“Habrá   entonces   gran  tribulación,   cual   no  la  ha  habido desde  el  principio  del mundo hasta ahora,  ni la habrá.”   Mat.  24:21

Esto ya ha había sido predicho por Daniel más de cinco siglos antes: “y será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces.” Dan. 12:1.

Este tiempo excepcional por las angustias y aflicción que habrá, por la descomposición social, las catástrofes en el mundo natural y la acción demoníaca en el mundo espiritual, se menciona con una diversidad de nombres en los siguientes pasajes:

En el Antiguo Testamento:

El tiempo de angustia para Jacob: “¡Ah, cuán grande es aquel día¡ tanto, que no hay otro semejante a él; tiempo de angustia para Jacob; pero de ella será librado.” Jer. 30:7.

“Cuando estuvieres en angustia, y te alcanzaren todas estas cosas, si en los postreros días te volvieres a Jehová tu Dios, y oyeres su voz.” Deut. 4:30.

La semana setenta de Daniel: “Y por otra semana confirmará el pacto con muchos; a la mitad de la semana hará cesar el sacrificio y la ofrenda. Después con la muchedumbre de las abominaciones vendrá el desolador, hasta que venga la consumación, y lo que está determinado se derrame sobre el desolador.” Dan. 9:27.

Su extraña obra y su extraña operación: “Porque Jehová se levantará como en el monte Perazim, como en  el  valle  de  Gabaón se enojará;  para hacer su obra,  su extraña obra,  y para hacer su operación,  su extraña operación.”  Isa. 38:21.

El día de la aflicción de Israel: “Porque el día de su aflicción está cercano, y lo que les está preparado se apresura.” Deut. 32:35.

La indignación: “Anda, pueblo mío, entra en tus aposentos, cierra tras ti tus puertas; escóndete un poquito, por un momento, en tanto que pasa la indignación.  Porque he aquí que Jehová sale de su lugar para castigar al morador de la tierra por su maldad contra él.” Isa. 26:20-21.

La ira: “Y el rey hará su voluntad, y se ensoberbecerá, y se engrandecerá sobre todo dios; y contra el Dios de los dioses hablará maravillas, y prosperará, hasta que sea consumada la ira; porque lo determinado se cumplirá.” Dan. 11:36.

“Luego hablará a ellos en su furor, y los turbará con su ira.” Sal. 2:5.

Día  de  venganza: “Porque es día de venganza de Jehová, año de retribuciones en el pleito de Sion.” Isa. 34:8.  “a  proclamar  el   año  de  la  buena  voluntad   de  Jehová,   y  el día  de  venganza del  Dios  nuestro.” Isa. 61:2.

Día de diversos males: “Día de ira aquel día, día de angustia y de aprieto, día de alboroto y de asolamiento, día de tiniebla y de oscuridad, día de nublado y de entenebrecimiento.”  Sof. 1:15.

“Día de tinieblas y de oscuridad, día de nube y de sombra, que sobre los montes se extiende como el alba. Vendrá un pueblo grande y fuerte; semejante a él no lo hubo  jamás,  ni después de él lo habrá en años de muchas generaciones.” Joel 2:2.

Día de tribulación: “Yo atribularé a los hombres, y andarán como ciegos, porque pecaron contra Jehová; y la sangre de ellos será derramada como polvo, y su carne como estiércol.” Sof. 1:17.

En el Nuevo Testamento:

El día del Señor: “el día del Señor vendrá así como ladrón en la noche.” I Tes. 5:2.

La ira de Dios: “él  también  beberá  del  vino  de  la  ira  de  Dios,  que  ha  sido  vaciado  puro  en  el cáliz  de  su  ira”   …“y  vendimió  la  viña de  la tierra, y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios.”

Apoc. 14:10 y 20;  15:1,  7;  16:1.

“y esperar de los cielos a su Hijo, al cual resucitó de los muertos, a Jesús, quien nos libra de la ira venidera.” I Tes. 1:10.

“Porque  no  nos  ha  puesto  Dios  para  ira,  sino  para  alcanzar  salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo.” I Tes. 5:9.

“Y se airaron las naciones, y tu ira ha venido, y el tiempo de juzgar a los muertos, y de dar el galardón a tus siervos los profetas, a los santos, y a los que temen tu nombre, a los pequeños y a los grandes, y de destruir a los que destruyen la tierra.”  Apoc. 11:18.

El gran día de la ira del Cordero de Dios: “escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero; porque el gran día de su ira ha llegado.” Apoc. 6:16-17.

La hora de la Prueba: “yo también te guardaré de la hora de la prueba que ha de venir sobre el mundo entero, para probar a los que moran sobre la tierra.”   Apoc. 3:10.

La tribulación: “Y él me dijo: Éstos son los que han salido de la gran tribulación, y han lavado sus ropas, y las han emblanquecido en la sangre del Cordero.” Apoc. 7:14.

“E inmediatamente después de la tribulación de aquellos días, el sol se oscurecerá.” Apoc. 24:29.

La  hora  del  juicio: “Temed   a   Dios   y   dadle   gloria,   porque   la   hora   de   su  juicio ha  llegado.” Apoc. 14:7.

