Hay que aclarar varias cosas, es totalmente falso que los Ateos “No creemos en nada” es un concepción errónea que se ha venido repitiendo una y otra vez por parte de algunos Creyentes que aun no comprenden lo que significa ser Ateo. Nosotros simplemente no creemos en dioses. No creemos en ninguno: ni en el Dios que usted adora amigo Creyente lector, ni en ningún otro Dios actual o del pasado. Tampoco creemos en seres imaginarios y mitológicos como Satanás, demonios, hadas, duendes, ángeles, santos aparecidos, elfos, vírgenes, gnomos, pitufos o el monstruo espaguetti volador. No creemos en seres con características sobrenaturales. En ninguno.

Como para muchos Creyentes Cristianos Dios lo es todo en su vida; es entendible que piensen que si alguien no cree en él, tampoco creen en nada. Afortunadamente para los Ateos y descreyentes, nuestras creencias van más allá de un simple Dios. Comprendo perfectamente que para muchos de ustedes no hay ninguna creencia justificable si no se cree en su Dios.

Amigo lector Cristiano, los Ateos como cualquier otra persona creemos en cientos de cosas, simplemente que no son sobrenaturales ni religiosas. Creemos en exactamente lo mismo en lo que cree usted, excepto en la fe religiosa y sus aditivos milagrosos.

¿En que creemos los Ateos?:

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– Creemos en la Vida:

Creemos en la vida porque para nosotros es la única que tenemos. No creemos en posibles resurrecciones ni paraísos. No hay evidencia de ello. Por lo tanto creemos que esta vida es sumamente valiosa como para perder nuestro tiempo buscando “vidas después de esta”. La vida es para nosotros una cosa preciada e inestimable; tratamos de no desperdiciarla y aprovechar nuestro tiempo de la mejor manera posible en ella. Creemos y apreciamos la vida como lo que es “Un gran regalo de la naturaleza” y no la vamos a desperdiciar.

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– Creemos en el Amor:

“El Amor mueve al mundo” eso es innegable. El Amor es un sentimiento humano que nos llena la vida de alegrías y esperanzas. Bien sea el amor romántico o el amor filial, ese sentimiento a veces tan confuso es indispensable para vivir. El amor es en esencia querer lo mejor de esa persona a quien le proyectamos nuestros sentimientos. Por lo tanto lo respetamos y creemos en el en toda su extensión. Claro, no creemos en el “Amor de Dios”, que en realidad no es tan benévolo como muchos creen (recordemos los numerosos asesinatos de Dios; o que el mismo Dios fue el creador del mal). Creemos en el amor humano, entre los hombres, en el amor puro, sin perversidad ni malicia. Ese es el amor en que creemos y tratamos de brindar positivamente a los demás.

Siempre recuerdo un pequeño fragmento de la obra de Nietzsche “Así hablaba Zarathustra” cuando Zarathustra se encontró con un viejo ermitaño creyente en el bosque:

Zarathustra respondió: «Yo amo a los hombres.»

¿Por qué, dijo el santo, me marché yo al bosque y a las soledades? ¿No fue acaso porque amaba demasiado a los hombres? Ahora amo a Dios: a los hombres no los amo. El hombre es para mí una cosa demasiado imperfecta. El amor al hombre me mataría.

Zarathustra respondió: «¡Qué dije amor! Lo que yo llevo a los hombres es un regalo.»

Bien lo dijo Nietzsche en boca de Zarathustra: Los Ateos amamos a los hombres, a los humanos, a nuestro prójimo, a nuestros hermanos… ese es el verdadero y genuino amor.

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– Creemos en la Libertad.

La libertad es un derecho que nos ganamos al nacer. Los Ateos y los descreyentes somos en esencia escépticos y racionales. Creemos en el derecho de ser libres en pensamiento y acción. Esa es la esencia del Hombre: la libertad de elección. No creemos en la supuesta “libertad” que brinda algún Dios invisible. No creemos en dogmas e imposiciones religiosas. Creemos en la libertad básica. Esa libertad que me permite ser un humano a plenitud sin ataduras ni manipulaciones emocionales. Creemos y defendemos esa libertad. Una libertad que no intervenga ni disminuya la libertad de otra persona.

