DOCTRINA DE LA IGLESIA AMIGOS

Los Amigos creen que se puede tener una relación directa e inmediata con Dios, el Autor de su fe y su existencia humana.  Por ende, se basa su autoridad en lo que se llamaban ‘experiencia de primera mano.’  No son dependientes de la autoridad de intermediarios religiosos, tales como sacerdotes, ministros, aunque su consejo pueda ser de ayuda.  Ni dependen totalmente de las Escrituras, aunque consideran la Biblia su fuente primaria de verdad y guianza religiosa.”  (Wilmer A. Cooper, p. 11)

¿Cuáles son las fuentes de la autoridad religiosa de los Amigos?

Trataremos primero de las enseñanzas históricas de los Amigos, y entonces haremos comentario con respecto a ellas.


Proposición II: “Acerca de la Revelación Inmediata”

1.    Procede del Espíritu Santo y de la luz sobre el entendimiento.

2.    Estas revelaciones internas nuncan pueden contradecir el testimonio externo de las Escrituras o de una razón recta y sana.  (pgs. 13, 15)

“Pero no sigue que se debe sujetar estas revelaciones a la prueba de la Biblia.” (Ver. en Inglés, p. 26)

3.    “Estas revelaciones son para todos los cristianos, así como para los ministros.” (p. 15).  (Números 11:24-29)
4.    La revelación inmediata es distinta de la revelación general que se ve en la naturaleza.

5.    Un cristiano verdadero es uno que tiene el Espíritu y es guiado por él (Rom. 8:9, 14)

6.    Hay muchas áreas en la vida en las cuales necesitamos guianza, pero las Escrituras no dicen nada con respecto a estas áreas.  (véase también la proposición acerca de las Escrituras.)   (Ing. p. 54)

7.    Verdades o afirmaciones:

7.1.    No hay conocimiento del Padre menos por el Hijo.

7.2.    No hay conocimiento del Hijo menos por el Espíritu.

7.3.    El Espíritu siempre se revelaba a sus hijos por medio de las Escrituras, eventos, acciones, profetas.

7.4.    Estas revelaciones fueron los objetos de la fe de los santos antiguos, a pesar de que a veces aparecían irrazonables.

7.5.    La voz interna testificaba a las manifestaciones externas.

7.6.    Las Escrituras no son adecuadas para dirigir a uno a Cristo (1 Cor. 2:11, 12; 12:3).

7.7.    El Espíritu no es igual a las Escrituras.

8.    Salvedades a la doctrina

8.1.    Estas revelaciones no pueden contradecir las Escrituras o la razón sana.

8.2.     Los Cuáqueros reconocían que la revelación del Espíritu es infalible.  Sin embargo, no se puede afirmar que todas las personas que dicen ser guiados por el Espíritu en lo que dicen o escriben realmente son así guiados, sólo porque lo dicen.  Al otro lado, no se puede decir que la doctrina no es verdad solamente porque algunos la abusan.  (Ing. p. 58)

Proposición III: Acerca de las Escrituras:

1.    Lo que las Escrituras contienen

1.1.    Un recuento histórico fiel de los hechos de Dios en épocas pasadas.

1.2.    Un recuento profético—algunas cosas pasadas otas por venir

1.3.    Un recuento de todos los principios más importantes de la doctrina de Cristo

2.    Afirmaciones acerca de lasEscrituras:

2.1.    Contienen un fiel recuento de la historia de los hechos de Dios y todos los principios de la doctrina de Cristo (Ing., p. 72)

2.2.    Su autoridad se debe al Espíritu quien las inspiró, no a ningún sínodo, aprobación eclesial o la razón humana. (p. 73)

2.3.    Son los escritos más excelentes del mundo (p. 73)

2.4.    Son Escrituras divinas y celestiales y que son muy necesarias a la Iglesia (p. 75)

2.5.    El Señor las ha preservada de una manera especial (p. 75)

2.6.    Son inspiradas por el Espíritu Santo, “y útil para enseñar, para redargüir, para corregir, para instruir en justicia…”  (2 Tim. 3:16; Ing. p. 87)

2.7.    Las Escrituras son un maestro (pero no superan las enseñanzas del Espíritu mismo).  (Ing. p. 87)

2.8.    “Las Escrituras son el único juez externo apropiado para juzgar las contradicciones entre los cristianos; y que toda doctrina que sea contraria a su testimonio, por lo mismo, justamente debe ser rechazada como falsa.” (p. 17, de Pequeña Apología; Ing. p. 89)

2.9.    Todo lo que se hace fingiendo que es del Espíritu, pero que es contrario a la Escrituras, es del Diablo (Ing. p. 89)

2.10.    “Revelaciones inmediatas” no pueden contradecir las Escrituras.  El Espíritu nunca se contradice (p. 89).

2.11.    Se debe escudriñar las Escrituras, pero no dejar que superen a Cristo mismo. (p. 91).

2.12.    Las Escripturas dan el testimonio pleno y amplio a todas las docrinas principales de la fe cristiana.  No se puede agregar una nueva revelación que agregue un nuevo evangelio.  Sin embargo, puede haber nuevas revelaciones acerca del bueno y antiguo evangelio ya dado.

3.    Los límites de las Escrituras

3.1.    Como son una declaración de la fuente y no la fuente en sí, son secundarias en lo que concierne la verdad, conocimiento, y regla de fe y conducta.

3.2.    No son la adecuada regla primaria de la fe.  La fuente principal de la verdad tiene que ser la Verdad misma (Ing., p. 75)  El Espíritu es el guía principal a la verdad.

a.    Su autoridad no depende de sí, sino del Espíritu (Ing., p. 76)

b.    Las Escrituras no nos pueden guiar directamente en las decisiones diarias de la vida, p. ej., con respecto al llamiento, a donde debo ir para evangelizar, etc.  (Ing., pgs. 78-80)

c.    Las Escrituras no pueden confirmar mi fe.  Es el testimonio del Espíritu que confirma eso (Ing., pgs. 81, 82)

d.    No superior al que nos las dio—el Espíritu.  Así es que el Espíritu y no las Escrituras es nuestra guía infalible (Ing., pgs. 84-85)

4.    Acerca del Canon: (pgs. 93-97 en Inglés).

4.1.    Objección:  La objección a la afirmación que el Espíritu supera la letra es que aquí queda el peligro de decir que se puede aumentar las Escrituras con nuevas de igual autoridad.  O sea, que el canon, pues, no está lleno ni las Escrituras completas.

4.2.    Contestación:

a.    Las Escrituras dan un recuento completo de todos los principios más importantes y necesarios de la fe cristiana.  No hay otro evangelio (p. 94).

b.    Distinguimos entre una revelación de un nuevo evangelio a un lado y una nueva revelación del buen evangelio y doctrinas antiguas al otro lado.  Negamos lo anterior, pero afirmamos lo posterior (p. 94).

c.    “No veo que es necesario creer que el canon ya esté lleno.”  La Biblia misma no dice que ya está completa, y si la Biblia no lo declara, no es necesario creerlo (p. 94).  No quiere decir que se admiten nuevas doctrinas.  “Eso lo niego” (p. 95).

d.    “Si le sería grato a Dios a traernos cualquier de los libros, que por el respecto del tiempo están perdidos, que se mencionan en las Escrituras, p. ej., Profecía de Enoch, Libro de Natán, o la tercera epístola de Pablo a los Corintios, no veo razón alguna porque no los debemos recibir y ponerlos con los demás” (p. 95).

e.    Aceptamos los libros como canónicos porque el Espíritu los afirma, y no porque la Iglesia Romana los afirmó (p. 96).

f.    Acerca de las palabras de Apoc. 22:18: Se aplican a ese libro solamente y no a todo el canon (véase Prov. 30:6 y Deut. 4:2 donde dice más o menos la misma cosa.)

