EL JESÚS DEL MOVIMIENTO DE LA PALABRA DE FE

Deut. 13:1-5. “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de sueños, y te anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigio que te él te anunció, diciendo: Vamos en pos de dioses ajenos, que no conociste, y sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador de sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando, para saber si amáis a Jehová vuestro Dios con todo vuestro corazón, y con toda vuestra alma. En pos de Jehová vuestro Dios andaréis; a él temeréis, guardaréis sus mandamientos y escucharéis su voz, a él serviréis, y a él seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios.”

En la Epístola a los Hebreos 1:1 dice que Dios habló en muchas formas distintas en el pasado, la mayoría de veces a través de los profetas. Jesús señala a los profetas como una forma de validar quién es Él.

Era raro que alguien en el A. T. fuera un profeta o un receptor de sueños y que guiara a Israel a seguir a los dioses de las naciones de alrededor. Es obvio que ninguno quien clama el nombre de Cristo hablará tan abiertamente para decir “vayamos tras otros dioses” (aunque esto puede ser y ha sido posible), a menudo el llamado puede ser más sutil. Ellos guían a la gente a adorar a Dios en una forma diferente, o presentan a Dios en una forma que no describe exactamente Su naturaleza, Su ser o Sus características.

El significado del versículo en Deut. 13 es el de descarriar a las personas con declaraciones para familiarizarlos con dioses extraños, algo sobre Dios con lo cual ellos no están familiarizados, y que los hace servirlo en una forma extraña, nueva o fuera de lo usual, que tendrá un efecto espiritual dañino.

SEÑAL – en hebreo “ot” significa una “señal” milagrosa: “Y acontecerá que si ellos no te creen, ni atienden a la voz de la primera señal, que ellos creerán la voz de la señal postrera.”  Las “señales”  son comprobaciones de la validez de un mensaje profético, pero no son la prueba más alta o final de un profeta; él debe hablar de conformidad con la revelación dada ya en el pasado (tomado del Diccionario Expositivo Vine de Palabras Bíblicas). Esto es con referencia a Isa. 8:20.

Uno necesita discernir si es el mismo Jesús de la Biblia el que  está siendo presentado o, como Pablo dice, si se trata de otro Jesús. Sí, hay en la Biblia una advertencia acerca de otro Jesús.  Ciertamente cuando uno mira los detalles llega a quedar claro que éstos son muy diferentes. Pero llegar a esta conclusión significa que uno debe probar y examinar muy cuidadosamente, para asegurarse de que no  ha recibido una muy buena imitación.

Uno mira las declaraciones de quienes afirman ser líderes de la fe y ve que suceden milagros por su fe, pero cuando escucha algunas de sus declaraciones éstas hacer que uno se detenga a pensar muy bien qué es lo que están diciendo.

Hagin, Copeland, Hinn, Browne y muchos otros, todos afirman hacer grandes milagros y “darle a uno una señal o maravilla” como dice Deuteronomio; pero, ¿quién es Jesús para ellos. En las siguientes declaraciones miraremos su descripción de cómo luce, actúa y habla. Es su presentación de Jesús, el Padre y el Espíritu Santo lo que nos interesa, no los milagros o sus afirmaciones en cuanto a ellos.

Kenneth Copeland dice: “Si usted pusiera de pie a Adán junto a Dios, ellos lucirían exactamente igual… Si usted pusiera a Jesús y a Adán lado a lado, ellos lucirían, actuarían y sonarían exactamente igual… A su imagen significa que ellos lucen justamente igual, pero la semejanza es que ellos actúan igualmente y son iguales… Todos los atributos de Dios, toda la autoridad de Dios, toda la fe de Dios, toda la habilidad de Dios le fue otorgada a ese hombre.” (Kenneth Copeland, “Autoridad del Creyente – IV” – Forth Worth: Ministerios Kenneth Copeland, 1987, cinta de audio #01-0304).

¿Cómo sabe Copeland algo sobre lo que la Biblia guarda silencio? La misma refutación que se hace a los mormones se hace aquí a propósito. El hombre no tiene la exacta imagen física de Dios, pues Dios no tiene un cuerpo, Juan 4:24. Dios es espíritu, sin embargo Copeland insiste en que Dios es un “ser espiritual con un cuerpo, completo con ojos, párpados, oídos, fosas nasales, una boca, manos, dedos y pies.”  (Carta de los Ministerios Kenneth Copeland, julio 21/1977).