LA TRIBULACIÓN ES EL PERÍODO DE SIETE AÑOS ENTRE:

EL ARREBATAMIENTO DE LA IGLESIA                     Y           EL RETORNO DE JESUCRISTO EN GLORIA

Cristo viene por Su Iglesia                                                                                    Cristo regresa con Su Iglesia

_____ARREBATAMIENTO_______________________7 años_________________­­­_______ _RETORNO_____

de la Iglesia     T      R      I      B      U      L      A      C      I      Ó     N    de Cristo

o rapto            t r i b u l a c i ó n           G r a n  T r i b u l a c i ó n    en Gloria

7  s e l l o s       7   t r o m p e t a s           7      c     o     p     a     s

144,000 israelitas sellados por Dios predican a Jesucristo

Dos testigos predican 42 meses   –  Satanás confinado a la tierra

Dos bestias: gobierno civil y religioso dominan al mundo 7 años

 

El Apóstol Juan, en la visión del futuro que Dios le dio: EL APOCALIPSIS, vio a Jesucristo mismo abrir los sellos del libro con los juicios que vendrán sobre el mundo.

LOS SIETE SELLOS: (Apoc. 6:1-17; 8:1)

Apoc. 6:el Cordero abrió uno de los sellos, y oí a uno de los cuatro seres vivientes decir con una voz como de trueno: ‘¡Ven!’.

  • Primer sello:  “un caballo blanco. El que lo montaba tenía un arco y le fue dada una corona, y salió venciendo y para vencer  (manifestación del Anticristo, quien imita a Cristo sobre un caballo blanco, corona y un arco).

  • Segundo sello: “Salió otro caballo, de color rojizo. Al que lo montaba le fue dado poder para quitar la paz de la tierra y hacer que se mataran unos a otros. Y se le dio una espada muy grande.”  (intranquilidad social y guerra)

  • Tercer  sello: “un caballo negro. El que lo montaba tenía una balanza en la mano.oí una voz de en medio de los cuatro seres vivientes, que decía: ‘Dos libras de trigo por un denario y seis libras de cebada por un denario, pero no dañes el aceite ni el vino’.  (escasez y carestía de alimentos)

  • Cuarto sello: “un caballo amarillo. El que lo montaba tenía por nombre Muerte, y el Hades lo seguía: y les fue dada potestad sobre la cuarta parte de la tierra, para matar con espada, con hambre, con mortandad y con las fieras.”

  • Quinto sello: “vi debajo del altar las almas de los que habían muerto por causa de la palabra de Dios y del testimonio que tenían. Clamaban a gran voz, diciendo: ‘¿Hasta cuándo Señor, santo y verdadero, vas a tardar en juzgar y vengar nuestra sangre de los que habitan sobre la tierra?’. Entonces se les dio vestiduras blancas y se les dijo que descansaran todavía un poco de tiempo, hasta que se completara el número de sus consiervos y sus hermanos que también habían de ser muertos como ellos.” (Los convertidos son asesinados y  llegan al cielo)

  • Sexto sello: “hubo un gran terremoto.  El sol se puso negro como tela de luto, la luna entera se volvió toda como sangre, las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra”El cielo se replegó como un pergamino …todo monte y toda isla fueron removidos.  Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo esclavo y todo libre, se escondieron en las cuevas y entre las peñas de los montes,  y decían a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquel que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, porque el gran día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie?’ ”.

Apoc. 7.

“vi cuatro ángeles de pie …deteniendo los cuatro vientos de la tierra para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre árbol alguno. Vi también otro ángel. …Clamó …a quienes se les había dado el poder de hacer daño a la tierra y al mar, diciendo:   ‘No hagáis daño a la tierra ni al mar ni a los árboles hasta que hayamos sellado en sus frentes a los siervos de nuestro Dios’ ”.

LOS 144 MIL SELLADOS: (entre el sexto y el séptimo sello, hay un corto intervalo, 12,000 israelitas de cada tribu serán sellados por Dios y se convertirán en poderosos predicadores.  Win Malgo dice: “Los 144,000 sellados son, por tanto, israelitas que se convertirán a Jesucristo durante la Gran Tribulación, después de nuestro arrebatamiento …Aquellos siervos son sellados visiblemente para que el anticristo no se atreva a tocarlos.   …son protegidos durante la Gran Tribulación. Nadie los tocará.”

“Y oí el número de los sellados: ciento cuarenta y cuatro mil sellados de todas las tribus de los hijos de Israel.

Win Malgo opina que muchos que conocían el mensaje Evangelio, pero nunca hicieron una decisión por Cristo, o eran cristianos nominales, creerán después del Arrebatamiento al ver la desaparición de grandes masas de creyentes, incluyendo a sus seres queridos.  Según Tim La Haye y otros autores, durante la tribulación, y como resultado de la predicación de los 144,000, habrá enorme número de personas que creerán en Jesucristo.  A éstos se refiere la descripción que sigue inmediatamente:

“…vi una gran multitud, la cual nadie podía contar, de todas las naciones, tribus, pueblos y lenguas. Estaban delante del trono y en la presencia del Cordero, vestidos de ropas blancas y con palmas en sus manos. Clamaban a gran voz, diciendo: ‘¡La salvación pertenece a nuestro Dios, que está sentado en el trono, y al Cordero!’

