ESTUDIO ACERCA DEL BAUTISMO EN AGUA

Por el Hno. Pastor Edgar Maely Chacón Morales

INTRODUCCIÓN

A través del siguiente estudio deseo presentar una posición objetiva y justa en cuanto al tema del bautismo en agua.

Creo que, a veces, con el afán de defender nuestra posición, hemos caído en el error de forzar versículos para que se adapten a nuestro punto de vista. Estoy convencido de que para probar que no necesitamos practicar el bautismo en agua, no es necesario argumentar que la iglesia primitiva no lo practicaba.

Por ello, en el siguiente estudio trataré de hacer un análisis hermenéutico y exegético del tema, y, a la vez, dejar claro que la Biblia no demanda este rito como esencial para la salvación.

I. EN CUANTO A SU ORIGEN

  1. Era una práctica griega

Es un hecho comprobado a través de la historia que el bautismo lo practicaron los griegos mucho antes que Juan el Bautista, como un rito de consagración a Afrodita, la diosa del amor.

  1. Lo practicaban los esenios

Los esenios eran una secta religiosa ascética, compuesta por una mezcla de judíos con gentes paganas. De éstas adoptaron los judíos el bautismo y lo introdujeron en su religión. Por la forma de vida de Juan el Bautista algunos creen que él era esenio.

II.   EL BAUTISMO EL NUEVO TESTAMENTO

  1. Comenzó con Juan el Bautista. Es importante recalcar algunas características        especiales que Juan poseía:

  1. Era lleno del Espíritu Santo desde el vientre de su madre, Luc. 1:13-15.
  2. Su misión se describe en Luc. 1:17.

  1. El bautismo en agua era símbolo del arrepentimiento, Mr. 1:4.  Es interesante notar que Marcos no dice que Juan predicaba el bautismo en agua, sino el bautismo para arrepentimiento.

III.   ¿EL BAUTISMO DE JUAN ERA DE DIOS O DE LOS HOMBRES? Mat. 21:23-27.

De acuerdo con esta cita, Jesús les preguntó a sus enemigos qué opinaban ellos en cuanto al bautismo de Juan: si era de Dios o de los hombres. Por supuesto, ellos no le respondieron.

Pero nosotros sí podríamos dar una respuesta. ¿Qué diríamos?

Por los comentarios que hicieron los escribas y fariseos entre ellos acerca de esta     pregunta, podemos entender que ellos creían que era de Dios.

Yo  estoy  de  acuerdo  con  ellos,  creo  que  el bautismo de Juan era de Dios. Algunas

citas nos apoyan: Jn. 1:6; y 1:33.

El primer versículo nos dice que Juan fue enviado de Dios, por lo cual es lógico que su

bautismo era de Dios.

La segunda cita  nos aclara más:  Juan  el  Bautista  dice  que  Dios,  Quien lo envió,  lo

mandó a bautizar con agua.

Alguien podría argumentar:  “Bueno, entonces, si el bautismo de Juan era de Dios, ¿es

necesario practicarlo?” Creo que no, por las siguientes razones:

  1. La circuncisión también era de Dios

Fue Dios quien le ordenó a Abraham circuncidarse él y todos sus descendientes. Sin embargo, eso no significa que nosotros también debamos practicarlo.

  1. El rito  de lavarse las manos  para comer también era de Dios y eso no quiere decir

que  debamos   ponerlo  en  práctica  como  rito.   Lo  que  quiero  decir  es  que  no

necesariamente porque algo fue ordenado por Dios debamos practicarlo hoy.

Estas cosas tuvieron su propósito y su tiempo.  Lo  mismo sucede con el bautismo

en agua. Tuvo su tiempo y su propósito, como lo veremos más adelante.

IV.   EL BAUTISMO COMO SEÑAL

  1. Era señal para Juan. Jn. 1:33

Aquí Juan nos dice que él no conocía a Jesús como el Hijo de Dios, aunque como su primo es claro que sí lo conocía. Por esta razón Dios le indicó a Juan que fuera y comenzara a bautizar a la gente. Un día llegaría alguien y, al ser bautizado, Dios hablaría desde el cielo y el Espíritu Santo reposaría sobre Él como paloma. Así podría Juan identificar al que era el Hijo de Dios.

  1. Era una señal para la manifestación de Jesús a Israel, Jn. 1:31

Sería a través  del bautismo en agua  que Jesús  sería presentado a Israel como  “el

Cordero de Dios que quita el pecado del mundo,”  Jn. 1:29.