4.3.    Lo que otros teólogos enseñan acerca del canon:

a.    Criterio del Canon del NT

1)    Los libros tenían que haber sido escritos por apóstoles o discípulos de ellos.
2)    Tenían que haber sido reconocidos por la Iglesia en general.
3)    Tenían que contener doctrina sana y sólida.

b.    ¿Por qué se considera cerrado el canon?

1)    Porque lo que tenemos ya es adecuado
2)    La revelación de Dios culminó en Jesucristo (Heb. 1:1, 2)
3)    La distancia del evento de la encarnación y estancia de Cristo en este mundo.

Proposición IV: Acerca de la Luz Salvadora:

1.    La Luz tiene el mismo alcance que lo que tiene la expiación de Cristo.  Si la expiación de Cristo tiene alcance universal, entonces también la Luz que hace posible la salvación a todos es universal.  (Ingl. p. 111)

2.    Objección al punto de vista Arminiana (p. 129)

2.1.    Los arminianos creen que la salvación está disponible a todos, pero ha de haber un conocimiento histórico de Cristo antes de que uno puede ser salvo.  Si el incrédulo reconoce la existencia del único y verdadero Dios, entonces Dios les dará más luz por medio de un ángel, las Escrituras, etc.

2.2.    Pero se da demasiado crédito a la voluntad humana.

3.    La propuesta de Barclay (Ing. p. 132)

3.1.    A cada persona en todo lugar le es dado un “día de visitación.” Le es dado a todas las personas un tiempo de oportunidad para ser salvo. (p. 136)

3.2.    Dios ha dado a cada persona en todo lugar una medida de la luz de su Hijo, de gracia, o del Espíritu, su palabra, etc. “Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre…” (Jn. 1:9)  Alumbra a los corazones de los hombres para traerles salvación.

3.3.    La Luz o Simiente invita, llama, exhorta, y lucha con cada persona para salvarle. (p. 132)  Pueden ser salvos por no oponerse a esa Luz, aun si son ignorantes de la muerte de Cristo y la caída de Adán. Puede traer la salvación aun a los que no conocen el evangelio.

4.    La Naturaleza de la Luz Universal y Salvadora (Guillermo Penn, A Key [Una Llave], pgs. 5-9)

4.1.    Lo que es:

a.    Reprueba el pecado de todos los individuos

b.    Es tan universal como la semilla del pecado (1 Cor. 15:22)  Cada hombre tiene una medida de luz.

c.    Es el pequeño principio de la revelación del Espíritu de Dios.

d.    Se llama: Vida, Semilla o Simiente celestial, Substancia celestial, Cuerpo Espiritual de Cristo, Palabra de Dios.

e.    Ayuda en la adoración de Dios en las reuniones de adoración.

f.    Puede ser apagada, herida, sofocada.

g.    Es por esta semilla dentro de nuestros corazones que somos capaces de gustar, oler, ver, y manejar las cosas de Dios.

4.2.    Lo que no es:

a.    No es la consciencia natural del hombre, porque la consciencia puede ser corrumpida.

b.    No es Dios, Cristo y el Espíritu Santo adentro de modo que todos los hombres tengan todo de Dios, Cristo y el Espíritu Santo adentro.

c.    No implica universalismo, es decir que todos son alumbrados hasta la salvación.

d.    No nos hace infalibles o perfectos.

e.    No es la razón.

f.    No es lo que nos salva, sino es la muerte de Cristo que nos salva.  Salvación viene por seguir la luz a Cristo.

5.    Descripción dada por Elbert Russell, (pgs. 49-51)

Aunque los Cuáqueros nunca definieron con exactitud el término teológicamente, incluye por lo menos tres  ideas relacionadas:

5.1.    Representa al Dios conocible a y dentro del hombre.  Representa a un Dios cerca y no lejos, inmanente en el mundo; que puede ser conocido por todos los hombres.  No implica una confusión de personalidades entre Dios y el hombre, ni necesariamente bondad en el hombre.

5.2.    Es la capacidad de todos los hombres de percibir, reconocer, y responder a Dios—a su verdad, su amor, y su voluntad (p. 50).

Negación de la doctrina de Calvino de la incapacidad humana después de la caída.  Todos somos potencialmente hijos de Dios y de igual valor en su vista.  El sentido universal del pecado viene solamente de la presencia sentida de la Luz.  Pero no implica que la salvación es inevitable.

5.3.    Dios como Él es conocido interiormente; por ella el hombre experimenta a Dios. (p. 51)

Incluye el cuerpo de convicciones acerca de la naturaleza de Dios, sus requisitos y su proceder con el hombre.

Comentario con respecto a la Luz, la revelación inmediata, y la Biblia en cuanto a su autoridad.

1.    Confusión con respecto a la Luz.  (Wilmer Cooper, pgs. 12-19)

1.1.    Barclay entendió la Luz de Cristo no como parte de la naturaleza humana, sino como algo sobrenaturalmente agregado para conducirnos a Cristo.  (p. 15)

1.2.    Hoy en día los Amigos liberales entienden la Luz como parte esencial de la naturaleza humana—la imagen divina, o “una chispa de Dios” en cada individuo.  Así que para ellos la dimensión religiosa se deriva de la persona misma, no de una fuente de realidad espiritual que trasciende la humanidad (p. 15).

1.3.    Después de la separación del siglo 19, los seguidores de Hicks han dado énfasis a la Luz; muy poco hablan del Espíritu.  Ellos son más racionalistas.  (p. 18)

1.4.    Al otro lado los más ortodoxos han dado énfasis al Espíritu, y muy poco hablan de la Luz.  (p. 18)  A la vez someten todas las doctrinas a la autoridad de la Biblia.

1.5.    [Me parece a mí que el énfasis en la primera generación con respecto a la Luz tenía que ver con la salvación.  Se hablaban de la Luz en términos del medio para lograr la salvación en las personas.  Les despierta a su condición pecaminosa y su necesidad de un Salvador.  La Luz en sí era el poder para salvar a los que no se oponían a su movimiento en su corazón.  Me parece muy semejante a la doctrina de la “gracia preventiva” promulgado por Juan Wesley.  Se distingue del ES, quien es el guía a la verdad, Inspirador de la Palabra escrita, etc.]

2.    Comentario por D. Elton Trueblood (The People Called Quakers, pgs. 80, 81), con respecto a revelación inmediata como enseñado por los primeros Cuáqueros.

2.1.    Los primeros Cuáqueros no estaban alertos a la posibilidad de error con respecto a la guía del Espíritu.

2.2.    Barclay falló en ver que todo juicio humano es inevitablemente subjetivo.  “Aunque es razonable suponer que Dios nunca no extraviaría, y que su verdad es infalible, no sigue que nosotros, como criaturas falibles, tendremos nunca un entendimiento perfecto de lo que es la verdad.”