“uno de los ancianos habló, diciéndome: ‘Éstos que están vestidos de ropas blancas, ¿quiénes son y de dónde han venido?’. Yo le dije: ‘Señor, tú lo sabes’. Él me dijo: ‘Estos son los que han salido de la gran tribulación; han lavado sus ropas y las han blanqueado en la sangre del Cordero.’ ”

Cap. 8.

  • Séptimo sello:se hizo silencio en el cielo como por media hora.”  Con el séptimo sello comienza la serie de:

LAS SIETE TROMPETAS (8:2–11:19)

“Y el ángel tomó el incensario, lo llenó del fuego del altar y lo arrojó a la tierra; y hubo truenos, voces, relámpagos y un terremoto.”

  • El primer ángel tocó la trompeta:  …hubo  granizo  y  fuego  mezclados  con  sangre que  fueron lanzados sobre la tierra…  se quemó la tercera parte de los árboles, y toda la hierba verde fue quemada.”
  • El segundo ángel tocó la trompeta,   …algo  como  un  gran  monte  ardiendo  en  fuego  fue  precipitado en  el mar.  La tercera  parte del mar se convirtió en sangre, murió la tercera parte de los seres vivientes que estaban en el mar …la tercera parte de las naves fue destruida”

  • El tercer ángel tocó la trompeta, cayó  del  cielo  una  gran  estrella  ardiendo como una antorcha.  Cayó sobre la tercera parte de los ríos y sobre las fuentes de las aguas.  …La  tercera  parte  de  las  aguas  se  convirtió  en ajenjo y muchos hombres murieron… porque se volvieron amargas.

  • El cuarto ángel tocó la trompeta,  …fue  herida  la  tercera  parte del sol, la tercera parte de la luna y la tercera parte de las estrellas, para que se oscureciera la tercera parte de ellos y no hubiera luz en la tercera parte del día, y asimismo en la noche.”

Apoc. 9. “¡El primer ay!”

  • “El quinto ángel tocó la trompeta: …una estrella que cayó del cielo a la tierra.  …Abrió  el  pozo  del  abismo, y el pozo subió humo como humo de un gran horno, y el sol y el aire se oscurecieron por el humo del pozo. Del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder … Se les mandó que no dañaran la hierba, …sino solamente a los hombres que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes. …En aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. …tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses. Sobre ellos tienen como rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión.
  • El sexto ángel tocó la trompeta: Se le dijo: …“¡Desata a los cuatro ángeles que están atados junto al gran río Eufrates!” “Y fueron desatados los cuatro ángeles que estaban preparados para la hora, día, mes y año, a fin de matar la tercera parte de los hombres. Y  el número de los ejércitos de los jinetes era de doscientos millones.”

“Por estas tres plagas fue muerta la tercera parte de los hombres: por el fuego, el humo y el azufre que salía de sus bocas.”    “Los demás hombres, los que no fueron muertos con estas plagas, ni aun así se arrepintieron de las obras de sus manos ni dejaron de adorar a los demonios y a las imágenes de oro, plata, bronce, piedra y madera, las cuales no pueden ver ni oir ni andar. No se arrepintieron de sus homicidios, ni de sus hechicerías, ni de su fornicación, ni de sus robos.”

Apoc. 10.

Vi descender del cielo otro ángel fuerte:   …cuando él comience a tocar la trompeta, el misterio de Dios se consumará, como él lo anunció a sus siervos los profetas.”

“Él me dijo: ‘Es necesario que profetices otra vez sobre muchos pueblos, naciones, lenguas y reyes’.

Apoc. 11:

A Juan se le dijo:

“Levántate y mide el templo de Dios y el altar y a los que adoran en él. Pero el patio que está fuera del templo déjalo aparte y no lo midas,  porque  ha sido entregado a los gentilesEllos hollarán la ciudad santa cuarenta y dos meses. Y ordenaré a mis dos testigos que profeticen por mil doscientos sesenta días, vestidos con ropas ásperas.”

LOS DOS TESTIGOS: llamados también dos olivos y dos candeleros.

Estos dos poderosos predicadores con ropas de cilicio (una tela áspera que simboliza  tragedia y luto), predicarán durante tres años y medio en Jerusalén, llamada aquí metafóricamente Sodoma y Egipto porque entonces habrá allí una  vida  licenciosa como la de los sodomitas, y los israelitas serán perseguidos como lo hicieron los egipcios.  Los dos testigos denunciarán el pacto entre el anticristo con el pueblo de Israel, al cual engañará haciéndose pasar como el mesías, tras lograr un acuerdo con los árabes palestinos que les permitirá construir de nuevo el Templo en Jerusalén.  Los dos testigos anunciarán que el verdadero Mesías está aún por venir a establecer Su Reino Milenial. Con su predicación habrán “atormentado a los moradores de la tierra,” que siguen al anticristo como su esperado gran líder mundial.  Nadie podrá tocar a los dos testigos hasta que cumplan con su tarea de cuarentidós meses.

