Incesto o Incestar es poner algo en donde esta prohibido que no tenga que ver nada con el sexo natural entre el hombre y la mujer, conforme a al canon (palabra griega) que significa Ley Bíblica. Esto significa cualquier acto, sexual con animales o con familiares.

A continuación estaremos dando versos bíblicos donde Dios condena esta acción.

(Éxodo 22:19) “Cualquiera que cohabitare con bestia, morirá”. Las abominaciones sexuales contra naturaleza han de ser castigadas también con la pena capital. Quienes se rebajen hasta aparearse con animales no son dignos de continuar con vida: Cualquiera que cohabite con bestia, morirá.

(Levítico 18:23) “Ni con ningún animal tendrás ayuntamiento amancillándote con el, ni mujer alguna se pondrá delante de animal para ayuntarse con el; es perversión”. Otra ley contra los vicios que son contra naturaleza, como son la sodomía (homosexualidad) y la bestialidad o ayuntamiento con animales, pecados que no se pueden nombrar ni pensar sin el mayor horror imaginable. Otros pecados hacen descender al hombre al nivel de las bestias, pero estos le rebajan mucho mas aun.

(Deuteronomio 27:21) “Maldito que el se ayuntare con cualquier bestia. Y dirá todo el Pueblo: Amen”. Contra el séptimo mandamiento. Pecado maldito es el incesto, y aquí se especifican los cometidos con la madrastra, con la hermana y con la suegra.

Levítico 18:6 “Ningún varón se llegue a parienta próxima alguna, para descubrir su desnudez. Yo Jehová” Los actos prohibidos con familiares se especifican aquí como llegarse a ellos para descubrir su desnudez.

(Levítico 18:7) “La desnudez de tu padre, o la desnudez de tu madre, no descubrirás; tu madre es, no descubrirás su desnudez”.

Para descubrir su desnudez se refiere a las relaciones sexuales.

El objetivo primordial de estos preceptos es prohibir el matrimonio con estos parientes. El matrimonio es una institución divina, que tiene por objeto la decente y honorable propagación de la raza humana, con la intima cooperación de una ayuda idónea para el hombre, con lo que la vida humana alcance un bienestar y una efectividad como conviene a la dignidad de la naturaleza del hombre que esta por encima de la de las bestias. Estas prohibiciones, además de estar promulgadas por una autoridad incontestable, están en si mismas muy puestas en razón y equidad, porque:

  1. Por el matrimonio, dos personas llegan a ser una sola carne, es decir, como una sola persona; por consiguiente, quienes anteriormente ya eran de algún modo una carne por naturaleza, no podían, sin gran absurdo, hacerse una carne por institución
  2. El matrimonio pone cierta igualdad entre el marido y la mujer. La desigualdad entre amo y criado, entre noble y vasallo, se funda en el consentimiento y la costumbre y, por eso, no hay ningún inconveniente en que desaparezcan al contraer matrimonio, pero la que existe entre padres e hijos, tíos y sobrinas, tías y sobrinos, ya sea por consanguinidad o afinidad, se funda en la naturaleza y no puede sin alguna confusión, desaparecer por la igualdad que establece el matrimonio.
  3. No se prohíbe el matrimonio entre parientes de línea colateral, excepto entre hermanos y hermanas, tanto uterinos, como medios hermanos, como por afinidad (cunados). Querer usar la institución del matrimonio para abogar por uniones incestuosas esta tan lejos de dar motivo para justificarlas o atenuar su culpabilidad que añade a ello la culpa de profanar algo que ha sido instituido por el mismo Dios, y de prostituir para los mas viles objetivos aquello.
Anuncios