Benny Hinn también sabe más de lo que las Escrituras enseñan.  “¿Cómo luce el Padre? Aunque yo nunca lo he visto, creo – como con el Espíritu Santo – que Él luce como Jesús lucía cuando estuvo en la tierra.” (Benny Hinn, “Buenos Días, Espíritu Santo”, pág. 87, La Palabra, 1991).

“¿Cuál era la apariencia de Dios el Padre? Como la de un hombre… Dios tiene la semejanza de dedos, manos y una cara.” (“Buenos Días, Espíritu Santo”, Benny Hinn, La Palabra, 1991, pág. 82).

Jerry Savelle dice: “la Biblia dice que Jesús era la imagen misma de Dios.” De modo que  estoy convencido de que Jesús era – usted sabe- tenía que lucir mucho como lucía el Padre. Y Él midió los cielos con un palmo de nueve pulgadas.  Ahora, yo no… mis dedos no tienen nueve pulgadas. La distancia entre mi pulgar y mi índice no llega a nueve pulgadas. Así, yo sé que Él es más grande que yo, gracias Dios. ¿Amén?”

Morris Cerullo lo describe en una forma un tanto diferente, diciendo: “Mientras yo yacía allí en el suelo en esta condición, mi espíritu fue sacado de mi cuerpo y la próxima cosa que supe fue que estaba en los cielos… De repente, en frente de esta tremenda multitud de personas, la gloria de Dios apareció. La Forma que vi era como de la altura de un hombre de seis pies de altura, talvez un poco más alto, y dos veces del ancho de un cuerpo humano con rasgos no distinguibles tales como ojos, nariz o boca.”  (Morris Cerillo, El Libro de Milagros, San Diego, CA: Evangelismo de la Palabra de Cerullo, Inc., 1984). x-xi.

Es interesante encontrarse con esas personas que lo ven contradecir las revelaciones de los demás. Entonces, ¿debemos escoger y tomar la descripción que es correcta?  No. Yo pienso que ninguna de esas descripciones es correcta. ¿Cómo puedo afirmar tal cosa? Porque la Biblia dice que todas son erróneas.

Kenneth Copeland dice:  “¿Por qué tiene Dios que pagar el precio por esta cosa? Él tiene que tener a un hombre que sea como aquél que fue el primero. Tiene que ser un  hombre.   Tiene  que  ser  hombre  completo.   Él  no  puede  ser  un  Dios y venir irrumpiendo  aquí  con  atributos  y  dignidades   que   no  son  comunes  al  hombre. Él no puede hacer eso.   No es legal.”   (Kenneth Copeland, “Qué paso desde la Cruz hasta el Trono.” –  Forth  Work,  TX: Ministerios  Kenneth  Copeland,  1990,  cinta de audio #02-0017.

Si hay preguntas en cuanto a lo que Copeland está diciendo, él mismo lo hace absolutamente claro al decir: “¿Por qué Jesús no se proclamó a Sí mismo abiertamente como Dios durante sus 33 años en la tierra?” Por una simple razón. Él no había venido a la tierra como Dios, Él había venido como hombre.” (K. Copeland,  Revista “Voz de Victoria del Creyente”, agosto 8, 1988, pág. 8).

Kenneth Copeland continúa impartiendo estas falsas enseñanzas de la persona a quien los cristianos llaman su Salvador: “Él había hecho a un lado Su poder divino y había asumido la forma de un ser humano –con todas sus limitaciones.” Y, ese Jesús vivió en la tierra, “…no como Dios sino como un hombre. Copeland  también enseña  “que Jesús nunca creyó que Él mismo era…” “…el Dios Altísimo.”

Cuando miramos a lo que Kenneth Copeland cree, al igual que Rodney Browne y las  declaraciones de otros, vemos que todos ellos presentan a un Jesús diferente. Si estos hombres no estiman la verdad de Cristo, ¿puede el verdadero Espíritu Santo obrar a través de ellos hombres en sus reuniones de avivamiento?