“Estos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que están de pie delante del Dios de la tierra. Si alguno quiere dañarlos, sale fuego de la boca de ellos y devora a sus enemigos; si alguno quiere hacerles daño, debe morir de la misma manera.

  • tienen poder para cerrar el cielo a fin de que no llueva en los días de su profecía;
  • tienen poder sobre las aguas, para convertirlas en sangre
  • para herir la tierra con toda plaga cuantas veces quieran.

“Cuando hayan acabado su testimonio, la bestia que sube del abismo hará guerra contra ellos, los vencerá y los matará. Sus cadáveres estarán en la plaza de la gran ciudad que en sentido espiritual se llama Sodoma y Egipto, donde también nuestro Señor fue crucificado.

Gentes de todo pueblo, tribu, lengua y nación verán sus cadáveres por tres días y medio y no permitirán que sean sepultados.

Los habitantes de la tierra se regocijarán sobre ellos, se alegrarán y se enviarán regalos unos a otros, porque estos dos profetas habían atormentado a los habitantes de la tierra. Pero después de tres días y medio el espíritu de vida enviado por Dios entró en ellos, se levantaron sobre sus pies y cayó gran temor sobre los que los vieron.

Entonces oyeron una gran voz del cielo, que les decía: «¡Subid acá!». Y subieron al cielo en una nube, y los vieron sus enemigos.

En aquella hora hubo un gran terremoto y la décima parte de la ciudad se derrumbó. Por el terremoto murieron siete mil hombres.  Los demás se aterrorizaron y  dieron gloria al Dios del cielo.

“¡El segundo ay!  pasó. He aquí que ¡el tercer ay! viene pronto.”

El séptimo ángel tocó la trompeta: “…El templo de Dios fue abierto en el cielo, y el arca de su pacto se dejó ver en el templo. Hubo relámpagos, voces, truenos, un terremoto y granizo grande.”

Termina la primera mitad de la tribulación y comienza la Gran Tribulación:

Apoc. 12.

Juan vio la visión de una alegoría: una mujer representando a Israel dio a luz un hijo varón –Jesucristo- quien “regirá con vara de hierro a todas las naciones.”  El diablo tras su caída hizo caer también a muchos ángeles y con ellos se ha opuesto a la manifestación de Jesucristo, tanto en Su primera venida como en la segunda, cuando vendrá a establecer Su reino milenial.  Por ello siempre ha perseguido a Israel y lo perseguirá cruelmente durante la Tribulación. Sin embargo, Dios preservará a Su pueblo milagrosamente durante los restantes 42 meses.

Ella dio a luz un hijo varón, que va a regir a todas las naciones con vara de hierro; y su hijo fue arrebatado para Dios y para su trono. La mujer huyó al desierto, donde tenía un lugar preparado por Dios para ser sustentada allí por mil doscientos sesenta días.”

“…hubo una guerra en el cielo:

  • · Miguel  y   sus  ángeles  luchaban  contra  el  dragón. Luchaban  el  dragón  y  sus ángeles,

pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo.

  • · Y fue lanzado fuera el gran dragón,  la serpiente  antigua,  que se  llama Diablo y Satanás, el

cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.

“…oí una gran voz en el cielo, que decía:  ‘Ahora ha venido la salvación, el poder y el reino de nuestro Dios y la autoridad de su Cristo, porque ha sido expulsado el acusador de nuestros hermanos, el que los acusaba delante de nuestro Dios día y noche.  Ellos lo han vencido por medio de la sangre del Cordero y de la palabra del testimonio de ellos, que menospreciaron sus vidas hasta la muerte. Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos.  ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo.’

Satanás es expulsado de los aires y confinado a la tierra

“Cuando el dragón vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón.

“Pero se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila para que volara de delante de la serpiente al desierto, a su lugar, donde es sustentada por un tiempo, tiempos y la mitad de un tiempo. Y la serpiente arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para que fuera arrastrada por el río. Pero la tierra ayudó a la mujer, pues la tierra abrió su boca y se tragó el río que el dragón había echado de su boca. Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer y se fue a hacer la guerra contra el resto de la descendencia de ella, contra los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo.

Apoc. 13.

LAS DOS BESTIAS QUE GOBERNARÁN A TODO EL MUNDO

Aunque se hace un resumen de él hasta en este capítulo, el Anticristo ya habrá hecho su aparición desde Apoc. 6:2, al abrirse el primer sello, como el dictador mundial que trata de imitar a Jesucristo sobre un caballo blanco, luciendo una corona y portando un arco. (Compárelo con Jesucristo en Su glorioso retorno en Apoc. 19:11-16).

A. La bestia que sube del mar: el poder civil: el gran dictador que la Biblia llama el  anticristo, la bestia, el inicuo el hombre de pecado, el hijo de perdición.

