FUENTE: CARLO MARROQUIN

(Esta solemne declaración fue escrita por un joven

pastor africano  y clavada sobre la pared de su casa.)

Soy parte de la comunidad de los que no se sienten avergonzados. Yo tengo el poder del Espíritu Santo. Mi resolución ha sido hecha.  He cruzado la línea.  La decisión ha sido tomada.  Soy un discípulo Suyo. No miraré hacia atrás, ni me detendré, ni reduciré mi paso, ni retrocederé, ni permaneceré inactivo.

Mi pasado ya ha sido redimido, mi presente tiene sentido, mi futuro está seguro. He terminado totalmente con una vida simple, con caminar dependiendo sólo de lo que veo, con planificar en pequeño, con tener las rodillas suaves, con los sueños sin colorido, con visiones tímidas, con hablar de cosas comunes, con una vida sin significado y con las pequeñas metas.

Ya no necesito más preeminencia, prosperidad, posición, ascensos, aplausos o popularidad. Ya no tengo que tener la razón, ser el primero, estar arriba, recibir reconocimientos, ser tomado en cuenta o ser recompensado. Ahora vivo por la fe, descanso en la certidumbre de Su presencia, camino con paciencia, soy levantado por la oración y trabajo por Su poder.

Mi rostro luce decidido, mi andar es firme, mi meta es el cielo, mi camino es estrecho, mi senda es dura, mis acompañantes son pocos, mi guía es confiable, mi misión es clara. Yo no puedo ser comprado, comprometido, desviado, seducido, retrocedido, engañado, ni demorado.  No vacilaré ante la vista del sacrificio, ni dudaré en la presencia del adversario, ni negociaré estando a la mesa del enemigo, ni consideraré los deleites de la popularidad, ni vagaré en medio del laberinto de la mediocridad.

No me daré por vencido, ni me callaré, ni me detendré hasta que haya permanecido lo suficiente, me haya llenado, orado cuanto deba, devuelto cuanto haya recibido y predicado para la causa de Cristo. Soy un discípulo de Jesús. Debo seguir adelante hasta que Él venga, dar hasta que ya no pueda más, predicar hasta que todos sepan, y trabajar hasta que Él me detenga. Y cuando Él venga por los Suyos, Él no tendrá problemas para reconocerme —¡mi bandera será fácil de identificar!

Anuncios