retribución debida a su extravío. 28Y como ellos no aprobaron tener en cuenta a Dios, Dios los entregó a una mente reprobada, para hacer cosas que no convienen; 29estando atestados de toda injusticia, fornicación, perversidad, avaricia, maldad; llenos de envidia, homicidios, contiendas, engaños y malignidades; 30murmuradores, detractores, aborrecedores de Dios, injuriosos, soberbios, altivos, inventores de males, desobedientes a los padres, 31necios, desleales, sin afecto natural, implacables, sin misericordia; 32quienes habiendo entendido el juicio de Dios, que los que practican tales cosas son dignos de muerte, no sólo las hacen, sino que también se complacen con los que las practican.”

Este pasaje es importante para entender que de ninguna manera es cierto el refrán popular que dice que el “Amor (de pareja) es puro sin importar el sexo”, este es una más de las mentiras de Satanás quien ha esparcido en el mundo la idea de la “liberalidad sexual” que entre otras cosas, hace sentir a quienes practican la homosexualidad, que no hay nada de malo en eso, y peor aun les hace sentir que así fueron creados y que por lo tanto es “absolutamente natural” que sean homosexuales, esto es una mentira que debe ser rechazada. Ante la pregunta ¿Dios ama al homosexual?, debe quedar bien claro que Dios Ama al pecador pero aborrece el pecado, así que si la persona que ha practicado la homosexualidad se aparta de ese pecado y lo pone a los pies de Cristo, Dios lo perdona. Si observas el pasaje de 1 Corintios 6.9 comienza diciendo “¿No sabéis que los injustos no heredarán el reino de Dios?” La misma Biblia establece que “No hay Justo ni aun uno”, es decir que toda la humanidad esta condenada al Infierno pues es Injusta. Sin embargo Dios justifica a todos aquellos que aceptan el sacrificio que Jesús hizo en la cruz, pues precisamente la obra que Jesucristo hizo en la tierra fue JUSTIFICAR al pecador observa el siguiente pasaje “siendo justificados gratuitamente por su gracia, mediante la redención que es en Cristo Jesús, a quien Dios puso como propiciación por medio de la fe en su sangre, para manifestar su justicia, a causa de haber pasado por alto, en su paciencia, los pecados pasados” (Romanos 3:24-25), Así que la persona que se sabe o se siente homosexual, debe entender que Dios es el que lo puede justificar mediante la Sangre de Jesucristo, él tiene que aceptar este sacrifico entregando a Dios su pecado, pues “Jehová cargo en Él (Jesucristo) el pecado de todos nosotros” (Isaías 53.6), Cuando cualquier persona acepta a Jesucristo en su corazón, entonces es Justificado por Dios y tiene un lugar en el Cielo “¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica. ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros” (Romanos 8:32-33).