Juan dice:

Me paré sobre la arena del mar y vi subir del mar una bestia que tenía siete cabezas y diez

cuernos:

  • en sus cuernos tenía diez diademas, y sobre sus cabezas, nombres de blasfemia.”
  • El dragón [el diablo] le dio su poder, su trono y gran autoridad.
  • Vi una de sus cabezas como herida de muerte, pero su herida mortal fue sanada. Toda la tierra se maravilló en pos de la bestia,
  • y adoraron al dragón que había dado autoridad a la bestia,
  • y adoraron a la bestia, diciendo: ‘¿Quién como la bestia y quién podrá luchar contra ella?’
  • También se le dio boca que hablaba arrogancias y blasfemias,
  • y se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses.
  • Y abrió su boca para blasfemar contra Dios, para blasfemar de su nombre, de su tabernáculo y de los que habitan en el cielo.
  • Se le permitió hacer guerra contra los santos, y vencerlos.
  • También se le dio autoridad sobre toda tribu, pueblo, lengua y nación.
  • La adoraron todos los habitantes de la tierra cuyos nombres no estaban escritos desde el principio del mundo en el libro de la vida del Cordero que fue inmolado.”

B. La Bestia que sube de la tierra: el poder religioso, llamado también el Falso Profeta, que lleva engañado a todo el mundo a adorar a la primera bestia.

El Falso Profeta será la culminación de la apostasía, la  cabeza de la futura religión ecuménica que llevará al Anticristo al trono para gobernar a todo el mundo.  Con grandes señales y prodigios hará que todo el mundo acepte al Anticristo y lo adoren.  Este Falso Profeta parecerá piadoso, pero hablará como dragón.

Juan testifica:

“Después vi otra bestia que subía de la tierra:

  • Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón.
  • Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella,
  • hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada.”
  • “hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres.
  • Engaña a los habitantes de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que le hagan una imagen a la bestia que fue herida de espada y revivió.
  • Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablara e hiciera matar a todo el que no la adorara.
  • Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre.  “El que tiene entendimiento cuente el número de la bestia… su número es seiscientos sesenta y seis.”

Apoc. 14. El cántico de los 144 mil

“Después miré, y vi que el Cordero estaba de pie sobre el monte de Sión, y con él ciento cuarenta y cuatro mil que tenían el nombre de él y el de su Padre escrito en la frente. Oí una voz del cielo como el estruendo de muchas aguas y como el sonido de un gran trueno.  La voz que oí era como de arpistas que tocaban sus arpas. Cantaban un cántico nuevo delante del trono y delante de los cuatro seres vivientes y de los ancianos.  Nadie podía aprender el cántico, sino aquellos ciento cuarenta y cuatro mil que fueron redimidos de entre los de la tierra. Éstos son los que no se han contaminado con mujeres, pues son vírgenes.  Son  los  que  siguen  al Cordero por dondequiera que va.  Estos fueron redimidos de entre los hombres como primicias para Dios y para el Cordero. En sus bocas no fue hallada mentira, pues son sin mancha delante del trono de Dios.

El mensaje de los tres ángeles

En medio del cielo vi volar otro ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a los habitantes de la tierra, a toda nación, tribu, lengua y pueblo.

Decía a gran voz: ‘¡Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado. Adorad a aquel que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas!’.

Otro ángel lo siguió, diciendo: ‘Ha caído, ha caído Babilonia, la gran ciudad, porque ha hecho beber a todas las naciones del vino del furor de su fornicación.’

Y un tercer ángel los siguió, diciendo a gran voz:  ‘Si alguno adora a la bestia y a su imagen y recibe la marca en su frente o en su mano, él también beberá del vino de la ira de Dios, que ha sido vaciado puro en el cáliz de su ira; y será atormentado con fuego y azufre delante de los santos ángeles y del Cordero. El humo de su tormento sube por los siglos de los siglos. No tienen reposo de día ni de noche los que adoran a la bestia y a su imagen, ni nadie que reciba la marca de su nombre’.

La tierra es segada

“Miré, y vi una nube blanca. Sentado sobre la nube, uno semejante al Hijo del hombre, que llevaba en la cabeza una corona de oro y en la mano una hoz aguda.

Y otro ángel salió del templo gritando a gran voz al que estaba sentado sobre la nube: ‘¡Mete tu hoz y siega, porque la hora de segar ha llegado, pues la mies de la tierra está madura!’

El que estaba sentado sobre la nube metió su hoz en la tierra y la tierra fue segada.

Otro  ángel  salió  del  templo  que  está  en  el  cielo,  llevando también una hoz aguda.

Y salió del altar otro ángel, que tenía poder sobre el fuego, y llamó a gran voz al que llevaba la hoz aguda, diciendo:

‘¡Mete tu hoz aguda y vendimia los racimos de la tierra, porque sus uvas están maduras!’ El ángel metió su hoz en la tierra, vendimió la viña de la tierra y echó las uvas en el gran lagar de la ira de Dios. El lagar fue pisado fuera de la ciudad, y del lagar salió sangre que llegó hasta los frenos de los caballos en una extensión de mil seiscientos estadios.”

LAS SIETE COPAS (15:1–16:21)

Los ángeles con las siete plagas postreras

Cap. 15.