“La verdad es objetiva, pero juicio acerca de ella es necesariamente subjetiva.  Por eso nos necesitamos los unos a los otros, y por eso, aun cuando estamos de acuerdo, no estamos absolutamente seguros que tenemos razón.”

2.3.    “Cuando los hombres creen que su experiencia espiritual, individual les provee con una guía infalible para su conducta, entonces estarán abiertos a toda clase de acciones extravagantes, e.g., James Naylor.”

2.4.     “Aunque el Espíritu no nos decepciona, los hombres pueden ser decepcionados.  El hombre finito nunca puede distinguir, con certidumbre absoluta, entre lo que Dios está diciendo y lo que ellos piensan que oyen.”

2.5.     Que Dios puede comunicarse, y que realmente lo hace con cada una de sus espíritus creados, es una piedra fundamental de las convicciones cuáqueras.  Sin embargo, siempre tenemos que recordarnos de cuan penetrante es la ineptitud humana y el pecado humano.

3.    La posición de los Amigos Evangélicos hoy día con respecto a la Biblia y su autoridad:

3.1.    Declaración de Fe de la Alianza Evangélica de los “Amigos.”

Creemos que se dieron las Santas Escrituras por la inspiración de Dios; que de
ellas no puede haber apelación a otra autoridad alguna; que son plenamente
suficientes para hacer sabio hacia salvación por medio de fe que está en
Jesucristo; que el Espíritu Santo que inspiró las Escrituras siempre debe ser su
intérprete verdadero mientras que trabaja por medio de las mentes disciplinadas
y dedicadas de los dentro de su iglesia; que cualquier guianza profesada que es
contraria a estas Escrituras debe ser considerada delusión.

3.2.    Fe y Práctica de la Iglesia Evangélica Amigos del Suroeste:

“Creemos que la Biblia, tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento, es la inspirada y autoritativa Palabra escrita de Dios.  Creemos que la Biblia es enteramente digna de confianza en todo lo que enseña y revela, que somos obligados a obedecer sus enseñanzas, y que todas nuestras doctrinas y prácticas son sujetas a su autoridad.”

3.3.    La Declaración de Fe de Richmond (1887):

Siempre ha sido, y todavía es, la creencia de la Sociedad de los Amigos que las Santas Escrituras del Antiguo y Nuevo Testamentos fueron dadas por la inspiración de Dios; que, por eso, no puede ser apelación de ellas a cualquier otra autoridad; que ellas nos pueden ser sabios hasta la salvación, por medio de la fe que es en Jesucristo.  “Pero estas se han escrito para que creáis que Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que, creyendo, tengáis vida en su nombre.” (Juan 20:31 RV 1995)  Las Escrituras son el único record divinamente autorizado de las doctrinas a las que somos obligados, como cristianos, a aceptar, y de los principios morales que deben regular nuestras acciones.  No se puede requerir a ninguno que crea, como un artículo de fe, cualquier doctrina que las Escrituras no contienen; y cualquier cosa que alguien dice o hace, contraria a las Escrituras, aun si bajo la guianza inmediata del Espíritu Santo, tiene que ser considerado y tomado como una mera delusión.  Al cristiano, el Antiguo Testamento viene con la afirmación solemne y repitida del Señor.  Se debe leerlo a la luz y plentitud del Nuevo; así su significado será descubierto, y el discípulo humilde será enseñado a discernir la unidad y la adaptación mutua del total, y la calidad de multi-faceta y armonía de su testimonio de Jesucristo.  El gran Inspirador de la Escritura siempre es su verdadero Intérprete.  Él practica su oficio en amor condescendiente, no por reemplazar nuestros entendimientos, sino por renovarlos y alumbrarlos.  Donde Cristo preside, se calla la especulación ociosa; se aprende su doctrina en el hacer su voluntad, y todo conocimiento madura en una experiencia más profunda y rica de Su verdad y amor.

4.    Cadena de autoridad sugerida por Tomás Oden en The Living God: Systemic Theology: Vol. I, Peabody, MA.: Prince Press (Hendrickson Publishers), 1987, p. 331.

Cristo Escritura Tradición Experiencia Razón
Palabra Revelada Palabra Escrita Palabra Recordaba Palabra Experimentaba
Personalmente
Palabra Hecha
Inteligible
Revelador Primaria Secundaria Secundaria Secundaria

“Las fuentes del estudio de Dios son vistas en esta manera en una secuencia temporal que mueve del evento que originó (Cristo el Revelador de Dios Padre) así como proclamado por la comunidad, al record de la más temprana proclamación (Palabra escrita), al hacer tradición de esa Palabra intergeneracionalmente por medio del tiempo (tradición), que produce una conciencia personal y social y una experiencia del evento de salvación (experiencia), que entonces llega a ser la base de la reflección requerida para pensar consecuentemente acerca del significado del evento de salvación (razón)—cada nivel dependiendo del anterior.”  (Oden, p. 331)

[Así es que la Biblia es la autoridad primaria de la verdad, fe y conducta, pero no es la única fuente del conocimiento de Dios.  Se puede recibir verdad del Espíritu, de la tradición, de la experiencia, y de la razón.  Gp]

Proposición VIII: Acerca de la Perfección (Notas tomadas de la Apología en Inglés, pgs. 233, 253).

“En aquellos a quienes este santo y puro nacimiento les es traído completamente, el cuerpo de la muerte y pecado llegan a ser crucificados y romovidos, hasta el grado de no obedecer las tentaciones del malo, sino ser libres del pecado voluntario, de hecho y de la transgresión de la ley de Dios, y en ese sentido perfectos.  Sin embargo, todavía hay lugar y necesidad de mayor crecimiento.  También permanece una posibilidad de pecar, cuando la mente no atiende al Señor en la forma más diligente y alerta.”  (Pequeña Apología, p. 29)

Barclay, en esta proposición, está arguyendo en contra de los que dicen que cristianos pecan en palabra, pensamiento, y acto todos los días.

1.    El hombre puede ser liberto de trangresar la ley de Dios diaramente.

1.1.    Esto no es posible para el hombre natural  (p. 234)
1.2.    La atribuimos completamente al hombre cuando es “nacido de nuevo”, renovado en su mente, levantado por Cristo…

1.3.    Hay lugar para el crecimiento.  No somos tan perfectos como lo es Dios, pero perfectos en proporción a la medida del hombre.  (p. 234)
1.4.    Se puede alcanzar este estado, pero si no se atiende diligentemente la vida espiritual, se lo puede perder.

1.5.    Es posible, aun, que una persona alcance tal estado de perfección en esta vida, que no ya no puede pecar (1 Jn. 3:9).  (Barclay dice que él mismo no lo ha alcanzado.)  (p. 235)

2.    Objecciones a esta doctrina contestadas

2.1.    Decir que constantemente estamos pecando no es consecuente con la sabiduría de Dios y con su poder glorioso y su majestad.  (p. 236)

Servimos más al diablo que servimos a Dios si esta doctrina es verdad.  Si el
hombre siempre está unido al pecado, entonces siempre está alejado de
Dios.
¿Será que Dios no es suficiente sabio para proveer una manera en la cual su
pueblo le pueda servir?

2.2.    No es consecuente con la justicia de Dios.  (p. 237)  Si Él demanda rectitud y el abstener del pecado, pero no nos hace capaces de hacerlo, parece que Él es injusto.  Él es un amo muy severo.

