En el pasado quedan los recuerdos que nos hicieron daño, a tras quedan las personas que algún momento formaron parte de nuestra vida, nuestras relaciones fallidas son parte del pasado, ¿para qué estar pensando en ellas? el pensar constantemente en las personas que formaron parte en nuestra vida, es vivir en el pasado, es recordar a esa persona diariamente, cuando en realidad, está fuera de mi entorno personal. Ese entorno persona que cambia constantemente, cada día trae consigo nuevas cosas, las hojas de los árboles no son las mismas todos los días, cada día crecen nuevas hojas. Como crecen las hojas de los árboles así mismo debemos hacer nosotros, crecer constantemente, abrir nuestra mente y nuestro corazón a nuevas relaciones, nuevas aventuras, nuevos retos que nos harán sentirnos con vida nuevamente.
Olvidando el pasado que ya forma parte de lo que vivimos, pudieron haber sucedido cosas interesantes, aprendí nuevas cosas, quizás conocí una palabra nueva, pero ese fue ayer, él ahora es otro, en el ahora debo traer lo que aprendí, lo que conocí en el ayer. No todo del pasado debo olvidarlo o dejarlo atrás, el ayer forma parte de mi presente. Es algo que está muy ligado a mi presente pero no necesariamente debo recordarlo o traerlo a la memoria todos los días. Si en el pasado tuve una mala experiencia en el trabajo, no debo estar recordándola todos los días como medio de auto-castigo, claro que no. Esa mala experiencia quedo atrás, ahora debo aprender de esa mala experiencia y seguir adelante con mi labor, no todo lo debo olvidar, una persona sin recuerdos simplemente no tuvo vida, los recuerdos son los que nos mantienen con vida, con ganas de seguir luchando aunque tengamos miles de problemas, llegará un día donde la tormenta cesará y vendrán tiempo de calma, tiempos de completa paz que me harán reflexionar en las malas decisiones que tome, para no volver a cometerlas.
Tener malas experiencias nos ayudan a no caer dos veces en el error, es imposible que caigamos seguidamente cometiendo el mismo error si he caído en él miles de veces, si sigo cayendo en el error, algo no está bien con mi persona, algo en mi interior está herido; y es tiempo de detenerme y examinar las decisiones que he tomado. Somos seres humanos y cometemos errores, ningún ser humano está exento de fallos, Dios nos hizo perfectos peros esa perfección solamente la alcanzaremos cuando estemos con Él, en su presencia serremos perfectos, acá en la tierra somos imperfectos, cada día tenemos que ir mejorando para nuestro propio bienestar, si deseamos tener éxito en lo que hacemos, primero examinemos nuestro interior y veamos si todo está bien; no todos estamos hechos para tener éxito, más de alguno fracasará, no una vez, ni dos, tal vez caigamos muchas veces pero aprenderemos de las caídas que hemos tenido, en cada una de esas caídas hemos llorado, hemos sentido frustración, y no hay nada más doloroso que sentirse frustrado en esta vida; la frustración nos lleva a cometer locuras, cometer errores de los cuáles nos costará recuperarnos. Pero debemos recordar que “siete veces cae el justo y vuelve a levantarse”; el justo, ¿qué significa ser justo? Ser correcto en todo lo que hacemos, obrar rectamente en nuestra labor diaria, actuar rectamente delante de otras personas, eso es ser justos. Por ser justos no lograremos premios de honor al mérito, porque nadie da premios a los justos, nadie recibe medallas por ser justos, aunque deberían de dar medallas, diplomas o algún reconocimiento por ser justos; pero esa clase de premios no existen y no creo que existan; simplemente, porque nadie obra justamente, todos obramos como nuestra moral lo dicta, si todos fuéramos moralmente justos, todas nuestras labores fueran correctamente, seríamos puntuales en nuestros trabajos, no existirían infidelidades, no habrían separaciones, nadie se pasaría el semáforo en luz roja, pero moralmente debemos ser justos con los demás, primero conmigo mismo. Si soy justo conmigo, lo seré con quienes me rodean. Por eso nuestro pasado forma parte esencial de nuestro presente, todo lo que aprendimos en el ayer, lo debemos de poner en práctica en el presente, nuestro hoy nos guiará a ser mejores personas en nuestro futuro.
Olvidar lo malo que me hicieron es esencial para tener una vida interna saludable, estar recordando lo malos momentos, las malas relaciones laborales, alguna relaciona sentimental fallida, quedo en el pasado, todo lo que hace daño, debo borrarlo de mi mente y de mi corazón, pero recordar para no caer nuevamente en el mismo error, el primer error me ayudará a no repetirlo nuevamente, por esa es esencial recordar el pasado, para no cometer los mismos errores y mejorar día a día.

Anuncios