Juan relata:  Vi en el cielo otra señal grande y admirable: siete ángeles con las siete plagas postreras, porque en ellas se consumaba la ira de Dios. También vi como un mar de vidrio mezclado con fuego, y a los que habían alcanzado la victoria sobre la bestia y su imagen, sobre su marca y el número de su nombre, de pie sobre el mar de vidrio, con las arpas de Dios. Y cantan el cántico de Moisés, siervo de Dios, y el cántico del Cordero, diciendo: ‘Grandes y maravillosas son tus obras, Señor Dios Todopoderoso; justos y verdaderos son tus caminos, Rey de los santos. Quién no te temerá, Señor,  y glorificará tu nombre?, pues solo tú eres santo; por lo cual todas las naciones vendrán y te adorarán, porque tus juicios se han manifestado.’ Después de estas cosas miré, y fue abierto en el cielo el santuario del tabernáculo del testimonio. Del templo salieron los siete ángeles con las siete plagas, vestidos de lino limpio y resplandeciente y ceñidos alrededor del pecho con cintos de oro. Uno de los cuatro seres vivientes dio a los siete ángeles siete copas de oro llenas de la ira de Dios, quien vive por los siglos de los siglos. Y el templo se llenó de humo por causa de la gloria de Dios y por causa de su poder. Nadie podía entrar en el templo hasta que se cumplieran las siete plagas de los siete ángeles.”

Apoc. 16 .

Las copas de la ira

“Entonces oí desde el templo una gran voz que decía a los siete ángeles: ‘Id y derramad sobre la tierra las siete copas de la ira de Dios.’

  • Fue el primero y derramó su copa sobre la tierra, y vino una úlcera maligna y pestilente sobre los hombres que tenían la marca de la bestia y que adoraban su imagen.

  • El segundo ángel derramó su copa sobre el mar, y este se convirtió en sangre como de muerto, y murió todo ser viviente que había en el mar.

  • El tercer ángel derramó su copa sobre los ríos y sobre las fuentes de las aguas, y se convirtieron en sangre. Y oí que el ángel de las aguas decía:   ‘Justo eres tú, Señor, el que eres y que eras, el Santo, porque has juzgado estas cosas. Por cuanto derramaron la sangre de los santos y de los profetas, también tú les has dado a beber sangre, pues se lo merecen’.  También oí a otro, que desde el altar decía: ‘¡Ciertamente, Señor Dios Todopoderoso, tus juicios son verdaderos y justos!’.
  • El cuarto ángel derramó su copa sobre el sol, al cual le fue permitido quemar a los hombres con fuego. Los hombres fueron quemados con el gran calor y blasfemaron el nombre de Dios, que tiene poder sobre estas plagas, y no se arrepintieron para darle gloria.

  • El quinto ángel derramó su copa sobre el trono de la bestia, y su reino se cubrió de tinieblas. La gente se mordía la lengua por causa del dolor y blasfemaron contra el Dios del cielo por sus dolores y por sus úlceras, y no se arrepintieron de sus obras.

  • El sexto ángel derramó su copa sobre el gran río Éufrates, y el agua de este se secó para preparar el camino a los reyes del oriente.

Vi salir de la boca del dragón, de la boca de la bestia y de la boca del falso profeta, tres espíritus inmundos semejantes a ranas. Son espíritus de demonios, que hacen señales y van a los reyes de la tierra en todo el mundo para reunirlos para la batalla de aquel gran día del Dios Todopoderoso.”

“Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.

  • El séptimo ángel derramó su copa por el aire. Y salió una gran voz del santuario del cielo, desde el trono, que decía: «¡Ya está hecho!». Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra. La gran ciudad se dividió en tres partes y las ciudades de las naciones cayeron. La gran Babilonia vino en memoria delante de Dios, para darle el cáliz del vino del ardor de su ira. Toda isla huyó y los montes ya no fueron hallados. Del cielo cayó sobre los hombres un enorme granizo, como del peso de un talento. Y los hombres blasfemaron contra Dios por la plaga del granizo, porque su plaga fue sumamente grande.

LAS VISIONES DEL JUICIO (17:1–20:15)

Condenación de la gran ramera

Aparece aquí, con la alegoría de una ramera, la religión que habrá llevado al trono al anticristo. Se trata de una religión mundial –ecuménica-  blasfema, que será la expresión final de la apostasía, o abandono del cristianismo bíblico. Será el nivel más alto en la práctica de las religiones paganas, de misterios, astrología, idolatría, ocultismo, gnosticismo, etc. que ya está siendo difundida a gran escala por la Nueva Era, haciendo que los hombres se crean dioses.  El anticristo utilizará esta religión para tomar el poder del todo el mundo, pero, después al obtenerlo, hará a un lado a la gran ramera y la dejará desolada; porque él no quiere más dios que él mismo.

Cap. 17.

“Vino uno de los siete ángeles que tenían las siete copas y habló conmigo, diciendo: ‘Ven acá y te mostraré la sentencia contra la gran ramera, la que está sentada sobre muchas aguas. Con ella han fornicado los reyes de la tierra, y los habitantes de la tierra se han embriagado con el vino de su fornicación’.

“Me llevó en el Espíritu al desierto, y vi a una mujer sentada sobre una bestia escarlata llena de nombres de blasfemia, que tenía siete cabezas y diez cuernos. La mujer estaba vestida de púrpura y escarlata, adornada de oro, piedras preciosas y perlas, y tenía en la mano un cáliz de oro lleno de abominaciones y de la inmundicia de su fornicación. En su frente tenía un nombre escrito, un misterio: ‘Babilonia la grande, la madre de las rameras y de las abominaciones de la tierra’ .