Amigo Creyente Cristiano, la verdad es que a la mayoría de los Ateos nos da igual si usted adora a un Dios o a una piedra, para nosotros es una perdida de tiempo y esfuerzo, pero es su vida. Respetamos su libertad de elección; pero… por favor, no interfiera usted con MI LIBERTAD. No ataque la libertad de mis hijos con creencias religiosas desde su nacimiento; no lleve sus creencias dogmáticas a la escuela de mis hijos ni a la política de mi país; no afecte ni coarte la libertad de mis hermanos con violencia religiosa y guerras sin sentido; no lo siga haciendo. Guarde sus creencias para usted. No altere la libertad de su prójimo, aunque usted crea que hace bien. Dele la oportunidad de elegir sin manipulación ni amenazas. Respete mi espacio. Cuando usted usurpa y afecta mi entorno y el de las personas que quiero y respeto, es cuando los Ateos decidimos enfrentar esas intromisiones y hacer valer nuestro derecho a ser libres. Así sea con un humilde y sencillo Blog como este. Si la religión y la creencia en su Dios no perturbaran nuestra vida diaria, nosotros los Ateos estaríamos felices disfrutando de la libertad que ganamos al nacer. Eso no nos lo puede quitar nadie. Ni siquiera un Dios.

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– Creemos en la Amistad.

Los Ateos creemos en el amigo, en el compañero, en las personas que nos apoyan y nos entienden. El ser humano es básicamente un animal social que necesita interrelacionarse con otros de su misma especie. Es algo natural e instintivo y creemos y defendemos eso. Creemos en el aprecio verdadero por otros seres humanos sin importar su condición social o religiosa. Aunque no lo crea amigo cristiano, nosotros queremos y amamos más a nuestros amigos Creyentes que el amor que usted siente para con nosotros. Los Ateos no les deseamos el mal a ningún Creyente, todo lo contrario, deseamos que usted crezca como persona, que aprenda, que lea, que sea día a día un mejor ser humano, bien sea creyendo o no en Dioses, les deseamos que sean personas de bien y les deseamos la mayor felicidad del mundo. Me va usted a disculpar por lo que voy a decir, pero lamentablemente creo que usted no desea lo mismo para nosotros los Ateos. Ya sé que usted dirá que “Nosotros los amamos como nuestro prójimo” y que Dios le ordeno que nos quisiera. Pero no entiendo como usted puede amarme y quererme a mí cuando piensa que por no adorar a su Dios me voy a freír en el infierno eternamente una vez que muera ¿Qué clase de amor fraternal es ese? ¡Menos mal que soy su amigo!… no me imagino que le desearía usted a sus enemigos. Afortunadamente estoy exagerando y generalizando; no todos los Creyentes son así; la gran mayoría son personas de extrema bondad y verdaderos amigos. Pero me sigue impresionando que muchos de ustedes de verdad crean que mis colegas Ateos y yo nos iremos al infierno cuando ni siquiera nos conocen, cuando no saben si en realidad nos merecemos semejante castigo. Por suerte nosotros los Ateos no creemos en infiernos ni en sentencias eternas, porque estaríamos muy ofendidos con algunos Creyentes Cristianos. ¡Paz y amor hermanos Cristianos!

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– Creemos en el conocimiento y el aprendizaje.

Difícilmente usted encontrará a un Ateo que no le agrade aprender y aumentar sus conocimientos. “El conocimiento es poder”. Al ser los Ateos en esencia racionales y lógicos, nunca aceptaran una premisa sin antes analizarla y estudiarla con detenimiento. Creemos en que un día sin aprender algo es un día perdido. Jamás nos conformaríamos con los que nos digan los demás y menos aun si son cosas absurdas y evidentemente sobrenaturales. Es lo que nos diferencia de lo que promueve su Dios en la Biblia. A su Dios lamentablemente le ofende o le irrita la sabiduría mundana y ve como pecado que el hombre quiera aumentar sus conocimientos.

Por eso yo admiro al hombre que busca el conocimiento, que quiere aprender más cada día, sin importar si cree o no en Dios. Amigo Creyente, siga creyendo en su Dios y en su religión, pero trate de aprender y racionalizar esa creencia; no se conforme con un “Dios sabrá por que lo hizo” o con el ya trillado “Los caminos de Dios son misteriosos” aunque la Biblia condene el aprendizaje por cuenta propia; si Dios existe, de seguro que le complacerá que usted aprenda un poco más cada día.

Nunca fue más cierta la frase de Karl Popper “La verdadera ignorancia no es la ausencia de conocimientos, sino el hecho de negarse a adquirirlos.”

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– Creemos en la Ciencia.

