Melquisedec, un tipo de Cristo

Hebreos 7:1-2, 17,21; 5:10; 6:20.

¿Quién era Melquisedec?

Primero:

  • Rey de Salem
  • Rey de Paz

Segundo:

  • sacerdote del Dios Altísimo.

Tercero:

  • Rey de justicia.

Cuarto:

  • no tiene genealogía (sin padre, sin madre, no tiene principio y fin)

Quinto:

  • es hecho semejante al Hijo de Dios.

            Teniendo en cuenta estas características extraídos de Génesis 14:17-20, Hebreos 5:10; 6:20, 7:17,21, 7:1; Salmos 110:4. Podemos notar que este Melquisedec era alguien importante para que Abraham le diera los diezmos y obtuviera la bendición de este sacerdote después que regresara de la guerra, podríamos decir que este Melquisedec es la imagen de Dios mismo, (teofanía; es una manifestación visible y a veces física de Dios en la tierra), lo más probable este Melquisedec que salió a recibir los diezmos era una imagen de Dios sobre la tierra, demostrando así su poder y soberanía; recordando también que hay muy pocos datos en la Biblia acerca de este sumo sacerdote, únicamente se menciona a Melquisedec en Génesis, Salmos y Hebreos; ya lo demás se lo tendremos que dejar a Dios para que nos dé sus respuestas acerca de este Rey de justicia y Rey de Paz, podemos notar algo interesante, que la letra “R” en el segundo versículo de Hebreos aparece con inicial Mayúscula cuando lo menciona como Rey de justicia, Rey de Salem y Rey de Paz, debemos recordar que la regla ortográfica es clara al decir que: la letra mayúscula se utiliza en nombres propios, títulos de respeto y cortesía; esto indica que la letra “R” en este caso es utilizada para darle un título de respeto como el de Rey.

            También debemos notar que Melquisedec como está escrito en el punto cuarto no tiene genealogía, no tiene principio y no tiene fin; esto denota su eternidad; al igual que Jesús es eterno, no tiene principio de días ni de fin; “Por tanto, al Rey de los siglos, inmortal, invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos. Amén”, 1 Timoteo 1:17, “¿No has sabido, no has oído que el Dios eterno es Jehová, el cual creó los confines de la tierra? No desfallece, ni se fatiga con cansancio, y su entendimiento no hay quien lo alcance. Isaías 40:28”

            Vemos la eternidad de Dios en estos dos versículos bíblicos, vemos la eternidad de Dios que no tiene principio ni fin, Melquisedec es igual, sin genealogía; podríamos decir entonces que éste Melquisedec es la representación de Cristo en la tierra a través de una teofanía, alguien para que Abraham le diera los diezmos en señal de obediencia y respeto hacia Dios. El Salmo 110:4 se nos dice que Jehová juró con juramento eterno y no se arrepentirá, que tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec, en estos versículos se habla de Jesús como Sacerdote, pero en el mismo orden jerárquico o mismo nivel que Melquisedec; quiere decir entonces que entre Melquisedec y Cristo no existe jerarquía alguna, ninguno es superior al otro, ostentan el mismo nivel; “sino hecho semejante al Hijo de Dios, permanece para siempre, Heb.7:3”. Entonces tomando textualmente la cita de Hebreos antes mencionada nos dice claramente que Melquisedec fue hecho en semejanza al Hijo de Dios, Jesucristo: “Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido, y nos ha dado entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero, en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios, y la vida eterna”, 1 Juan 5:20 (RVA, 1960);”Y sabemos que el Hijo de Dios ha venido y dádonos entendimiento para que conozcamos al Verdadero; y somos en el Verdadero; en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna” 1 Juan 5:20 (versión Jünemann)

¿Melquisedec y Jesucristo son la misma persona?

            Dar una respuesta directa sería imposible, muchos han debatido sobre este Sumo Sacerdote de quien se sabe muy poco, lo único que podemos decir es que realizó el papel de Dios en la tierra al bendecir a Abraham y recibir sus diezmos, este Melquisedec es sacerdote eterno y probablemente el mismo Jesucristo, no olvidando que a Cristo nadie lo ha visto y a vivido, como dice Éxodo 33:20-23 “Dijo más: No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre y vivirá. Y dijo aún Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás sobre la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la peña, y te cubriré con mi mano hasta que haya pasado. Después apartaré mi mano, y verás mis espaldas; más no se verá mi rostro”. Dios es Santo, Sublime, es Eterno.

            Este Melquisedec es hecho sacerdote del Dios Altísimo, el titulo es conferido por el Dios mismo, no es dado por Abraham o por otro patriarca; el nombramiento es exclusivo de Dios como está escrito en Salmos 110:4 y en Hebreos 7:21 donde dice  “Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre, según el orden de Melquisedec”. Claramente vemos que el juramento es dado por Dios, no por nadie más; Melquisedec no era humano, como Aarón que un día tendría que fallecer y dar el sacerdocio a sus hijos; vemos entonces que Melquisedec tenía un sacerdocio superior al orden Levítico y a Aarón mismo, el orden sacerdotal tenía un fin, la muerte de los sacerdotes; el sacerdocio de Melquisedec permanece para siempre, no es transferible su sacerdocio, no se puede cambiar, también dice que este Melquisedec puede salvar a los que por él se acercan a Dios.

Conclusión

            Melquisedec sería entonces la imagen de Dios mismo en la tierra, sabiendo que es sacerdote eterno, que no tiene genealogía alguna, se desconoce el nombre del padre o la madre, también la orden sacerdotal a la que pertenecía, solamente sabemos que era superior a Abraham, porque este le entregó los diezmos y así fue bendecido por este sacerdote de Salem. La Palabra de Dios es muy amplia, sacar conclusiones propias acerca de este tema sería difícil pero no imposible, sabiendo que Dios da sabiduría a quien se la pide conforme su voluntad; debemos ser prudentes, sabios, y conocedores que Dios ocultó muchas cosas de nosotros, que solamente él conoce y un día nos la mostrará. La oración y la lectura en la Palabra de Dios nos harán sabios y conocedores de lo que Dios quiere enseñarnos, solamente debemos ser humildes y reconocer la soberanía de Dios sobre todas las cosas incluso lo desconocido le pertenece a Dios, no dejando en el olvido la inmortalidad, soberanía y la inmutabilidad de Dios. (1 Timoteo 1:17).

¡A Dios sea la Gloría!

José Luis Morales Morales

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