2.3.    Esta doctrina es injurioso a Cristo.  Hace que su ministerio no tiene efecto.  Deroga del poder y virtud de su sacrificio (Tit. 2:14).  (p. 238)  ¿No quiere Cristo que sus siervos sean puros?  ¿No es capaz para efectuarlo?  (Ef. 5:25, 26, 27).

2.4.    Hace que la obra del ministerio, la predicacción de la Palabra, etc., sea en vano y sin efecto.  (Véase Ef. 4:11-13–¿Por qué somos instruídos a perfeccionar a los santos, si no se puede hacer?  ¿Por qué predicamos en contra el pecado si no podemos dejar de hacerlo?  ¿Por qué oramos que alguien se perfeccione si eso es imposible?  (2 Cor. 13:9-11; Col. 4:12)

2.5.    Es contrario al sentido común y la razón  (pgs. 241-242)
Decir que uno no puede ser cambiado por la justicia de tal manera que es rescatado de las tinieblas, es decir que las dos cosas son una y la misma cosa y que una persona es recta mientras sigue pecando.  Si una persona es más injusta que justa, debiéramos llamarla injusta.

2.6.    Como Cristo y sus apóstoles nos han mandado a obedecer los mandamientos y ser perfectos en este respecto, debe de ser posible hacerlo.  Ninguna persona es obligada a hacer lo que es imposible.  (p. 243)

3.    El Apoyo de las Escrituras

3.1.    Hay pasajes bíblicos que exigen obediencia:
Mat. 5:48; 7: 21        Juan 13:17        1 Cor. 7:19
2 Cor. 13:11            1 Juan 2:3-6        1 Juan 3:2-10

3.2.    Es posible cumplir los mandamientos de Cristo, porque hemos recibido el
evangelio y la ley para ese efecto.  Se nos promete este poder bajo la gracia.
(Rom. 6:14; 8:3)       (p. 243)

Todo el capítulo 6 de Romanos apoya esta posibilidad.  Por el poder de Cristo
adentro podemos ser conformados a la muerte de Cristo.  Se puede crucificar
nuestro viejo hombre.     (Gal. 2:20; Ef. 4:24)      (p. 245)

3.3.    Esta perfección es alcanzable, porque las mismas Escrituras testifican de que muchos la han alcanzado:
Enoc (Gén. 5:22)        Job (Job 1:8)        Noé (Gén. 6:9)
Zacarías y Elizabet (Lu. 1:6)

3.4.    Efesios 2:6 dice: “…y juntamente con él nos resucitó, y asimismo nos hizo sentar en los lugares celestiales con Cristo Jesús.”  Ahora bien, ¿pueden los que están sentados en lugares celestiales con Crito seguir pecando en palabra, pensamiento, y hecho todos los días?  (p. 246)

3.5.    Otras pasajes bíblicos que hablan de la perfección:  Heb. 12:22, 23;  Apoc. 14:1-5.

4.    Respuestas a las objecciones de las Escrituras.  (Estas Escrituras son empleados por los que apoyan la doctrina que uno peca en palabra, pensamiento, y hecho todos los días.)

4.1.    1 Jn. 1:8: “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros.”

a.    El apóstol no necesariamente incluye a sí mismo (véase Sant. 3:9, 10)
b.    1 Jn. 1:9 dice que podemos ser limpiados del pecado.
c.    Es una cosa no pecar, y otra cosa no tener pecado.  Todos hemos pecado.  Este pasaje se refiere a la semilla de pecado.  (pgs. 246, 247)

4.2.    1 Reyes 8:46 y Ecles. 7:20

1 Reyes 8:46: “Si pecare contra ti (porque no hay hombre que no peque)…”
Ecles. 7:20: “Ciertamente no hay hombre justo en la tierra, que haga el bien y nunca peque.”

a.    Estos pasajes no dicen que pecamos diariamente, sino que todos hemos pecado.
b.    Aun si todos pecaban diaramente en el día de Salomón, no sigue que todos tenemos que pecar hoy en día en la dispensación de gracia.  (p. 248)

4.3.    Rom. 7:19: “Porque no hago el bien que quiero, sino el mal que no quiero, eso hago.”

a.    El apóstol no habla de su propio estado espiritual.
b.    El apóstol habla de uno que todavía no ha llegado a una estado espiritual.
c.    En Romanos 8 el apóstol habla de sí como un hombre espiritual, no como carnal.
d.    Pablo dice que nada nos puede separar del amor de Dios.  Sin embargo, el pecado nos separa del amor de Dios.  (pgs. 249-250)

4.4.    Ellos traen a la discusión las faltas y pecados de varios santos enminentes, por ej., Noé, Abraham, David, et. al.

a.    No sigue que porque ellos pecaron que siempre estaban pecando.

4.5.    Sostienen que si podemos estar libres del pecado, entonces la mortificación de pecado llega a ser inútil, y la sangre de Cristo no nos sirve, ni ha de orar por el perdón de pecados.

a.    Si no se puede mortificar al pecado, ¿por qué seguir procurando mortificarlo? ¿Por qué resolverse a vencer al pecado, si no se puede vencer?
b.    No negamos la necesidad de orar por el perdón de pecados pasados o la necesidad de orar que uno pueda ser preservado diaramente del pecar.
c.    Rom. 6:1, 2:  “¿Perseveremos en el pecado para que la gracia abunde?  En ninguna manera.”  (p. 251)

5.    Amigos rechazan las ideas de Pelagio, “que un hombre, por su propio esfuerzo, sin la ayuda de la gracia de Dios, pueda alcanzar aquel estado en que no peca.”  (p. 252)

6.    D. Elton Trueblood dijo: “Quizás la última cosa que podemos decir acerca de la perfección es la paradoja que si es incorrecto alegar tenerla, es igualmente incorrecto negar su posibilidad.  El que alega haberla alcanzado es culpable de delusión de sí mismo y del pecado de orgullo.  Pero negar su posibiladad es limitar el poder de Dios.”  (A People Called Quakers, p. 83)

También Trueblood dijo: “Si la gracia de Dios no, en efecto, da el poder para vencer
el pecado, realmente es una frase vacía.”  (A People Called Quakers, p. 84).

Proposición XII—Acerca del Bautismo

1.    Pasajes bíblicos y argumentos usados por los que insisten en al bautismo de agua como sacramento o rito mandado por Cristo.  (No todos los grupos se subscribirían a todos estos argumentos.)

1.1.      Cristo lo mandó
Mat. 28:19 “…id,…bautizándolos en el nombre del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo.”
Mar. 16:16 “El que creyere y fuere bautizado, será salvo; mas el que no creyere,
será condenado.”
Jn. 3:5 (Nota: no todos se apoyan en este pasaje.)  “…el que no naciere de agua
y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.”

1.2.      Jesús fue bautizado (Mat. 3:15)

1.3.      Jesús mismo bautizaba (Juan 3:22, 26; 4:1, 2)

1.4.      Los discípulos no solamente practiban el bautismo, sino también lo mandaban a
hacer.
Hechos 2:38
Hechos 8:36-39—Felipe y el eunuco etíope
Hech. 10—Pedro bautizó a Cornelio
Rom. 6:4 “Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el
bautismo…”
1 Cor. 1—Pablo bautizaba a los convertidos
1 Cor. 10:1-4  “…y todos en Moisés fueron bautizados en la nube y en el mar…”
Col. 2:12 “…sepultados con él en el bautismo…”
1 Ped. 3:20, 21 “…en los días de Noé, mientras se preparaba el arca, en la cual
pocas personas, es decir, ocho, fueron salvadas por agua.”