Los Creyentes siempre nos acusan de que nuestro Dios es la ciencia y que “Creemos y adoramos a la ciencia”. Es totalmente cierto que los Ateos creemos en la ciencia. Creemos en la ciencia tanto como creería un Creyente sensato. Quizá la frase “Creer en la ciencia” no es del todo adecuada, lo mejor sería decir que los “Ateos confiamos en la ciencia” ¿Por qué? Es fácil dilucidarlo: la ciencia se basa en estudios, en ensayos, pruebas y error, y sus consiguientes correcciones y actualizaciones. La ciencia utiliza el Método Científico como herramienta de validación y corroboración. La ciencia es racional y lógica. ¿Qué la ciencia se equivoca? ¡Claro! No solo se equivoca, se tiene que equivocar; los errores en ciencia son indispensables para reafirmar los planteamientos formulados. Claro, la ciencia no es perfecta, ni tiene dimensión moral; como dice el dicho: “La ciencia es como un cuchillo, si se lo das a un asesino o a un cirujano cada uno le dará un uso diferente”… el uso y beneficio de la ciencia depende de nosotros los seres humanos. Los Ateos creemos en la ciencia, sobre todo si la confrontamos con las absurdidades e incoherencias de la Biblia y lascaracterísticas del Dios Cristiano. Allí no hay ambigüedades. Si me vienen con afirmaciones extrañas y sobrenaturales, me las tienes que demostrar y razonar con pruebas y evidencias. No hay otra manera. No te creeré por “Fe”… eso se lo dejo a ustedes.

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– Creemos en la Justicia.

Creemos en la equidad y la justicia. Aunque el mundo es en esencia injusto, creemos que hay maneras para mejorar esa situación. Lamentablemente muchos de nuestros hermanos nacen con menos posibilidades que otros. Algunos tenemos el pan cada día en la mesa, otros no. Y esta es una situación que nos preocupa y que deberíamos enfrentar. Tratar de hacer justa la vida. Tratar que todos seamos considerados por nuestros gobiernos y sistemas judiciales con imparcialidad. Que ningún ser humano se aproveche descaradamente de otro.

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– Creemos en el Honor y la Ética.

A una gran mayoría de Creyentes les cuesta comprender como los Ateos podemos ser buenos si no creemos en Dios y en las reglas bíblicas. Insisto en decirlo: “Las buenas acciones no dependen de creencias religiosas particulares” Los Ateos creemos en el Honor y la Ética. No nos hace falta que un libro viejo nos diga que es malo matar a otro ser humano. Por respeto a la vida humana jamás cometeríamos actos semejantes. Claro, puede haber Ateos malas personas, como los hay Cristianos también, pero en el primer caso, de seguro que sus acciones deplorables no serán por causa de no creer en algún dios en particular. Yo por mi parte no cometo crímenes ni asesino porque mi honor y respeto como ser humano no me permiten hacerlo. Jamás cometería un acto despreciable hacia otro ser humano porque la ética y la correcta conducta moral me lo impedirían. Por el contrario, creo que es negativo solo hacer el bien por complacer a un Dios invisible y etéreo. Creo que esos actos de bondad interesada no son nobles ni aplaudibles. ¿De que vale ser bueno con los demás cuando solo obedecemos ordenes de un jefe superior? Yo estoy seguro que usted amigo lector Cristiano no me mataría a mi o a otro ser humano simplemente porque soy un humano como usted y que merezco vivir tanto como lo merece usted. Eso lo sabe sin necesidad de que Dios y la Biblia se lo diga. Usted es más que eso.

manos y mundo

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En fin, como puede ver creemos en muchas cosas y colocarlas todas aquí sería muy extenso y aburrido. Créame que nosotros los Ateos creemos en las mismas cosas respetables y loables que cree usted y sus paisanos Cristianos, con la diferencia que no necesitamos a un Dios que nos diga donde y como debemos colocar nuestras creencias.

De seguro usted no cree en la existencia de Alá, o de Ghanesa o en Zeus o en cualquier otro Dios. No se preocupe, yo tampoco creo en ellos. En eso nos parecemos. Usted es Ateo con respecto a esos dioses; la diferencia es que yo creo en un Dios menos que usted… así de sencillo.

Y por ultimo, la gran creencia de nosotros los Ateos, o al menos una de mis grandes creencias: Yo creo que un mundo mejor es posible. Lo creo de corazón. Creo que todos los seres humanos, creyentes o no, sin importar color, raza o tendencias políticas, podemos hacer de este un mundo más habitable y tranquilo para nosotros y nuestra descendencia. Creo que se puede hacer.

La conclusión de este artículo podría ser: “Los Ateos somos tan creyentes como los Cristianos”, pero con la diferencia que nuestras creencias no son religiosas ni dogmáticas. Son creencias humanas, creencias reales, prácticas y sobre todo… útiles.

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