En  gran    medida,  como su predecesor  Branham,  todos  ellos  enseñan  que “Él nunca se llamó a Sí mismo el Hijo de Dios. Él se refirió a Sí mismo como ‘el Hijo  del   hombre’,   porque   Él   tenía   que  venir   de  acuerdo  con  las  Escrituras.” (“El Poderoso Dios descubierto ante nosotros”, pág. 8).

Todo lo anterior es enseñanza falsa. Una vez más reiteramos que Jesús sí afirmó Su deidad constantemente, por Sus acciones y por Sus palabras. Él dijo que vino de arriba, que Él era igual a Dios, uno con Dios, que David lo llamó Señor y por el mismo nombre de Hijo de Dios, lo cual significa tener la misma naturaleza como Su Padre.

Jesucristo supuestamente le dijo a Copeland en la siguiente profecía: “No te molestes  cuando  las  gentes  te menosprecien y hablen dura y ásperamente de ti. Si ellos hablaron de Mí en esa manera, ¿no deberían hablar en esa forma te ti? Mientras  más te asemejes a Mí, más van ellos a pensar de ti de ese modo.  Ellos Me crucificaron por afirmar que yo era Dios. Pero yo no afirmé que era Dios; yo sólo afirmé que yo caminaba con Él y que Él estaba en Mí. Aleluya.” (Kenneth Copeland, “Toma tiempo para orar.” “Voz de Victoria del Creyente” 15, 2 de febrero 1987.

Antes que seguir, necesitamos reconocer la falsedad de esta afirmación. Jesús de hecho sí afirmó ser Dios una y otra vez. Entonces, ¿quién o qué es lo que le está hablando a Copeland?  Yo propongo que es el mismo espíritu que ha estado desviándolo en todas sus revelaciones y comprensión de las Escrituras, otro Jesús, ya que el verdadero Jesús no estaría en contradicción consigo mismo, ni se equivocaría en un asunto tan esencial. Después de todo ¡Él es DIOS!

Rodney Browne también sostiene que Jesús no era Dios: “Nada de lo que Jesús hizo fue por ser el Hijo de Dios.  La Biblia dice que Él se despojó de las vestiduras reales de Su Deidad, y cuando Él caminó sobre la tierra Él lo hizo como un Profeta bajo el Pacto Abrahámico.” (Pág. 15 de “La Unción”)

Benny Hinn está de acuerdo al decir: “Ahora, ¿están listos para saber algo que es una verdadera revelación?  OK. Ahora observen esto: Él se despojó de Su forma divina… Cuando Jesús estaba en la tierra, la Biblia dice que Él primero se quitó la vestimenta de Su forma divina.  Él, el Dios sin límites, llegó a ser un hombre, para que nosotros los humanos, podamos llegar a ser como Él es.” (“Nuestra Posición en Cristo”,  cinta de audio-cassette #A031190, Centro Cristiano de Orlando, 1990).

Si Él se despojó de su forma divina, ¿quién vino del cielo?

La Biblia no dice tal cosa. En Filipenses 2:5-8 se nos dice que Él no dejó de ser Dios, sino asumió otra naturaleza, una de carne.

¿Cómo puede Él ser el Dios-hombre si se despojó de Su deidad? II Cor. 5:19 nos dice que “Dios estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo.”

Copeland insiste: “No tenía poderes sobrenaturales innatos. Él no tenía ninguna habilidad para efectuar milagros hasta que Él fue ungido por el Espíritu Santo.” (K. Copeland, “Pregunta y Respuesta”, “Voz de Victoria del Creyente”,  agosto 1988, Pág 8).

La Biblia enseña que Jesús era tanto Dios como hombre, ni sólo todo Dios, ni sólo todo hombre, sino ambos. La razón por la que Él esperó a ser ungido fue para cumplir lo que era necesario [según la Ley] para ser un profeta y un sacerdote.