2.    Contestación a los argumentos basados en estos pasajes.

2.1.      Juan Bautista habla solamente de dos bautismos: el bautismo de agua, que él
administraba, y el del Espíritu Santo administrado por Cristo.  (Mat. 3:11; Mar.
1:7, 8;  Luc. 3:16;  Jn. 1:26, 27, 33.)

Uno de estos bautismos es superior al otro, así como el administrador del uno es
superior al otro.

El bautismo de Cristo no es con agua.   Cristo confirma las palabras de Juan en
Hechos 1:5.

2.2.      Cristo fue bautizado en el Jordán por Juan Bautista.  (Mat. 3:13-17; Mar. 1:9-11;
Luc. 3:21, 22)

a.    Jesús no necesitaba [lavado exteriormente] ni [la limpieza de su corazón].  Sin embargo, Dios le hizo sujeto a todo lo que venía antes, y también participante de todo lo que venía después.  A sus paisanos les convenía arrepentirse de sus pecados y someterse al bautismo de Juan, confesando sus pecados.  A Jesús “le convenía cumplir toda justicia,” identificándose con ellos, como si fuera pecador, y poner su sello de aprobación sobre el ministerio de Juan, sujetándose a su bautismo.  Dios mismo se encargó de aclarar que no era pecador, sino proclamando en voz del cielo, “Tú eres mi Hijo amado, en ti me he complacido.”  (Lu. 3:22)  (Guillermo Stanton, p. 5)

b.    ¿Qué ocurrió cuando Jesús fue bautizado por Juan en el Jordán (Mat. 3:13-15) y “…descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma…” (Lu. 3:21, 22).  A la luz de la explicación del nuestro Salvador mismo, que cumplía “toda justicia,” y a la luz del sacerdocio así como se aplicaba al ministerio de redención del Señor, el evento claramente marcó su inducción formal en el oficio de sacerdote.

En su referencia a “cumplir toda justicia” hallamos la importancia y el motivo por los cuales fue bautizado.  Jesús se refería a la ley Mosaica que todavía estaba de pie hasta su muerte en la cruz de Calvario.  La ley levítica requería que todos los sacerdotes fueran consagrados cuando llegaban a la edad de treinta años, la edad de Jesús cuanto fue bautizado (Lu. 3:23; cf. Núm. 4:3).  La consagración consistía de dos partes—primeramente el lavamiento, y entonces la unción (Ex. 29:4-7; Lev. 8:6-36).  Aarón fue lavado, siendo él mismo un pecador quien lo necesitaba, y a la vez sirviendo como un tipo del bautismo de Cristo.  Cristo no lo necesitaba, no siendo él mismo un pecador.  Sin embargo, se identificó con los pecadores, y cumplió el tipo aarónico.  (Merrill F. Unger, The Baptism and Gifts of the Holy Spirit, p. 51)

c.    Cristo se circuncidó para cumplir toda justicia, pero no se requiere la
circuncisión.

2.3.      Re el hecho que Jesús bautizaba  (Notas de Guillermo Stanton, pgs. 5-6)

a.    Cristo colaboró en administrar el bautismo de Juan hasta que éste terminó su ministrerio.

Cuando Jesús o sus discípulos bautizaban, no se había echado Juan en la carcel todavía.  Después del encarcelamiento de Juan se busca en vano una cita que indique que Cristo haya bautizado a alguno, o que haya establecido un bautismo de agua en su propio nombre.

Aunque Jesús desplegó la mayor parte de ministerio en Galilea y especialmente en las playas del lago de Genezaret, donde abundaba el agua para facilitar el bautsimo de multitudes, no se halla mención alguna de tal cosa.

Cuando Jesús envió a sus discípulos de dos en dos, debiéramos encontrar alguna instrucción respecto a bautismos, pero en vano se busca alguna mención de bautismos.

Deducimos, pues, que después del encarcelamineto de Juan hasta la muerte de Jesús, ni él ni sus discípulos bautizaban.

2.4.      Juan 3:5: a lo mejor, tomando en cuenta el contexto de vs. 6, Jesús se refería al
nacimiento físico.

2.5.      Se dice que Cristo mandó bautizar con agua (Mat. 28:19 y Mar. 16:16).  Se contesta de esta manera:

a.    Jesús no demandaba el bautismo para ser su discípulo mientras él vivía.  (Mat. 16:24; Mar. 8:34; Lu. 9:23)  ¿Por qué lo demandaría de los que se hicieran discípulos después de su muerte?

b.    Re Mat. 28:19: El versículo no menciona bautismo con agua, sino bautizar a los nuevos discípulos en (Gr. εις) el “nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.”  (véase también Rom. 6:4; 1 Cor. 1:13-17; 10:2 [εις τόν Μωϋσην]
“Ser bautizado en (gr. εις) el nombre de Jesús quiere decir renunciarse a sí mismo y considerarse el siervo para siempre de Jesús.  (Dana y Mantey, A Manual Grammar of the Greek New Testament, p. 105)

Con respecto a 1 Cor. 1:10-17 (y se aplica a todas las citas donde se ocupa εις con el verbo bautizar), William Barclay dice: “‘Bautismo en el nombre de Jesús.’  Esa frase en el griego implica el enlace más cerca posible.  Dar dinero en el nombre de un hombre era depositarlo en su cuenta, en su posesión personal.  Vender a un esclavo en el nombre de una persona indicaba que el esclavo era su posesión absoluta y sin disputa.  Un soldado juró lealtad en el nombre de César; pertenecía absolutamente al emperador.  Esta frase ‘en [εις] el nombre de’ implicaba una posesión total y absoluta.  En el cristianismo implicaba aun más; implicaba que el cristiano no solamente era poseído por Cristo, sino en una manera misteriosa era identificado con él, estaba literalmente en él.”  William Barcaly, p. 18)

En el New International Dictionary of New Teatament Theology (Nuevo Diccionario Internacional de la Teología del Nuevo Testamento), vol. 3 el autor dice que denota “una transferencia de pertenencia,”…así es que ser bautizado en (εις) quiere decir que el que se une con Cristo por fe pasa a la pertencencia de Cristo (Dios trino en Mat. 28:19).

c.    Marcos 16:15, 16.  Este pasaje es espurio.  Sin embargo, la mayoría de los evangélicos, aun los que bautizan con agua, están de acuerdo que aquí no se demanda el bautismo con agua.  Merrill F. Unger los explica de esta manera: “En la Gran Comisión, así como Marcos la recuenta, Jesús seguramente hace referencia a la obra del bautismo del Espíritu Santo.  G. Campbell Morgan observa correctamente: ‘El que creyere’ (esa es la condición humana) ‘y fuere bautizado’ (ese es el milagro divino), ‘será salvo…’  Cuando se declara el lado negativo, se omite el bautismo, como innecesario; porque el que no cree no puede ser bautizado.  Si se refiere al bautismo con agua, él, sí, puede ser bautizado; pero si se refiere al bautismo con el Espíritu, no lo puede hacer.
En este pasaje tan mal entendido, se relaciona el bautismo a la salvación como un aspecto vital e inseparable de ella.  Aplicar esto al rito y no al bautismo verdadero trae este pasaje en choque con una multitud de otros pasajes que muestran que se obtiene sólo por fe el evangelio de gracia.   Tal interpretación, en conflicto con el tenor general de las Escrituras, ha de ser rechazada.