  1. Por eso, entonces, es que Juan bautizó a Jesús. Es claro que Jesús no tenía pecado. Si el bautismo en agua hubiese sido para lavar pecados, Jesús no se habría bautizado, pues Él no necesitaba limpieza de pecados. Él era y es santo.

  1. No podemos argumentar que porque Jesús se bautizó por ello nosotros también debemos hacerlo. Recordemos que Él también se circuncidó. ¿Debemos por ello practicarlo igualmente?

V.   EL CONCEPTO DE JESÚS SOBRE EL BAUTISMO EN AGUA.

  1. Él lo consideró como algo perteneciente a la Dispensación de la Ley, Luc. 16:16. Jesús nos dice aquí que la Ley y los profetas llegaron hasta Juan. Alguien podría refutarlo diciendo que Jesús se refiere aquí a Juan sólo como profeta, y que, como tal, concluyó dicho período. Pero no el bautismo, porque éste no estaba incluido en la Ley. Yo no estoy de acuerdo porque:

  1. Yo creo que el bautismo sí era parte de los ritos de la Ley de Moisés.

  1. El problema nuestro es que leemos la Biblia sólo en castellano. Hay que tomar en cuenta que la Biblia fue escrita básicamente en dos idiomas. El Antiguo Testamento en hebreo y el Nuevo Testamento en griego. Por esa razón es que cuando leemos la Biblia en castellano no encontramos la palabra bautismo en el  Antiguo Testamento, porque la palabra bautismo es una palabra griega. No es castellana, sino una transliteración del griego. Por lo tanto, cuando en el Antiguo Testamento se habla de lavamiento se usa una palabra en hebreo, cuyo equivalente en griego es bautismo. Esto lo confirmo a continuación:

Hebreos 9:8-11

En este pasaje, el autor de la Epístola a los Hebreos habla de los rituales de la Ley de Moisés, los cuales son “ofrendas, sacrificios,” v. 9; “comidas, bebidas, diversas abluciones y ordenanzas,” v. 10. Dice que estas cosas estaban impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.

Ahora bien, quiero llamar la atención a una de las ordenanzas aquí descritas. Me refiero al término abluciones, mencionado en el v. 10, cuyo equivalente en griego es “baptismos.”

Queda claro y sin lugar a dudas que el bautismo estaba incluido entre los ritos de la Ley de Moisés. Personalmente creo que basta con este pasaje para demostrar que la Biblia enseña que el bautismo era parte de la Ley y fue impuesto sólo hasta el tiempo de reformar las cosas. Esto significa que al venir Cristo quedó abolido, según leemos en Heb. 9:11, 12.

B.   A Jesús no le interesaba mucho que la gente se bautizara, Jn. 4:1, 2.

Aunque no prohibió practicarlo  porque  no era  un problema el que lo hicieran, a Jesús

no   le   interesaba   ni   lo   practicaba   cuando   atendía   a  alguien.   Lo  único  que  Él

recomendaba era: “Vete y no peques más,” o expresiones similares.

VI.  EN CUANTO AL BAUTISMO EN LA GRAN COMISIÓN

  1. Mateo 28:19

Dos observaciones:

  1. El contexto de este versículo nos habla de enseñanza, v. 20. Parece que la idea de Jesús aquí es:  “Id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el hombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”  ¿Cómo es ese bautismo? Enseñándoles que guarden todas las cosas.

  1. Cuando  analizamos el griego en este pasaje,  nos  damos  cuenta de que Jesús

aquí no se estaba refiriendo al bautismo en agua.

Cuando el Nuevo Testamento se refiere a hacer algo “en el nombre” de otra persona, tal como lo entendemos actualmente, usa la palabra griega “huper,” que literalmente quiere decir eso. Un ejemplo es II Cor. 5:20, que dice: “Como si Dios rogase por medio nuestro, os rogamos en nombre (huper) de Cristo, reconciliaos con Dios.”

En Mat. 28:19 no se usa “huper,”  sino las palabras “eis to onoma,” que significa: “hacia adentro del nombre.” La idea de Jesús aquí, entonces, es enseñar a la gente a introducirse, profundizarse, o sumergirse en el conocimiento del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

B.  Marcos 16:16

Dos observaciones:

  1. Este versículo está  contenido dentro  de un pasaje que no está incluido en los

manuscritos  más  antiguos.   Es  un  hecho  que,   de  acuerdo  con  todos  los

estudiosos de  la Biblia,  el Evangelio  de Marcos sólo llega hasta el capítulo 16

versículo 9.  El  resto  fue agregado después y no  es parte del original.  Si  hay

dudas  en  cuanto  a  esto,  el  lector  puede  consultar comentarios o diferentes

Biblias de estudio, y allí encontrará esta información.