Vi a la mujer ebria de la sangre de los santos y de la sangre de los mártires de Jesús.  Cuando la vi quedé asombrado con gran asombro.”

Los diez cuernos que has visto son diez reyes que aún no han recibido reino; pero recibirán autoridad como reyes por una hora, juntamente con la bestia. Estos tienen un mismo propósito: entregarán su poder y autoridad a la bestia. Pelearán contra el Cordero, y el Cordero los vencerá, porque es Señor de señores y Rey de reyes; y los que están con él son llamados, elegidos y fieles.

También me dijo: ‘Las aguas que has visto, donde se sienta la ramera, son pueblos, muchedumbres, naciones y lenguas. Y los diez cuernos que viste, y la bestia, aborrecerán a la ramera, la dejarán desolada y desnuda, devorarán sus carnes y la quemarán con fuego. Dios ha puesto en sus corazones el ejecutar lo que él quiso: ponerse de acuerdo y dar su reino a la bestia hasta que se hayan cumplido las palabras de Dios. Y la mujer que has visto es la gran ciudad que reina sobre los reyes de la tierra’ ”.

LA CAÍDA DE BABILONIA

Babilonia, el origen de las religiones de misterios, ocultistas, es el símbolo del sistema que dominará el mundo durante la tribulación. Algunos opinan que después de diecisiete siglos de haber sido destruida, resurgirá la antigua ciudad de Babilonia, en el actual Irak, país que actualmente ya es  un  punto  candente  y explosivo por sus conflictos políticos, religiosos, económicos y étnicos.   Otros creen que Babilonia es sólo una metáfora para referirse a otras ciudades con gran influencia mundial en el futuro como: Roma (sede de la futura religión ecuménica liderada por el catolicismo que ya está instando a la unión religiosa universal);  Nueva York (sede del comercio mundial que ya fue golpeada recientemente en 11/9/2002); Bélgica (sede de la Unión Europea que se está convirtiendo en el nuevo imperio romano); etc.   Así, Babilonia tiene, por lo menos, dos aspectos: el sistema social, político y económico, encabezado por el anticristo o bestia que sube  de l mar;  y  el sistema religioso, encabezado por el falso profeta, o bestia que sube de la tierra (Apoc. 13). Sea cual fuere la verdadera interpretación, Babilonia y sus diabólicos sistemas caerán para siempre.

Cap. 18.

“Después de esto vi otro ángel que descendía del cielo con gran poder, y la tierra fue alumbrada con su gloria. Clamó con voz potente, diciendo:

‘¡Ha caído, ha caído la gran Babilonia! Se ha convertido en habitación de demonios, en guarida de todo espíritu inmundo y en albergue de toda ave inmunda y aborrecible, porque todas las naciones han bebido del vino del furor de su fornicación. Los reyes de la tierra han fornicado con ella y los mercaderes de la tierra se han enriquecido con el poder de sus lujos sensuales’.

Y oí otra voz del cielo, que decía: ‘¡Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis partícipes de sus pecados ni recibáis parte de sus plagas!, porque sus pecados han llegado hasta el cielo y Dios se ha acordado de sus maldades. Dadle a ella tal como ella os ha dado y pagadle el doble según sus obras. En el cáliz en que ella preparó bebida, preparadle el doble a ella. Cuanto ella se ha glorificado y ha vivido en deleites, tanto dadle de tormento y llanto, porque dice en su corazón:  ‘Yo estoy sentada como una reina, no soy viuda y no veré llanto’.  Por  lo cual, en un solo día vendrán sus plagas: muerte, llanto y hambre, y será quemada con fuego, porque poderoso es Dios el Señor, que la juzga.

Los reyes de la tierra que han fornicado con ella y con ella han vivido en deleites, llorarán y harán lamentación sobre ella cuando vean el humo de su incendio. Poniéndose lejos por el temor de su tormento, dirán:  ‘Ay, ay de la gran ciudad, de Babilonia, la ciudad fuerte!, porque en una sola hora vino tu juicio’.  Los mercaderes de la tierra lloran y hacen lamentación sobre ella, porque ninguno compra más sus mercaderías: mercadería de oro y plata; de piedras preciosas y perlas; de lino fino, púrpura, seda y escarlata; de toda madera olorosa, todo objeto de marfil y todo objeto de madera preciosa; de cobre, hierro y mármol; canela y especias aromáticas; incienso, mirra y olíbano; vino y aceite; flor de harina y trigo; bestias y ovejas; caballos y carros; esclavos y almas de hombres. Los frutos codiciados por tu alma se apartaron de ti, y todas las cosas exquisitas y espléndidas te han faltado y nunca más las hallarás.

Los mercaderes de estas cosas, que se han enriquecido a costa de ella, se pondrán lejos por el temor de su tormento, llorando y lamentando, diciendo: ‘¡Ay, ay de la gran ciudad, que estaba vestida de lino fino, púrpura y escarlata, y estaba adornada de oro, piedras preciosas y perlas!, porque en una sola hora han sido consumidas tantas riquezas’.