La nueva relación de estar en Cristo se realiza por el ministerio del Espíritu que bautiza, y en esta edad de gracia de ninguna manera puede estar ausente en cualquier caso de salvación genuina.  En contraste, es muy posible que uno no sea salvo y haber recibido el rito de bautismo.  También es verdad que todos los que han sido salvo han sido salvo totalmente aparte del bautismo ritual.  (The Baptism and Gifts of the Holy Spirit, p. 55)

2.6.      Re que los discípulos bautizaban y mandaban a bautizar.

a.    No se puede negar que los apóstoles continuaban a bautizar en agua.
También los que trabajaban con los judiós continuaban los ritos mosaicos
hasta la destrucción del templo en 70 d. C.  Lo practicaban, pero no
consecuentemente.  Pedro lo menciona en su sermón en Hechos 2:38.  Pero
en el segundo sermón que él predicó, Hechos 3:12-26, hace su invitación sin
decir nada acerca del bautismo.

En el caso de Felipe y el eunuco etíope, fue el eunuco que sugirió el
bautismo y no Felipe (Hechos 8:36).  Felipe cedió, pero dio énfasis en “creer
de todo corazón” (Hech. 8:37).

Pablo hizo poco caso del bautismo con agua en 1 Cor. 1:14-17.  En Efesios
4:5-6 él insiste que hay sólo un bautismo esencial.

Cuando se discutió los requisitos perteneciente a la salvación de los gentiles
(Hechos 15), no se incluyó el bautismo con los otros requisitos, aunque el
bautismo de prosélitos era una costumbre prevaleciente de los judíos.

Si la ley de Moisés tan difícilmente se dejaba atrás, ¿es de extrañar que les
costaba dejar el rito del bautismo?  Sin embargo Cristo les había dicho que el
bautismo de Juan era con agua, y el suyo con el Espíritu Santo.

2.7.      1 Ped. 3:20, 21:  La limpieza mencionada en este pasaje es espiritual; no es físico.  Pedro dice que es “como la aspiración de una buena conciencia hacia Dios.”

3.    Otros argumentos que apoyan la posición de los Amigos.

3.1.    Los Amigos no niegan que los ritos puedan ser de beneficio a veces a los que los practican.  Lo que negamos es la necesidad de practicarlos.  Es cuestión de necesidad.  Gálatas 6:15 dice: “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva creación.”  Los apóstoles llegaron a la conclusión con respecto a la circuncisión que no había ningún mérito en su práctica, ni ningún mérito en abstener de practicarlo.  Los Cuáqueros simplemente extendieron la lógica de este principio a los otros actos sacramentales.  Si tenemos la nueva creación, no se requiere ninguna otra cosa; si no tenemos la nueva creación, ninguna otra cosa vale para nada.  (Trueblood, The People Called Quakers, p. 130).

3.2.    Jesús enseño en Mar. 7:18-21 que lo importante no es lo externo, sino lo que sale del corazón.  El interior, no el exterior es lo importante.  Los profetas del AT anticiparon esta actitud cuando indicaban que la substancia y no el símbolo era lo más importante (Isa. 1:10-20; Miqueas 6:6-8).

3.3.    Los Cuáqueros creen con Pablo que hay un bautismo esencial—el con el Espíritu Santo (Ef. 4:5).  Los Cuáqueros, sí, creen en la necesidad de un bautismo—el con el E.S.

3.4.    Si bautismo con agua es el símbolo cristiano que reemplaza el símbolo judío de circuncisión, ¿por qué Cristo no delineó más específicamente su forma, su próposito, el tiempo de hacerlo?  En el AT, cuando se instituye el rito de circuncisión, se dan todos los detalles con respecto a tiempo, método, etc.  Como se dice poco acerca de estas cosas con respecto al bautismo con agua, debe de ser de menor importancia el rito.

Proposición XIII: Acerca de la Comunión, o participación del Cuerpo y Sangre de Cristo.

1.    La Proposición
“La comunión del cuerpo y sangre de Cristo es interna y espiritual, una participación de su cuerpo y sangre, por la cual el hombre interior se alimenta en el corazón de aquel en quien Cristo habita.”  (Pequeña Apología, p. 50s.)

2.    No se limita la cena del Señor y la participación del cuerpo del Señor solamente a la ceremonia de comer pan o tomar vino en un tiempo determinado, sino que se disfruta esta comunión cuandoquiera que el alma se retira en la la Luz del Señor y participa de la vida celestial.  (Inglés, p. 429)

3.    “Hay tres teorías o doctrinas principales del rito u ordenanza de la comunión: (Ing., p. 430)

3.1.    Transubstanciación—teoría de los Catolicorromanos que se transforma literalmente el pan y el vino en el cuerpo y sangre de Cristo.

3.2.    Consubstanciación—teoría de los Luteranos.  El pan y el vino no se transforman literalmente en el cuerpo y sangre de Cristo.  Sin embargo, su cuerpo está en y con el pan y el vino.

3.3.    Simbólico—El cuerpo no está allá corporalmente o substancialmente.  Sin embargo se recibe realmente y sacramentalmente por los fieles en el uso de pan y vino.

4.    Las controversias con respecto a la cena:

4.1.    ¿Quiénes son los dignos de participar (1 Cor. 11:27-30)?

4.2.    ¿Cada cuándo se debe celebrar?  Y ¿a qué hora del día?  (Es de extrañar que la mayoría la llaman “santa cena,” pero la toman de manaña.)

4.3.    ¿Cuál es la naturaleza de los elementos: con o sin levadura, vino fermentado o jugo de uva no fermentado?

4.4.    ¿Quiénes son los dignos de bendecirlos?

4.5.    ¿Se permite que los dos elementos se tomen por todos?  (Los católicos tradicionalmente no han permitido que los laicos tomen del vino, sólo del pan.)

4.6.    Si los elementos son especialmente sagrados, ¿qué se hace con lo que sobra después de la ceremonia?

4.7.    ¿En qué posición se toman, ¿arrodillados? ¿sentados? ¿de pie? ¿se pasan de persona a persona o por grupos que pasan al altar? ¿se toma de una copa común o de copitas para cada persona?

5.    Objecciones a la práctica de comunión.

5.1.    Jesús intentaba dar un significado especial a la pascua de los judíos.  Los evangelios de Mateo y de Marcos no contienen las palabras: “…haced esto en memoria de mí.”  Se encuentran en Lucas 22:19 (pero no en todos los manuscritos) y 1 Cor. 11:24, 25 (“haced esto en memoria de mí.” Y “haced esto todas las veces que la bebiereis, en memoria de de mí.”)  Pero por estas palabras Jesús no intentaba establecer una nueva ceremonia.  Ni Jesús ni Pablo mandan a cenar o comer una comida juntos, sino que cuando lo hacen, que lo hagan en memoria de Cristo.  Si uno dice: “Cada vez que vaya a Whittier, pase por la oficina de la junta anual.”  No se manda a ir a Whittier.

5.2.    Las palabras de Jesús, cuando lavó los pies de los discípulos (Jn. 13:4, 5, 8, 12, 14, 15), son casi iguales: “Porque ejemplo os he dado, para que como yo os he hecho, vosotros también hagáis.”  (v. 15)  ¿Por qué no se toman estas palabras literalmente, y se practica el rito de lavamiento de pies?