John Kilpatrick, pastor de Brownsville, también niega la eterna deidad de Cristo. En su libro “Cuando los Cielos son Brillantes”, Kilpatrick niega la deidad de Cristo en una manera similar a Howard-Browne. Hablando de los milagros de Jesús, Kilpatrick contiende que los creyentes deberían “caminar como Jesús caminó, y recordar que Él lo hizo todo como un hombre que no usó ninguna fuente de poder más que las que están disponibles al hombre.” (John Kilpatrick, “Cuando los Cielos son Dorados”, p. 22).  Él está predicando a “otro Jesús.”

En otras palabras, Jesús hizo milagros porque era meramente un hombre ungido por el Espíritu Santo, o “un hombre ungido.” (John Kilpatrick, “Cuando los Cielos son Brillantes”, 1997, pág. 19).

Considere bien lo que se está diciendo. Si Jesús no es Dios, entonces ellos pueden tener comunión con todas las sectas, porque de eso es exactamente de lo que ellos se quejan: que los CRISTIANOS  creen que Jesús es Dios.  Obviamente no todos los que afirman ser cristianos creen que Jesús es Dios, ya que ¡los maestros que hemos examinado no lo creen!  Si afirman que Jesús no es Dios en ningún momento de la historia, entonces han cambiado al Jesús bíblico y lo han hecho como el Jesús que predican las sectas.

En el libro “El Toque de Dios”, pág. 129, esta idea de Jesús estando bajo el Pacto Abrahámico: “Pero ustedes preguntan qué quiso decir entonces con: ‘Consumado es?’  Eso significó que Él había cumplido el Pacto Abrahámico del cual Él era parte, ustedes recuerdan.”

La Biblia enseña que Jesús siendo “la imagen misma de su sustancia” tenía “toda la plenitud de la Deidad”. Si Él no tenía ninguna habilidad, entonces tampoco la tenía Su Padre.

Hinn afirma sus sentimientos: “Hombre, yo siento que me está llegando el conocimiento de una revelación aquí. Levanten las manos. Algo nuevo va a suceder aquí ahora. Yo la sentí precisamente mientras bajaba aquí. Santo Espíritu, toma el control en el nombre de Jesús… Dios el Padre, damas y caballeros, es una persona; y Él es un ser trino por Sí mismo, separado del Hijo y del Espíritu Santo. Di. ¿Qué dijiste? Óiganlo, óiganlo, óiganlo. Vean, Dios el Padre es una persona, Dios el Hijo es una persona, Dios el Espíritu Santo es una persona. Pero cada uno de ellos es un ser trino por Sí mismo. Si los puedo estremecer  a ustedes – y talvez debería – ellos son nueve. ¡Ah! ¿Qué dijo usted?  Déjenme explicarles: Dios el Padre, damas y caballeros, es una persona con su propio espíritu personal, con su propia alma personal, y su propio cuerpo espiritual personal. Ustedes dirán, ¡Oh! Yo nunca oí de eso. Bien, ¿piensan que ustedes están en esta iglesia para oír cosas que han oído durante los últimos 50 años?”  (Benny Hinn,  programa de Benny Hinn en TBN, octubre 3, 1991).

Mientras sus amigos del MPF afirman que Él es totalmente hombre, Hinn afirma que las tres personas son Dios, pero entonces les agrega cualidades humanas a cada una de las tres.

¿Procede la enseñanza que usted recibe de la auténtica Palabra de Dios (la Biblia que es inerrante), o es una forma sintética la cual procede del hombre?  Usted debe tener mucho cuidado con las medias verdades, pues podría quedarse sosteniendo la mitad que está equivocada.

“La fe fue la materia prima que el Espíritu de Dios usó para formar el universo.” (Kenneth Copeland, “La Autoridad del Creyente II”, Fort Worth: Ministerios Kenneth Copeland, 1987, cinta de audio cassette #01-0302, lado 1).      “Jesús existía sólo como una imagen en el corazón de Dios, hasta el mero tiempo cuando los profetas del Antiguo Testamento pudieron confesar positivamente a Jesús   para   darle   existencia,   a   través   de   sus   constantes   profecías.” (Kenneth Copeland, “El Poder de la Lengua”, págs. 8-10).

