ESCRITO POR: Stan Goodenough

El Presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, firmemente alineó su administración con el mundo árabe, uniéndose al resto de la comunidad internacional en su posición contra el Estado Judío de Israel.

Dirigiéndose a unos 140 líderes del mundo reunidos en Nueva York en ocasión de la 64ª. Sesión de la Asamblea General de las Naciones Unidas, Obama condenó como una “ocupación” ilegal la presencia de Israel en su patria ancestral.

Y él rotundamente rechazó el derecho de los judíos a vivir y construir comunidades en las colinas de su país que ellos creen les fue dado por su Dios.

Pero, de acuerdo con el líder estadounidense, a la vez que el pueblo de Israel no tiene ningún derecho de poseer, habitar y gobernar la tierra de sus padres, los Estados Unidos deben insistir en que Israel “respete los reclamos y derechos legítimos de los palestinos.”

La posición de Obama indica su aceptación e intención de ser el defensor de la narrativa árabe – la cual insiste en que los “palestinos” han vivido en la tierra “desde tiempo inmemorial” y tienen el derecho a constituir una nación en ella.

Así, él ha rechazado la narrativa judía – la cual sostiene que ésta fue la Tierra de Canaán dada a Abraham, luego a Isaac y más adelante a Jacob y a los descendientes de Jacob; que la nación echó raíces allí hace casi 4000 años, creciendo y desarrollándose en esta tierra y gobernando como soberana sobre ella; que después de la expulsión de los judíos de la tierra, ellos mantuvieron ardiendo durante dos milenios el fuego de su ansiado retorno; que ellos no son un implante foráneo, ni una colonia,            ni están en la tierra para aliviar las conciencias golpeadas de los occidentales después del Holocausto; que los árabes palestinos no tienen historia como nación – ni en esta tierra ni en ningún lugar más,    y que la creación de un estado árabe en la patria judía histórica constituye tierra usurpada y plantea una amenaza a la existencia de  Israel.

Los críticos rechazaron el discurso de Obama como el mensaje más contrario a Israel que jamás haya sido pronunciado por un presidente de los Estados Unidos.

El anterior embajador de los Estados Unidos ante las Naciones Unidos, John Bolton, calificó el discurso de Obama como “el discurso más radical contra Israel que yo puedo recordar haber sido dado por un presidente.”

El hecho de que el hombre más poderoso del planeta, quien tiene acceso a toda la información, expertaje e inteligencia necesarios para confirmar la posición del pueblo judío y desaprobar la posición árabe, ha escogido, sin embargo, volcar todo su peso en apoyo a ésta última en detrimento  de Israel; y ciertamente ha causado una profunda desilusión a muchos en los Estados  Unidos.

“Se sintió como si una daga había herido mi corazón cuando él afirmó que ‘Estados Unidos no acepta la legitimidad de los continuados asentamientos israelíes,’ ” dijo el Pastor Cecil Hall de la Iglesia del Evangelio Completo en Anderson, Texas, quien agregó: “hiere, el pensar que las mentes y corazones de los ciudadanos de Israel oyeron esas palabras del país que ha estado de pie a la par de ellos desde el principio.”

“Aunque las palabras del Señor Obama salieron desde adentro de las fronteras de mi amada [nación de los Estados Unidos de] América, ellas no salieron del corazón de los Estados Unidos. Por favor, díganle al maravilloso pueblo de Israel que la fuerte mayoría moral de los norteamericanos no comparten el sentimiento de Barack Obama,                 ni están de acuerdo con sus políticas concernientes a Israel, en cualquier tiempo en que esas políticas puedan dañar o hacer que Israel pierda territorios.” Fin del artículo.

Recordemos la promesa de Dios a Abrham, el fundador de la nación hebrea hace 4000 años: “Y haré de ti una nación grande, y te bendeciré, y engrandeceré tu nombre, y serás bendición. Bendeciré a los que te bendijeren, y a los que te maldijeren maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra.” Y la Iglesia Evangélica Amigos dice un sonoro ¡AMÉN!