5.3.    Re 1 Cor. 11:23-34
Los corintios estaban practicando una cena de convivio y comunión—un ágape, pero la estaban abusando.  Pablo no les manda a cenar juntos, sino les escribe para corregir su práctica.  Como ellos están practicándolo, debieran hacerlo dignamente (v. 27).  La comida en común debiera unirlos, no causar más divisiones.

5.4.    Pablo instruye a los cristianos a “buscad las cosas de arriba, donde está Cristo sentado a la diestra de Dios.  Poned la mira en las cosas de arriba, no en las de la tierra” (Col. 3:1, 2).  Sin embargo, si damos demasiado énfasis en los elementos físicos, estamos poniendo la mirada en las cosas de abajo.

5.5.    Varios pasajes indican que los ritos exteriores no son necesarios al nuevo pacto.

a.    Rom. 14:17:  “…porque el reino de Dios no es comida ni bebida, sino justicia, paz y gozo en el Espíritu Santo.”

b.    Col. 2:16, 20: “Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo….Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué , como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos…”

c.    Heb. 9:9, 10: “Lo cual es símbolo para el tiempo presente, según el cual se presentan ofrendas y sacrificios que no pueden hacer perfecto, en cuanto a la conciencia, al que practica ese culto, ya que consiste sólo de comidas y bebidas, de diversas abluciones, y ordenanzas acerca de la carne, impuestas hasta el tiempo de reformar las cosas.”

6.    Comentario sobre los sacramentos por D. Elton Trueblood, The People Called Quakers, ch. 7, “A Sacramental World,” pgs. 128-147.

6.1.    Todo el mundo es de Dios.  Así es que se puede usar cualquier realidad física para propósitos universales (p. 129)

6.2.    El libro de Hechos muestra que los apóstoles llegaron poco a poco a un entendimiento adecuado del evangelio, por ej., Hech. 1:6: “¿Restaurarás el reino a Israel en este tiempo?”  El caso de Pedro y Cornelio (Hechos 10), El Concilio de Jerusalén (Hechos 15),  el desacuerdo de Pablo y Pedro en Galacia (Gál. 2:11-14)

6.3.    Gal. 6:15: “Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión (bautismo, la comunión) vale nada, ni la incircuncisión (no bautizar, no participar en la comunión), sino una nueva creación.”  (véase también Gál. 5:6)

6.4.    La cuestión es de necesidad.  No censuramos a los que hallan en los símbolos algo de provecho.  Si los símbolos son útiles y provechosos, no los despreciamos, sino que damos gracias al Señor. (p. 131, cf. p. 135)  Si profundiza o hace más dulce su vida espiritual, hágalo (p. 144).  Creemos en la libertad cristiana.

6.5.    Lo importante y esencial es lo interno (Mar. 7:21).  Demasiado énfasis en lo externo conduce a negligencia en las demandas más profundas.  (p. 133)

6.6.    Algunos consideran a los elementos algo mágico, de tal manera que no se sabe que hacer con lo que sobra.  (p. 139)

6.7.    El movimiento profético es de lo externo a lo interno (Isa. 1:13ss.; Miq. 6:6-8)

6.8.    Cristo está presente no en los elementos, sino en los miembros que están en él.  (p. 146)

6.9.    El compartir comida es algo que profundiza la comunión espiritual, pero no se limita a pan y vino.  Cada comida común debe ser sacramental.  Cuandoquiera que comemos o tomamos, sea lo que sea la comida y esté donde esté, debemos recordarle a Cristo.  Se debe reconocer su presencia en el pan común de la vida común.  (pgs. 146, 147)

6.10.     “El universo nuestro, dice el cristiano, es un universo sacramental.  Cuerpos son importantes, así como las mentes y espíritus son importantes.  Esto es porqué los Cuáqueros, como otros cristianos, alimentan a los hambrientos; esto es porqué procuramos sanar a cuerpos quebrantados.  Los Cuáqueros no tienen la intención de, y nunca intentaban, establecer una religión meramente espiritual.  Los Cuáqueros toman tan en serio la idea de que el universo nuestro es sacramental que no pueden limitar la noción a una ceremonia o iniciación particular.  El agua que lava la ropa de niños es tan santa como el agua que se llama “aguá santa” cuando es bendecido por un sacerdote.   ¿Cuántos sacramentos hay?  Hay setenta veces siete.”  (pgs. 137s.)

Proposición XV: Acerca de Costumbres Vanas y Vacías (notas de Apología, ed. De
Dean Freiday, pgs. 425 ss.)

El Pacifismo

1.    La venganza y guerra constituyen una maldad que es tan opuesta y contraria al Espíritu y la doctina de Cristo como la luz es a las tinieblas.  (p. 425)

2.    En guerra hombres hechos a la imagen de Dios pueden llegar a ser tan depravados que parecen más bien animales. (p. 425)

3.    Cristo, el Príncipe de Paz ha prohibido la práctica de violencia de cualquier forma.  Sin embargo, son sus hijos que son entre los que fomentan peleas.  No siguen el ejemplo de Él: paciencia, caridad, longanimidad, y otras virtudes que son dignas de un cristiano.  (p. 425)

4.    Mat. 5:38-48; Sant. 4:1; Gal. 5:24; Isa. 2:4 y Miq. 4:3

5.    Es imposible reconciliar la guerra y la venganza con la práctica cristiana.  (p. 427)

6.    La guerra nos enseña a odiar y destruir (p. 427)

7.    Cristianos por los primeros 300 años no participarían en la guerra.

8.    Isa. 65:25; Juan 18:36; Mat. 26:52.  Tertulio dice que Cristo desarmó cada soldado cuando desarmó a Pedro. (p. 428)

9.    Deje la venganza a Dios: Rom. 12:17-21

10.    Argumentos contestados: Abraham hizo guerra antes de tener la Ley, y los israelitas hacían guerra después de tener la ley.  Pero se contesta:

10.1.    Abraham también ofreció sacrificios y circuncidó a sus hijos, pero estas cosas no se practican bajo el evangelio (p. 429)

10.2.    Los isrealitas no hacían guerra ni ofensiva ni defensiva de su propia volición, ni por su propio consejo o conducta.  Tenían que inquirir a Dios si le permitía la guerra y si tuvieran éxito o no.

10.3.    Las guerras contra las naciones malas prefiguran el conflicto interno de los verdaderos cristianos por lo cual vencen sus enemigos espirituales—el diablo, el mundo, y la carne.  (p. 429)

10.4.    Algunas de las cosas que Cristo prohibe en Mat. 5:38ss eran permitidos a los judíos en su tiempo por la dureza de sus corazones.  Pero nosotros, al contrario, somos mandados a tener una medida especial de paciencia y a ejercitar el amor, cosas que Moisés no mandó a sus discípulos.  (p. 429)

11.    Los Amigos han sufrido mucho porque no participaban en la guerra, ni oraciones a favor de una victoria de los ejércitos de su nación, ni contribuciones para la guerra.