Todo piloto y todos los que viajan en naves, los marineros y todos los que trabajan en el mar, se pusieron lejos, y viendo el humo de su incendio dieron voces, diciendo: ‘¿Qué ciudad era semejante a esta gran ciudad?’. Y echaron polvo sobre sus cabezas y dieron voces, llorando y lamentando, diciendo:  ‘¡Ay, ay de la gran ciudad, en la cual todos los que tenían naves en el mar se habían enriquecido de sus riquezas! ¡En una sola hora ha sido desolada! Alégrate sobre ella, cielo, y vosotros santos, apóstoles y profetas, porque Dios os ha hecho justicia en ella’.

Un ángel poderoso tomó una piedra, como una gran piedra de molino, y la arrojó en el mar, diciendo:  ‘Con el mismo ímpetu será derribada Babilonia, la gran ciudad, y nunca más será hallada. Voz de arpistas, músicos, flautistas y trompetistas no se oirá más de ti. Ni se hallará más en ti artífice de oficio alguno, ni ruido de molinos se oirá más en ti.  Luz de lámpara no alumbrará más en ti, ni voz de esposo y esposa se oirá más en ti, porque tus mercaderes eran los grandes de la tierra y por tus hechicerías fueron engañadas todas las naciones. En ella se halló la sangre de los profetas y de los santos y de todos los que han sido muertos en la tierra’ ”.

Cap. 19.

Alabanzas en el cielo

Después de esto oí una gran voz, como de una gran multitud en el cielo, que decía: ‘¡Aleluya! Salvación, honra, gloria y poder son del Señor Dios nuestro, porque sus juicios son verdaderos y justos, pues ha juzgado a la gran ramera que  corrompía  la tierra con su fornicación, y ha vengado la sangre de sus siervos de la mano de ella’.  Otra vez dijeron:  ‘¡Aleluya! El humo de ella ha de subir por los siglos de los siglos.’

Entonces los veinticuatro ancianos y los cuatro seres vivientes se postraron en tierra y adoraron a Dios, que estaba sentado en el trono. Decían: ‘¡Amén! ¡Aleluya!’. Y del trono salió una voz que decía:  ‘Alabad a nuestro Dios todos sus siervos, y los que lo teméis, así pequeños como grandes’.

Y oí como la voz de una gran multitud, como el estruendo de muchas aguas y como la voz de grandes truenos, que decía: ‘¡Aleluya!, porque el Señor, nuestro Dios Todopoderoso, reina. Gocémonos, alegrémonos y démosle gloria, porque han llegado las bodas del Cordero y su esposa se ha preparado. Y a ella se le ha concedido que se vista de lino fino, limpio y resplandeciente (pues el lino fino significa las acciones justas de los santos)’ ”.

La Cena de las Bodas del Cordero

“El ángel me dijo: ‘Escribe: “Bienaventurados los que son llamados a la cena de las bodas del Cordero.’  Y me dijo: ‘Estas son palabras verdaderas de Dios’.

EL JINETE DEL CABALLO BLANCO: “REY DE REYES Y SEÑOR DE SEÑORES”

“Entonces vi el cielo abierto, y había un caballo blanco. El que lo montaba se llamaba Fiel y Verdadero, y con justicia juzga y pelea. Sus ojos eran como llama de fuego, en su cabeza tenía muchas diademas y tenía escrito un nombre  que  ninguno  conocía  sino  él  mismo. Estaba  vestido de una ropa teñida en sangre y  su  nombre  es:  La Palabra de Dios. Los ejércitos celestiales, vestidos de lino finísimo, blanco y limpio, lo seguían en caballos blancos. De su boca sale una espada aguda para herir con ella a las naciones, y él las regirá con vara de hierro. Él pisa el lagar del vino del furor y de la ira del Dios Todopoderoso. En su vestidura y en su muslo tiene escrito este nombre: Rey de reyes y Señor de señores. Vi un ángel que estaba de pie en el sol, y clamó a gran voz diciendo a todas las aves que vuelan en medio del cielo: ‘¡Venid y congregaos a la gran cena de Dios! Para que comáis carnes de reyes y capitanes y carnes de fuertes; carnes de caballos y de sus jinetes; carnes de todos, libres y esclavos, pequeños y grandes’.

Vi a la bestia y a los reyes de la tierra y sus ejércitos, reunidos para guerrear contra el que montaba el caballo y contra su ejército. La bestia fue apresada, y con ella el falso profeta que había hecho delante de ella las señales con las cuales había engañado a los que recibieron la marca de la bestia y habían adorado su imagen. Estos dos fueron lanzados vivos dentro de un lago de fuego que arde con azufre. Los demás fueron muertos con la espada que salía de la boca del que montaba el caballo, y todas las aves se saciaron de las carnes de ellos.”

Cap. 20.

“Vi aun ángel que descendía del cielo, con la llave del abismo, y una gran cadena en la mano. Y prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el diablo y Satanás, y lo ató por mil años.”

Fin de la Tribulación: JESUCRISTO INICIA SU REINO MILENIAL EN LA TIERRA!!!

Advertencia: Si usted, estimado lector, no ha aceptado a Jesucristo como el único y suficiente Salvador de su vida, acéptelo hoy mismo y así podrá participar en el arrebatamiento de la Iglesia y evitar sufrir la gran tribulación.

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