C.  ¿Armonía o desarmonía entre Mateo 28:19 y I Cor. 1:17?

En su  Primera Carta a los Corintios,  Pablo afirma claramente que Cristo no lo envió

a bautizar. Esto sería una gran contradicción si Jesús en Mt. 28:19 hubiera mandado

a bautizar en agua. Pero no hay contradicción.

VII.  EN CUANTO AL BAUTISMO EN EL LIBRO DE LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES

  1. Hechos 2:38

Creo  que   aquí   se  refiere   a  agua,   pues   era   la  forma  como  una   persona   se

identificaba como cristiana en aquellos días.

B.    Hechos 8:36-39

Aquí está evidente la forma de entregarse a Cristo.

  1. Felipe no oró por el etíope.
  2. No le hizo una invitación directa a recibir a Cristo.
  3. La forma en que el etíope expresó su deseo de entregarse a Cristo fue bautizándose. Ésa era la forma.

Hoy el método ha cambiado.

  1. se ora por la persona
  2. los que practican el bautismo en agua no lo efectúan en el momento de la conversión, sino hasta después de un período de discipulado y cuando se hace miembro de la iglesia.

C.   Hechos 9:17, 18;  22:11-16

No tenemos que negar que este bautismo fue con agua.

  1. Es lógico que, si así era la costumbre, Pablo también fue bautizado en agua.

  1. Es importante ver el símbolo: Ananías le dijo: “Lava tus pecados invocando su nombre.” Sus pecados iban a ser lavados invocando el nombre del Señor. El bautismo sólo sería el símbolo del lavamiento que sólo lo realiza el Espíritu Santo.

D.  Hechos 10:47, 48

  1. Aquí está nuevamente la costumbre del bautismo en agua.
  2. Era la forma como los gentiles ingresaban en la Iglesia.
  3. Para ingresar en el judaísmo, a un prosélito se le practicaba la circuncisión. Un gentil ingresaba a la Iglesia por medio del bautismo. Ambos eran ritos de iniciación de tipo cultural.
  4. Es importante notar que Pedro era judío e igualmente los demás apóstoles.
    1. Los judíos estaban muy habituados a los ritos.
    2. La iglesia en los primeros años estuvo compuesta en su mayoría por judíos, y esto la llevó a adoptar sus rituales.
    3. Sin embargo, cuando se trataba de la salvación, dejaron muy claro que ésta era únicamente por gracia y no por realizar prácticas externas.

E.  Hechos 15:1, 10, 11, 28, 29

En este capítulo se trata el problema que hubo en cuanto a admitir a los gentiles en la Iglesia sin imponerles el rito de la circuncisión. Es interesante ver los requisitos que se establecieron para que ingresaran en la Iglesia.

  1. No comer lo sacrificado a los ídolos.
  2. No comer sangre.
  3. No comer carne de animal ahogado.
  4. Abstenerse de fornicación.

¡No mencionaron que era necesario el bautismo en agua!

F.  Hechos 16:29-34

  1. Aquí  el  bautismo  fue  seguramente  en  agua.   Ya  dijimos  que  así  era  la

costumbre al entregarse a Cristo.

  1. Es muy importante ver el énfasis para ser salvos: “Creer en Cristo.” El regocijo del carcelero fue: “haber creído en Cristo.”

G. Hechos 19:1-4

  1. La pregunta central es con respecto a la recepción del Espíritu Santo.

  1. Estos discípulos tenían dos problemas:
  2. No sabían que ya se había recibido el Espíritu Santo.

  1. Tenían su confianza en el bautismo de Juan. Eran seguidores de Juan el Bautista todavía. Pablo presenta dos cosas importantes:

1)     El bautismo de Juan era símbolo de arrepentimiento.

2)     Señalaba a los hombres a creer en Cristo, v. 46.

H.  Por último quiero enfatizar lo siguiente:

El  Libro  de los  Hechos de los Apóstoles es un libro histórico. Presenta los hechos

como   sucedieron,   no   como   debían   suceder.   Es   un   libro   descriptivo y  no

prescriptivo.

