MATEO 22: 37-38
El primer y gran mandamiento es: Amar a Dios sobre todas las cosas.
Que implica esto? A que se refiere?: Se refiere a que debemos amarlo con toda nuestra alma y fuerza, así como ÉL nos ama, tanto, que entregó a su único hijo para salvarnos.
Para ser un Cristiano de verdad, tenemos que negarnos a nosotros mismos y hacer un compromiso serio y genuino con Dios, porque ÉL es genuino, es real y amoroso.
 
Cada día nos muestra Su Amor, sin embargo, muchas veces desconocemos lo que ÉL hace por nosotros y simplemente vivimos por vivir, preferimos las cosas del mundo, antes que obedecerle y guardar sus mandamientos, pese a todo, Dios es fiel, justo y aún cree en nosotros, aunque le seamos infieles.
 
Si seguimos a Cristo, debemos actuar como Cristo, no se trata solo de hablar, sino también de practicar y de ser un buen testimonio.
 
“Amado, no imites lo malo, sino lo bueno. El que hace lo bueno, es de Dios; pero el que hace lo malo, no ha visto a Dios”   3ra. Juan 11
 
Reflejemos verdaderamente el Amor de Cristo, para que las personas que nos rodean, sientan y anhelen tener lo que nosotros tenemos: A JESÚS EN EL CORAZÓN.
Que nuestra relación con Dios sea sincera, y que hagamos del Cristianismo un estilo de vida, reflejando con nuestra vida misma, amando a Dios y amando a los demás.