De acuerdo con Copeland, Jesús es un ser creado que no tenía pre-existencia, por lo cual tuvo que ser hecho. Ésta es la forma en que él explica la concepción virginal de María:  “Aquí es donde nosotros vamos a separarnos de la iglesia ordinaria: Ahora, ustedes ven, Dios está inyectando Su Palabra en la tierra para producir a este Jesús – esta palabras llenas de fe que le dieron forma a la imagen que está en Él… Él no puede bajar a la tierra y decir: “!Sea así!” porque Él no tiene el derecho. Él tuvo que entrar sigilosamente, dando un rodeo alrededor del dios de este mundo que estaba bloqueando cuantos caminos podía.” (Kenneth Copeland, “La Imagen de Dios en Usted III”,  Fort Worth, TX: Ministerios Kenneth Copeland, 1989, cinta de audio cassette #01-1403, lado 2).

Él continúa agregando: “Dios estaba haciendo promesas a Jesús, y Jesús no estaba aún allí. Pero usted ve, Dios trata con cosas que no existen todavía, como si ellas ya existieran. Ésa es la forma como Él hace que ellas sucedan.” (Kenneth Copeland, “Qué Pasó entre la Cruz y el Trono”, Fort Worth, TX: Ministerios Kenneth Copeland, 1990, cinta de audio cassette #02-0017).

Copeland afirma: “Así que antes que Jesús viniera a la tierra, Dios habló Su Palabra y luego habló Su Palabra de nuevo. ¿Cuántas veces dijo Él que el Mesías venía? Fue profetizado durante cientos y aun miles de años.  Él se mantuvo diciendo: “Él viene. Él viene, aunque ‘las circunstancias en la tierra hicieran parecer como si no hubiera forma en que Él pudiera cumplirlo. Pero Él sólo se mantuvo diciéndolo. Él no se movía por lo que Él veía… Dios no se daba por vencido.”  (“El Poder de la Lengua” p. 9-10). Así que según esto Dios mandó que el universo existiera (lo cual la Biblia atribuye a Jesús), pero para hacerlo a Él un humano fue necesario un largo tiempo de confesión.

Así que, según ellos, Jesús es solamente una palabra hablada. Esto es exactamente lo que los Pentecosteses de la Unidad creen, lo cual significa que Él no era una persona, y que no es Dios. Claramente, el decir esto no lo glorifica, sino lo degrada y lo hace como alguien más.

Para ser justos, Kenneth Copeland ha contradicho sus afirmaciones anteriores, pues en una ocasión enseñó correctamente que Jesús “…era y es Dios manifestado en la carne.” (K. Copeland, “Voz de Victoria del Creyente”, septiembre, 1991, p. 3). (pero entonces, Copeland  entonces él ha dicho también que él es un dios).

Si uno en una ocasión dice una cosa y en otra ocasión dice otra cosa, ¿cómo se le llama a eso? CONFUSIÓN.  Porque Copeland también afirmó POR PROFECÍA que Jesús le dijo: “No te molestes cuando las gentes te acusen de ser Dios…   Mientras  más te asemejes a Mí, más van ellos a pensar de ti de ese modo. Ellos Me crucificaron por afirmar que yo era Dios. Pero yo no afirmé que era Dios; yo sólo afirmé que yo caminaba con Él y que Él estaba en Mí. Aleluya.”

En Juan 8:58 Jesús dice de Sí mismo: “De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, YO SOY.” El término YO SOY, es el que Dios presentó a Moisés como  Su  nombre,  y  fue  reconocido  por los judíos como un título de la Deidad (Éx. 3:14; Isa. 44:6; 47:8).

La porción de las Escrituras más ampliamente usada para sostener la enseñanza de que Cristo se vació a Sí mismo de  Su divinidad es la de Filipenses 2:7: “sino que se despojó a Sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres.” La Versión Revisada (en inglés) dice: “sino se vació a Sí mismo, tomando la forma…”  La palabra griega aquí significa literalmente vaciar. La pregunta que se nos plantea es: ¿En que manera se vació Jesús a Sí mismo?  Algunos aseguran que la kenosis (el vaciarse), fue meramente un esconder, un velar Sus atributos divinos; a diferencia del sol cuando está velado por las nubes que aún da su luz mientras la fuerza mayor de su brillo está escondido.  La humanidad de Jesús dependía del Padre y del Espíritu Santo, y Él voluntariamente decidió que no usaría Su poder independientemente.

