http://tras-sus-pasos.blogspot.com/2011/04/rob-bell-un-hermano-ser-abrazado-o-un.html

Este articulo es el inicio de una serie de artículos que John MacArthur ira sacando con el propósito de desenmascarar las herejías que Rob Bell esta enseñando. Por la forma clara y enfática, no nos queda la menos duda de la opinión que MacArthur tienen sobre las enseñanzas de Bell. Que Dios nos ayude a mantenernos firmes ante las enseñanzas heréticas que se dan por todos lados. El presente articulo fue tomado de la siguiente dirección: http://www.gty.org/Blog/B110412

——————————————————————

lobo ovejaSi Christopher Hitchens o Deepak Chopra escribieran un libro donde se burlase de la enseñanza bíblica del infiernos, no nos sorprendería. ¿Entonces por que las personas quedan sorprendidas o confundidas por el hecho de que Rob Bell haya escrito el libro Love Wins (El Amor Vence)? Bell ha demostrado tanto compromiso con la verdad bíblica o devoción con los principios y autoridad bíblica que Hitchens o Chopra?

¿Rob Bell es un cristiano genuino o él es uno de esos falsos maestros de la cual somos advertidos repetidamente en la Biblia? (Hechos 20.29; 2 Corintios 11.13-15; Colosenses 2.8; 2 Pedro 2.1 etc.)

Es una pregunta justa y necesaria. La advertencia mas famosa de Cristo, acerca de los lobos vestidos de cordero nos es dada como un imperativo: “Guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros con vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis” (Mt 7.15-16). Nuestro Señor claramente espera que sus verdaderos discípulos sean capaces de identificar a impostores espirituales y lobos con piel de cordero – especialmente aquellos que enseñan herejías mortales.

Rob Bell definitivamente encaja en esta categoría. El constantemente lanza dudas acerca de la autoridad y confiabilidad de las escrituras, repudia sus duras verdades y ridiculiza algunas de las características mas importantes del evangelio.

Es un hecho que Bell (que fue criado en el movimiento evangélico y que estudio en Wheaton College), insiste en seguir llamándose “evangélico”. Recientemente lo reitero en una entrevista que le hiciera Lisa Miller el 14 de marzo donde afirmo: “¿Usted cree que soy evangélico ortodoxo hasta el tuétano? Si lo soy”.

Un examen cuidadoso de las enseñanzas de Bell sugiere, entretanto, que su profesión de fe es inverosímil. Su alegación de que es “evangélico y ortodoxo hasta el tuétano” es, diciéndolo sin rodeos, una mentira. Las enseñanzas de Bell no representan ninguna prueba de cualquier convicción evangélica. Si “cada árbol es conocido por sus frutos” (Lucas 6:44), no podemos abrazar alegremente a Rob Bell como un “hermano” solo por el hecho de que él diga que es evangélico.

Si, como Jesús dice, sus ovejas escuchan su voz y lo siguen (Juan 10:27), entonces debemos mirar con sospecha cualquier persona que duda o niega las enseñanzas de Jesús, así como Rob Bell lo hace, y se dice ser seguidor de Cristo.

La escritura es clara a ese respecto: “Si alguno enseña otra cosa, y no se conforma a las sanas palabras de nuestro Señor Jesucristo, y a la doctrina que es conforme a la piedad, está envanecido, nada sabe….” (1 Ti 6.3-4).

El evangelicalismo histórico siempre afirmo la autoridad, inerrancia y suficiencia de la Biblia, al paso que declara (como Jesús y los apóstolos lo hicieron) que el único camino para la salvación de la humanidad caída es por intermedio del sacrificio expiatorio de Cristo, y el único instrumento de justificación por medio de la fe en Jesús Cristo conforme se revela en el evangelio.

Rob Bell no cree en ninguna de estas cosas. Su escepticismo acerca de tantas verdades bíblicas importantes, su predilección de sembrar dudas en sus oyentes y su obvio desprecio por los principios de justicia divina conforme son enseñados en las escrituras, demuestra que él es el tipo de falso maestro que la Biblia nos advierte.

Bell es un sincretista que adora mesclar dogmas “progresistas” y políticamente correctas con misticismo oriental, uso amplio de jerga humanista y terminología cristiana. Sus enseñanzas están repletas de ideas estériles prestadas directamente del viejo liberalismo, muchas veces reformulado en jerga pos-moderna, y aun apestando a un Socianismo podrido.

Lo que Bell esta enmascarando no se parece en nada con el cristianismo del Nuevo Testamento. Es una religión centrada en el hombre, totalmente despojada de la claridad y autoridad bíblica.

Luego de mencionar tales hechos, usted podrá pensar que cualquier evangélico genuino rechazara a Bell y sus enseñanzas de forma categórica. Pero es evidente que muchos en el movimiento evangélico norteamericano piensas que son obligados a aceptar, a juzgar por las apariencias, a reivindicar la ortodoxia de Bell. Como ejemplo tenemos a Mart DeHaan, presentador del programa de Radio Biblie Class, quien menosprecio a los críticos de Bell, retratándolos como cismáticos por presentar las inestabilidades de las enseñanzas de Bell. DeHaan escribió:

Me pongo a pensar….¿estamos permitiendo que el amor (y verdad) venzan ahora…haciendo uso de amenazas de presión de grupos y atacando hermanos como Rob, y aquellos que abiertamente o secretamente están de su lado? ¿Esta es la mejor forma para mantener la ortodoxia fuerte y saludable?

La respuesta bíblica para la pregunta de DeHaan es clara y bastante simple: El mejor abordaje para mantener una ortodoxia fuerte y saludable es siendo “…retenedor de la palabra fiel tal como ha sido enseñada, para que también pueda exhortar con sana enseñanza y convencer a los que contradicen. Porque hay aún muchos contumaces, habladores de vanidades y engañadores, mayormente los de la circuncisión, a los cuales es preciso tapar la boca; que trastornan casas enteras, enseñando por ganancia deshonesta lo que no conviene.” (Tít. 1.9-12)

Tenemos la obligación de no apenas exponer, refutar y silencias los errores de Rob Bell, mas también de exhortar a las personas que están bajo su influencia para que corran lo mas rápido y lo mas lejos que puedan de él, a fin de que no acaben en el infierno eterno que el niega. De nada ayuda quedarse sentado ociosamente mientras que alguien que niega el peligro del infierno produce hijos del infierno en masa (Mateo 23:15).

En una serie de post futuros, demostraremos, a partir de sus propias publicaciones, su hostilidad a casi toda la verdad bíblica vital; consideraremos algunas indagaciones que el ha realizado acerca de lo que la Biblia tiene que decir sobre el infierno; y compararemos y contrastaremos lo que Bell esta diciendo acerca del infierno y lo que Jesús dice sobre el tema.

Ajústense los cinturones y prepárense para ser desafiado. Estas son algunas de las mas duras verdades del Nuevo Testamento, pero no hay motivo para que ninguno que posea convicciones evangélicas autenticas encuentre el asunto confuso o controvertido.

Pr John MacArthur

Anuncios