Nadie,  desde  un punto de vista hermenéutico y exegético, podría tomar el Libro de

los Hechos para establecer doctrina.

VIII.  EL BAUTISMO EN LAS EPÍSTOLAS PAULINAS.

A.  Romanos 6:3-6

Al analizar el griego en este versículo nos damos cuenta de que aquí Pablo no está

pensando en absoluto en el bautismo en agua. En la expresión “hemos sido bautizados ‘en’ Cristo,” la palabra ‘en’ en griego es “eis,” que significa, como vimos en Mt. 28:19, “hacia dentro de.”  La idea de Pablo es que cuando aceptamos a Cristo morimos al mundo y somos bautizados hacia dentro de Cristo. Es un bautismo de muerte.  Somos bautizados en Su muerte al morir al mundo. Cristo mismo, hablando de Su muerte, dijo: “De un bautismo tengo que ser bautizado,” Luc. 12:50. Viendo los versículos 4 a 6, nos damos cuenta de que Pablo está refiriéndose al morir con Cristo para andar en nueva vida.

B.  I Corintios 1:13-17

Aquí notamos que Pablo no le da ninguna importancia al bautismo en agua. Dice que da gracias a Dios porque no bautizó a quienes les escribe. ¡Qué interesante, un hombre dando gracias a Dios porque no bautizó!  Hoy la gente se gloría de haberse bautizado. Pablo afirma que no sabe si bautizó a algún otro. Parece que no se recordaba. Afirma que Cristo no lo envió a bautizar. Es claro, entonces, que el bautismo en agua no es un mandamiento.

C.  I Corintios 10:2

Aquí Pablo presenta dos clases de bautismo, los dos con ausencia de agua:

  1. En la nube. Se refiere a la nube que cubrió a los israelitas en el desierto.  Nunca les llovió, sólo les alumbraba de noche.

  1. En el mar. Se refiere a cuando cruzaron el mar. Nunca se mojaron; pasaron en

seco, Éxodo 14:21, 22.

D.  I Corintios 12:13. Bautismo con el Espíritu Santo.

E.  I Corintios 15:29. Bautismo por los muertos.

F.  Gálatas 3:27. Otra vez el griego “eis.”  Fuimos introducidos hacia dentro de Cristo.

G.  Efesios 4:5. Existe un solo bautismo. Si sólo existe uno, ¿cuál es el que la Iglesia

debe practicar? ¿El de Juan con agua? ¿O el de Cristo con el Espíritu Santo?

H. Colosenses 2:12.  En  el  contexto  de  este  pasaje  se  mencionan  dos  cosas  que

son equivalentes:

1.  En Cristo fuimos circuncidados,  v. 11.  Por eso no necesitamos circuncidarnos.

2.  En Cristo fuimos bautizados, v. 12.  Por  eso  no  necesitamos  bautizarnos.  Los

que   hablan  de  la  necesidad   de  bautizarse,   deberían   también  hablar  de  la

necesidad de circuncidarse.  Ambas  cosas  pertenecen  a la Ley, como lo vimos

ya en el punto 5, inciso A, numerales 1 y 2.

IX.  EL BAUTISMO EN LA PRIMERA CARTA DE PEDRO.

  1. I Pedro 3:21

Aquí Pedro hace ver que el bautismo que salva es el que limpia la conciencia y no el que limpia la suciedad de la carne.  ¿Cuál es el que tiene poder de limpiar la conciencia?  Por supuesto, el bautismo con el Espíritu Santo.

B.   ¿Qué quiere decir con “el bautismo que corresponde a esto?

Está hablando del diluvio en tiempo de Noé. Noé y su familia fueron salvos porque entraron en el arca. Bien podemos entender que el arca hoy es Cristo. Los que están dentro de Cristo han sido bautizados por Él y son salvos de condenación.

—-ooo00ooo—-

CONCLUSIÓN

Como hemos visto, el bautismo era una práctica pagana que luego fue introducida en el judaísmo. Era parte de la Ley y culminó con el sacrificio de Cristo.  La Iglesia siguió practicándolo como ritual, pero no existe ninguna enseñanza bíblica que diga que es necesario para la salvación. Por el contrario, la Biblia exalta el sacrificio de Cristo como suficiente. Demandar la práctica del bautismo como necesaria para la salvación es hacer nula la cruz de Cristo.

Anuncios