Los versículos más fuertes, que prueban la divinidad de Cristo son Col. 1:19, 2:9: “por cuanto agradó al Padre que en él habitase toda plenitud”,  “Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad.” Estos versículos claramente afirman que la plenitud de la divinidad, o sea todo lo que hace a Dios ser quien Él es, Su esencia divina, llegó a encarnarse y habitó en el cuerpo de Jesucristo. Ello no significa que solamente la voluntad de Dios habitó en Él, ni sólo el divino conocimiento, sino que la Deidad había llegado a encarnarse y a habitar en forma humana. Jesús no era solamente un hombre, sino era completamente Dios y completamente hombre.  El versículo de Heb. 13:8: “Jesucristo es el mismo ayer, y hoy, y por los siglos”, aunque a menudo usado por el Movimiento de la Palabra de Fe, es una prueba de que Jesús era totalmente divino y, sin embargo, en forma humana durante Su ministerio en la tierra, porque Él es inmutable.  De acuerdo con Fil. 2:6-8, Jesús vino a la tierra en la forma de Dios, y en la forma de siervo. “La forma  de  Dios  eterna  e  infinita  se revistió a Sí misma de carne” Juan 1:1, 14.

(Hasta aquí el artículo obtenido vía INTERNET)

Advertencia del editor: No  importa  cuán  piadosos parezcan los falsos maestros del MPF –Movimiento de la Palabra de Fe- al verse por televisión. Es necesario leer sus libros y enterarse de las torcidas enseñanzas que constituyen sus convicciones, las cuales muchas veces no se captan cuando  predican,  o  son opacadas por sus milagros, profecías y testimonios de grandezas.

Instamos a los cristianos que aman a su Señor Jesucristo a desechar todo lo que tenga que ver con el MPF, pues su principal objetivo es denigrar la persona de Jesucristo y torcer todo lo concerniente al Dios de la Biblia y Su plan de salvación, mientras hacen del hombre un dios que pretende lograr cuanto desee por medio del Pensamiento Positivo: con el poder de sus palabras habladas (declaración o confesión positiva), o con el poder de su mente (visualización).

Rechace su literatura, música, programas de TV: TBN – Trinity Broadcasting Network, y las enseñanzas de sus propietarios  Paul  y  Jan  Crouch, y sus principales maestros: Kenneth Hagin, Kenneth Copeland,  Benny Hinn,  Marilyn Hickey,  Robert Tilton,  Jerry Savelle,   Frederick C. K. Price,  Paul (ahora llamado David) Yonggi Cho, etc.

Mucho cuidado también con las enseñanzas procedentes del Instituto Bíblico Rhema, de Tulsa Oklahoma, fundado por Kenneth Hagin Sr., donde se graduaron: Copeland, Hinn y Howard-Browne.

En 1994, Rodney Howard-Browne y Benny Hinn fueron los principales protagonistas de lo que llegó conocerse en el mundo entero como la “Bendición de Toronto”.  Esta experiencia extática incluía hablar en lenguas, caídas al suelo, temblores, “risa santa” y “embriaguez en el Espíritu”. Algunos se quedaban el el suelo como dormidos, otros comenzaban a reírse, otros más a danzar, saltar y agitarse. Algunos más rugían como leones, bramaban como toros, cacareaban como gallinas, etc.

¿Cómo pueden los cristianos ser inquietados y aun engañados por los supuestos milagros y experiencias espectaculares de Rodney Howard-Browne y Benny Hinn, quienes califican a Jesús de profeta terrenal que dejó su divinidad en el cielo?

Muchos hermanos fieles fueron inducidos a leer las obras de Benny Hinn y quién sabe cuántas de sus enseñanzas desviadas contaminaron la fe de ellos.

Investigue, hermano, investigue y alerte a cuantos pueda contra la apostasía ¡que irá en aumento!

Le sugerimos leer los libros: “Explosión Carismática” por Wolfgang Bühne;  “Los Carismáticos” por John MacArthur;   “La Seducción de la Cristiandad” por Dave Hunt;   “Más allá de la Seducción” por Dave Hunt;   “Cristianismo en Crisis” por Hank Hannegraff.

Anuncios