12.    ¿Qué de Lucas 22:35-36, “…el que no tiene espada , venda su capa y compre una”?  Sin duda aquí Cristo habla figurativamente, que van a encontrar mucha oposición ahora en sus ministerios.  No quiere que literalmente anden sin capas, pero con espadas.   (p. 433)

13.    Algunos creen que las prohibiciones son contra la venganza personal, pero no en contra a defender a sus familias, sus posesiones, y su patria.  Además, dicen, las Escrituras nos mandan a obedecer al gobierno.  Si nos manda a participar en la guerra, tenemos que obedecer.  Sin embargo, hay un mandamiento más alto: “Amarás a tus enemigos.” (p. 434)

14.    La llamada “guerra justa” tampoco es lícita.  No podemos decir que las autoridades del día de hoy son completamente cristianos.  Por esa razón no diremos que mientras están en esa condición, la guerra—hecha por razones justas—es totalmente ilícita.  Se les permitía a los Judíos la circuncisión y otras ceremonias por un tiempo porque el Espíritu no había habitado en ellos todavía.  Así es que los cristianos del día de hoy son una mezcla del viejo y el nuevo.  Todavía no han alcanzado un espíritu paciente y sufrido que les equiparía para esta forma de cristianismo.  Por ende, no pueden dejar de defenderse hasta hayan alcanzado aquel grado de perfección.  Pero no es lícito a los a quienes Cristo ya ha traído a ese estado defenderse con armas.  Ellos deben de tener una confianza completa en Cristo.  (p. 435)

Notas tomadas de D. Elton Trueblood, The People Called Quakers, Richmond, IN.: Friends United Press, 1971, ch. 10, “The Struggle for Peace,” pgs. 187-207

1.    La cuestión es muy compleja moralmente, especialmente en nuestro día de poder nuclear.  También en nuestro día hay ideologías que dan la bienvenida a las guerras (Marxismo, Jihad, etc.)  (Trueblood, pgs. 188-189)

2.    A veces hay cuestiones morales en conflicto, e.g. guerra y opresión.  (Ilus. Dietrich Bonhoeffer se oponía el homicidio pero decidió participar en el complot para asesinar a Hitler.)  (Trueblood, p. 190)

3.    Cuando le ofrecieron a Jorge Fox una comisión como capitán en el ejército, él respondió: “Vivo en la virtud de aquella vida y poder que quita la ocasión de todas las guerras.”  (Diario, 1650, citado por Trueblood, p. 192)

4.    Durante los 300 años y más de nuestra historia, se han repudiado muchos Cuáqueros por participar en guerras.  La mayoría se han opuesto a la participación en el ejército y guerras.  Sin embargo, durante la 2a Guerra Mundial, muchos muchachos entraron en el ejército después de un tiempo agonizante de decisión.  Muchos más rehusaron entrar, llegando a ser objetores o pacifistas por conciencia, también después de un tiempo agonizante de decisión. (p. 196)

5.    Los Cuáqueros son dedicados tanto a la libertad como a la paz. (p. 196)

6.    En el principio los Cuáqueros se dirigían a la cuestión de que se hace cuando con uno es objeto de un ataque personal, y no a la cuestión de cuál es la deuda cristiana cuando la victima es una tercera persona.  ¿Qué se hace cuando la acción de una persona no amenazada pudiera salvar la vida de una persona amenazada?  (p. 197)

7.    Los primeros Cuáqeros no creían que ser un soldado quería decir que uno no podía ser a la vez seguidor de Cristo. (p. 198)

8.    Somos también “guardas de nuestros hermanos.”

9.    Barclay, mismo, dijo: “No podemos decir que las autoridades del día de hoy son completamente cristianos.  Por esa razón no diremos que mientras están en esa condición, la guerra—hecha por razones justas—es totalmente ilícita.”  Tenemos que reconocer el estado y las circunstancias en que vivimos y hacer lo mejor que podamos hacer bajo las circunstancias. (p. 199)

10.    Isaac Pennington previó un tiempo cuando naciones enteras dependerían de la preservación de Dios y nada más.  Su deber es de viajar hacia esa meta.  Sin embargo no es una realidad en el presente.  Pennington reconocía que en la situación actual las autoridades tenían que suprimir a los malvados violentos dentro de sus fronteras con la espada.  (p. 200)

11.    La mayoría de los Cuáqueros, aun los que hacen “servicio alternativo” en vez de participar en el ejército, no dirían que debieran de eliminar unilateralmente el ejército de la nación en este momento.  (p. 202)  En realidad la eliminación del ejército pudiera contribuir a la guerra.  La presencia de un ejército muchas veces detiene las invasiónes.  Cada situación demanda su propio análisis.  (p. 202s.)

12.    La persona que dice: “Esto es correcto aun si hiciera daño a la raza humana,” es una persona confundida y no es un seguidor de Cristo.  (p. 204)

13.    Los Cuáqueros debieran mantener su testimonio contra las guerras, porque es fundado en la verdad cristiana, y la verdad tiene que ser declarada.  Si no, el mundo continua en la esfera de lo segundo mejor, gobernado por expedientes que no pueden detener la inundación de la malvad.  A la vez, los Cuáqueros debieran de reconocer las responsabilidades de hombres que tienen posiciones que los Amigos no se sienten libres de ocupar.  (p. 205)

14.    ¿Debiéramos de participar en el ejército si evitaría la anarquía? (p. 205)

15.    Los Cuáqueros reconocen la gran diferencia entre la “objección por conciencia” y el que evade el reclutamiento militar por huir.  Puede ser que no esté de acuerdo con su gobierno, pero está dispuesto a sufrir las consecuencias, aun hasta el encarcelamiento.  El pacifista por conciencia, cuando sincero, no es un cobarde, pero muchas veces un hombre de muchísimo valor, porque tiene suficiente valor para enfrentar la impopularidad de su posición.  (p. 206)

16.    El pacifista cuáquero, aun cuando es suficientemente humilde para reconcer que su posición no es viable ahora mismo, tiene el derecho de reconocer que él, también, hace una contribución a la sociedad.   Por su posición extrema ayuda al estado evitar la idea de que la guerra y preparación para la guerra debieran darse por sentado.  Su posición indica una meta hacia la cual las naciones debieran viajar.  Su posición es justificable moralmente si hace que la paz sea más posible a largo plazo.  (p. 206)

17.    Es la responsibilidad de los pacifistas cuáqueros de no solamente oponerse a las guerras, sino de buscar maneras imaginativas de hacer paz.  Debiéramos de estar buscando siempre maneras de eliminar “las ocaciones de todas las guerras.”  (p. 207)

BIBLIOGRAFÍA

·    Barclay, Roberto, La Apologia de Barclay (más que todo de La Pequeña Aplogía  Redactada por Carlos Kelly y traducido por Edgar Amilcar Madrid)
·    Cooper, Wilmer A., A Living Faith: An Historical Study of Quaker Beliefs, [Una Fe Viviente: Un Estudio Histórico de las Creencias Cuáqueras], Richmond,  Ind.:  Friends United Press, 1990.
·    Fe y Práctica de la Iglesia Evangélica Amigos del Suroeste.
·    Gurney, Joseph John, A Peculiar People, [Un Pueblo Especial]
·    Madrid, Edgar Amílcar, “Un Estudio Sincero y Desinteresado Acerca del Bautismo,” auto-editado.
·    Charles Mylander, Los Amigos le Dan la Bienvenida, EFCSW, 1994.
·    Stanton, Guillermo, El Bautismo, 3a edición, Chiquimula, Guatemala: Iglesia Evangélica Amigos, 1986.
·    D. Elton Trueblood, The People Called Quakers, [La Gente Llamada Cuáqueros],   Richmond, IND.: Friends United Press, 1971.