Hay muchas causas por las cuales un hombre o una mujer se vuelen homosexuales y lesbianas, en su mayoría son degeneraciones buscando “mayores placeres”, sin embargo para los que creen que así nacieron, destaca en muchos casos que fueron abusados sexualmente o violados en su infancia; muchos crecieron en hogares promiscuos atestiguando las relaciones sexuales de otros miembros de la familia, otros más carecieron de la figura paterna o materna, en el caso de los varones homosexuales fueron fuertemente influenciados por la madre o fueron sobreprotegidos por ellas al grado que crecieron con una admiración tal hacia ella que se apropiaron de la característica que admiraron “la feminidad” y algo similar pasa con las mujeres lesbianas. En el caso de aquellos que aseguran les faltó más hormona que definiera su inclinación sexual correcta, estudios médicos revelan que esto no es así, sin embargo hay quienes suponen que su gestación pudo estar afectada por la alimentación o los medicamentos o drogas que tomó la madre. Sobre este particular la Enciclopedia ENCARTA 2001 dice lo siguiente: Gran parte de la incomprensión y de los prejuicios existentes contra la homosexualidad proceden de su clasificación como enfermedad en el siglo XIX. El neuropsicólogo alemán Richard von Krafft-Ebing la consideró una “degeneración neuropática hereditaria” que supuestamente se agravaba por una excesiva masturbación. El psiquiatra austriaco Sigmund Freud postuló la existencia de una predisposición constitutiva, aunque también destacó el efecto determinante de experiencias durante la infancia (como, por ejemplo, la falta de un progenitor del mismo sexo con el cual poder identificarse) y la frecuencia de experiencias homosexuales masculinas durante la adolescencia, que consideró como desviación sexual. La publicación de dos estudios sobre el comportamiento sexual en hombres y mujeres, que llevó a cabo el biólogo estadounidense Alfred Charles Kinsey, rebatió la hipótesis de la enfermedad. Pruebas psicológicas realizadas a homosexuales y a heterosexuales mostraron que entre ellos no había aspectos patológicos diferenciadores. Aunque existen algunas evidencias —en estudios de gemelos y mellizos— que sugieren que los genes pueden ser un factor en la orientación sexual, otras teorías afirman que es más probable que los factores determinantes sean las experiencias vividas durante la infancia. En 1973, la Asociación Psiquiátrica de Estados Unidos eliminó la homosexualidad de su lista de enfermedades mentales y, en 1980, del DSM, Manual de Clasificación de las Enfermedades Mentales de la OMS. Al parecer, la identidad y el papel que desempeña el género son generalmente fenómenos aprendidos y no constituidos genéticamente ni constitutivamente determinados. Estudios endocrinológicos y cromosómicos en homosexuales revelan que no existe más número de variaciones que la media o promedio normal. Las características sexuales anatómicas masculinas o femeninas se establecen en el momento de la concepción, pero factores del entorno influyen en la posterior aceptación individual del género. Al parecer, la identidad y el papel que desempeña el género son generalmente fenómenos aprendidos y no constituidos genéticamente ni constitutivamente determinados. Estudios endocrinológicos y cromosómicos en homosexuales revelan que no existe más número de variaciones que la media o promedio normal. Las características sexuales anatómicas masculinas o femeninas se establecen en el momento de la concepción, pero factores del entorno influyen en la posterior aceptación individual del género. Lo importante es aceptar que existe un causal y que en las manos de un profesional es posible detectar, a veces entenderse a sí mismo ayuda a sobrellevar el problema, sin embargo Jesucristo es la respuesta y la solución al problema. Muchos homosexuales están atrapados por el “placer sexual”, en el caso de las mujeres lesbianas este está mas influenciado por la misma lujuria que por el placer físico, en el caso del varón homosexual además de la misma lujuria debe entender que el placer sexual esta influenciado por la excitación de su próstata y que ese placer también lo puede “disfrutar” en una relación sexual normal pues esta glándula es excitada también al momento de su eyaculación. Estos son aspectos fisiológicos que de entenderse ayudan a la persona a comprender mejor las reacciones de su propio cuerpo. Si tu estás pasando por esta situación, amas a Cristo y sabes que el Señor no se agrada en tu pecado, debes saber que para Dios NO HAY IMPOSIBLES,

Él tiene la respuesta para ti, apártate de ese pecado, confiésalo a los pies de Cristo, experimenta un encuentro personal con Él, quizá hasta ahora tu relación con Dios ha sido meramente intelectual y jamás has tenido un encuentro de todo tu corazón con Dios de forma tal que Su Santo Espíritu renueve tu vida. Hoy es el día de tu salvación, no permitas que tu efímero paso por esta vida te lleve a la condenación eterna y dale a Dios la oportunidad de mostrarte Su poder y hacerte feliz. Te animo que te apropies de las mismas palabras que Jesús dirigió a la mujer adúltera a quien Jesús mismo justifico “Mujer, ¿dónde están los que te acusaban? ¿Ninguno te condenó? 11Ella dijo: Ninguno, Señor. Entonces Jesús le dijo: Ni yo te condeno; VETE, Y NO PEQUES MÁS.”(Mateo 8:10-11) Dios te bendice